El Gobierno de Gibraltar ha celebrado este miércoles la sanción que la UEFA ha impuesto contra los jugadores de la selección española Álvaro Morata (AC Milan) y Rodri Fernández (Manchester City) por cantar 'Gibraltar es español' durante la celebración de la Eurocopa. Este cántico ha sido calificado por las autoridades gibraltareñas como "profundamente ofensivo".
Mediante un comunicado, las autoridades del Peñón han asegurado haber acogido "con satisfacción" la sanción a los jugadores españoles, a quienes han acusado de realizar "comentarios profundamente ofensivos y discriminatorios contra los gibraltareños" durante la celebración por haber ganado la Eurocopa el pasado 15 de julio, en Madrid.
La Posición de Gibraltar Frente al Cántico
El ministro principal gibraltareño, Fabian Picardo, cree que la sanción "subraya acertadamente que el cántico en cuestión desprestigia al fútbol". "Gibraltar pertenece a los gibraltareños y ningún cántico ni ninguna otra cosa cambiará eso jamás," sostiene.
La UEFA, a través de su Comité de Control, Ética y Disciplina, ha sancionado a los jugadores españoles con un partido de suspensión. Según un comunicado de la organización, el cántico de 'Gibraltar es español' en la celebración de la Eurocopa supone "violar las normas básicas de conducta decente".
Implicaciones y Reacciones de la Sanción
Esta sanción impuesta por la UEFA representa un claro mensaje de rechazo a cualquier manifestación que pueda ser considerada como ofensiva o discriminatoria hacia los gibraltareños. La decisión de la organización deportiva subraya la importancia de respetar la diversidad y la sensibilidad de todas las comunidades, incluso en el contexto de celebraciones futbolísticas.
Más allá de las implicaciones deportivas, esta sanción también tiene un importante significado político. Gibraltar, cuya soberanía ha sido motivo de disputas entre España y el Reino Unido durante décadas, ha visto en esta sanción un respaldo a su posición como territorio autónomo. El Gobierno de Gibraltar ha interpretado esta decisión como un reconocimiento de su identidad y del rechazo a cualquier intento de reivindicación territorial por parte de España.
En conclusión, la sanción impuesta por la UEFA a los jugadores españoles por cantar "Gibraltar es español" durante la celebración de la Eurocopa ha sido acogida con satisfacción por las autoridades gibraltareñas, quienes lo consideran un importante respaldo a su posición y a la defensa de la identidad de su pueblo. Esta decisión deportiva trasciende lo meramente futbolístico y adquiere una relevancia política en el contexto de la disputa territorial entre España y el Reino Unido por la soberanía del Peñón.




