En la Antigua Roma, una civilización conocida por su grandioso papel en la historia, contaban con un truco ingenioso y efectivo para limpiarse después de usar el baño que, en algunos aspectos, podría considerarse superior al papel higiénico moderno. En esta civilización la higiene personal era un aspecto fundamental de la vida cotidiana.
A pesar de no contar con las comodidades y tecnologías modernas, en la Antigua Roma sus habitantes desarrollaron ingeniosas soluciones para mantener la limpieza corporal, incluyendo las termas, o baños públicos romanos, eran más que simples lugares para asearse; eran complejos espacios que combinaban funciones higiénicas, sociales y deportivas.
4El tersorium la herramienta clave para el truco de la Antigua Roma
Para este último paso, los romanos no utilizaban papel higiénico, que aún no se había inventado, sino un ingenioso instrumento llamado tersorium; este consistía en una esponja natural, generalmente de mar, atada a un palo o vara.
Esta esponja se humedecía en agua o vinagre y se utilizaba para limpiar la zona anal después de defecar; esta esponja se enjuagaba con agua limpia después de cada uso y se compartía entre los usuarios del inodoro.
