Santiago Romero Granados habla sobre la iniciación deportiva y las escuelas deportivas

Santiago Romero Granados, en su obra Ante la evolución del movimiento y el deporte, explica que Correjat (1999) define la iniciación como el conjunto de acciones que se llevan a cabo para que los niños lleguen a conocer los deportes, adquirir habilidades motrices básicas, desarrollar el sentido de la responsabilidad y el compañerismo así como tener una primera conciencia de salud.

Por su parte, Félix y otros (2008) consideran que la iniciación deportiva no solamente se trata de la adquisición de habilidades motrices, sino también de la adquisición de hábitos saludables, el desarrollo de la personalidad, la promoción de valores sociales, la mejora del rendimiento escolar y la adquisición de conocimientos y habilidades deportivas

En suma, para Santiago Romero Granados la iniciación deportiva es un proceso educativo, en el que se busca adquirir conocimientos y habilidades deportivas, desarrollar hábitos saludables, mejorar el rendimiento escolar, desarrollar la personalidad, promover valores sociales y, en definitiva, lograr una educación integral de los niños a través del deporte.

Ahora, ¿de qué se trata una escuela deportiva? Las escuelas deportivas son espacios donde los niños aprenden a practicar un deporte determinado a través de la iniciación. Esto significa que deben ser espacios donde se apliquen los métodos adecuados para que los niños adquieran conocimientos, habilidades y valores a través del deporte

Las escuelas deportivas deben ofrecer un programa de iniciación que esté adaptado a la edad de los niños y que sea flexible para permitir el desarrollo de las habilidades de cada niño de forma individualizada. Esto es muy importante, puesto que hay niños que adquieren conocimientos y habilidades con mayor rapidez que otros, por lo que hay que tener en cuenta la individualidad de cada uno.

Para Santiago Romero Granados, los programas de iniciación deportiva en las escuelas deben ser creados por expertos en educación física, que conozcan las necesidades de los niños en relación con el deporte y que sepan motivar a los niños para que adquieran conocimientos y habilidades.

Las escuelas deportivas deben ofrecer un entorno seguro para los niños, tanto física como emocionalmente. Esto significa que los entrenadores deben estar preparados para trabajar con los niños y para ofrecer un entorno de aprendizaje agradable.

En las escuelas deportivas también debe haber una orientación hacia el desarrollo de valores como el compañerismo, el respeto, la responsabilidad y el trabajo en equipo. Estos valores deben estar presentes en el programa de iniciación, ya que son fundamentales para el desarrollo de los niños.

En última instancia, según Santiago Romero Granados, hay que tener presente que la iniciación deportiva no se trata de forzar a los niños a practicar deportes con el objetivo de convertirlos en campeones. Se trata de ofrecerles la oportunidad de adquirir conocimientos y habilidades, desarrollar hábitos saludables, mejorar su rendimiento escolar y adquirir valores sociales a través de la práctica deportiva. Para ello, los padres deben elegir con cuidado una escuela deportiva que ofrezca un programa adecuado y adaptado a la edad de los hijos. Es importante no olvidar que el objetivo de la iniciación deportiva es garantizar una educación integral de los niños a través del deporte.

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