Garamendi cree que convertir a los empresarios en «diana» recuerda a economías de «países cruzando el charco»

El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, ha advertido este lunes del peligro de convertir a los empresarios «en diana de los males que pasan en este país» y ha señalado que esta actitud de «la clase dirigente» le recuerda a la situación de los países americanos.

«Me está preocupando sobremanera (…). O salimos juntos o tenemos un problema. Están señalando a (la presidenta del Banco Santander) Ana Botín, a Nacho Galán (presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán), o a mí mismo. Creo que eso es peligroso y me recuerda a otras economías de otros países cruzando el charco», ha dicho Garamendi en un almuerzo del Club Siglo XXI.

El presidente de los empresarios ha defendido la postura de la patronal en las distintas negociaciones y ha lamentado que se considera «culpables» de la situación del país a sectores como la banca, la energía o la distribución. Entre esas negociaciones, Garamendi se ha referido al pacto de rentas y al Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) y a la «confusión» entre ellos. Respecto al pacto de rentas, ha insistido en que «echa en falta al principal partido de la oposición» y ha señalado que en esa mesa se debería hablar, también, de pensiones o funcionarios, porque hablar solo de salarios «es el AENC».

En cuanto al AENC, Garamendi ha precisado que «es una recomendación», ya que «lo que vale de verdad son los convenios y los convenios se están firmando». «Lo que no vale es que tengamos que decir lo que quieren los sindicatos que digamos o lo que alguien del Gobierno quiere que digamos. Lo que no podemos hacer es firmar absolutamente ningún convenio indexado a la inflación, porque entraríamos en un problema de segunda ronda», ha explicado.

«CONVOCO UNA MANIFESTACIÓN Y LA LLENO»

El presidente de la CEOE también ha aludido a la manifestación que preparan los sindicatos para el próximo 3 de noviembre para pedir alzas salariales. Garamendi ha reconocido su derecho a manifestarse y ha recalcado que la patronal no puede firmar subidas generalizadas en todos los sectores porque «no es una barra libre». «Tengo un respeto profundo por los sindicatos. No voy a entrar en lo que tengan que hacer o no. Igual un día convoco yo una manifestación y la lleno», ha ironizado.

No obstante, ha subrayado que la patronal sigue negociando y ha criticado el discurso de los sindicatos, que les acusan de haberse levantado de la mesa, y de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que les «apoya y va en comandita». Garamendi también ha negado que el ambiente electoral en el seno de la CEOE esté condicionando las negociaciones salariales y ha garantizado que no se le caería «ningún anillo si mañana tuviera que firmar un acuerdo».

NEGOCIAR LA SUBIDA DEL SMI

La patronal también se sentará en los próximos meses con los sindicatos, a petición del Gobierno, para negociar la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que el Ejecutivo quiere situar en el 60% del salario medio español. Garamendi ha expresado su sorpresa por empezar a introducir el SMI en el debate público «en julio, cuando se habla en diciembre con los datos de cómo va a ir la economía».

El presidente de los empresarios ha apuntado que «hay nueve autonomías donde el SMI es superior al salario medio» y ha pedido tener cuidado con «romper las bandas de abajo» porque pueden «disparar todas hacia arriba». Además, ha instado a abordar «un drama» del mercado laboral español que es la falta de personal en la construcción, la hostelería o la formación dual. «Estamos hablando de digitalización, sostenibilidad. No tenemos gente, cómo vamos a gestionar fondos europeos si no tenemos gente», ha cuestionado durante el almuerzo.

En este sentido, ha alertado de que los fondos europeos «no están llegando al tejido productivo», y ha citado sectores como el automóvil o las pymes, aunque ha reconocido que estas están satisfechas con el ‘kit digital’. Finalmente, Garamendi considera necesaria «una herramienta para evaluar» el desempeño de los fondos, porque «es una gran oportunidad».