Quantcast

Asistecs explica si la Industria 4.0 supondrá la destrucción de empleo

Cuando llegó la revolución industrial durante la segunda mitad del siglo XVIII, muchas de las personas que trabajaban en la manufactura de productos perdieron su empleo, siendo reemplazados por máquinas.

Ahora, con la Industria 4.0, o 4ª revolución industrial, muchos trabajadores sienten justo este mismo temor. Pero esta vez no son solo las máquinas las que amenazan con arrebatar los puestos de trabajo, sino la digitalización industrial y la tecnología. Sin embargo, la Industria 4.0 puede ser una gran oportunidad para el empleo, y la consultora tecnológica Asistecs cree firmemente que así será. En su videoblog, explican con detalle la relación entre ambos fenómenos.

La creación de empleos en la Industria 4.0

Se denomina Industria 4.0 a la transformación digital del sector industrial, que consiste en la implementación de tecnología de última generación y en el uso extendido de la automatización y digitalización de procesos para la producción y la gestión industrial. Básicamente, se trata de una industria inteligente, donde todo está conectado para optimizar el rendimiento y la producción.

Estos avances que han venido dándose en este sector los últimos años han creado en la sociedad el temor a perder el empleo por culpa de esta transformación. Pero, por el contrario, la historia indica que esta nueva revolución de la industria puede suponer la apertura a nuevos puestos de empleo que beneficien a más personas, tal como sucedió con la primera revolución industrial. Ahora mismo, la Industria 4.0 no solo tiene el potencial de crear aún más empleo, sino que también puede ayudar a generar riqueza y a mejorar la calidad de vida de las personas.

Una oportunidad para la sociedad del bienestar

Para reforzar lo anteriormente dicho, solo hay que revisar la historia. Los registros, los datos y los gráficos demuestran, por ejemplo, que con cada revolución industrial hubo un aumento considerable del PIB per cápita. Además, bajaron los precios de los productos y servicios, especialmente los de primera necesidad, se generó mayor riqueza y aumentó la calidad de vida para las personas y sociedades. De hecho, aunque en distinta medida, el patrón se repitió en todo el mundo, por lo que hay buenas bases para suponer que con la Industria 4.0 será igual.

Por otro lado, no hubo una disminución de los empleos, sino que las ofertas de trabajo se reestructuraron en función de las nuevas necesidades y los nuevos avances en la industria. Además, hay que destacar que uno de los elementos clave en esta 4ª revolución industrial no se encuentra solo en la tecnología inteligente o la digitalización, sino en las personas, quienes siempre serán un factor fundamental y crucial para el avance del sector.

No se debe temer a lo que llegará con la Industria 4.0. De hecho, muchas compañías ya se están haciendo con los recursos tecnológicos y digitales necesarios para evolucionar hacia esta nueva industria, de la mano de consultoras especialistas como Asistecs.