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El Govern catalán crea una unidad contra la violencia escolar activable a través de una ‘app’

La Conselleria de Educación de la Generalitat ha creado la Unidad de apoyo al alumnado en situación de violencia (Usav, por las iniciales en catalán) activable a través de una aplicación móvil que canalizará las denuncias de conductas violentas en el entorno escolar.

En rueda de prensa, el conseller Josep Bargalló y la directora general de Currículum y Personalización, Maite Aymerich, han presentado esta medida, enmarcada en el plan ‘Les Escoles Lliures de Violències’ (Lelv), dotado con 34,7 millones de euros hasta 2026.

«El plan quiere acabar con la invisibilidad, los silencios y la endogamia que a veces favorece estos silencios. Quiere terminar con el miedo de la víctima que no se siente acompañada y no denuncia», ha asegurado Bargalló, que ha descrito el plan como la herramienta más potente que nunca ha tenido el departamento para combatir la violencia escolar.

La iniciativa perseguirá el maltrato, la negligencia, la violencia sexual, el acoso escolar, las ciberviolencias, las conductas de odio o discriminación, la violencia machista, la LGTBIfobia y, en cualquier caso, todo lo que un alumno haya considerado como violencia.

Pese a que la puesta en marcha de la aplicación pretende ganar tiempo y evitar que la víctima tenga que explicar muchas veces su caso (la llamada doble victimización), existirá una red de referentes, ordenados de forma piramidal, que irán distribuyendo la información.

Las denuncias activarán la unidad que se ha creado, que contará con 8 profesionales del derecho, la pedagogía, las políticas de igualdad y gestión de casos, además de 120 educadores sociales que harán tareas de proximidad; ya ha empezado a funcionar con 4 personas –una psicóloga, una responsable de políticas transversales de género y dos técnicas docentes–.

La unidad gestionará todos los casos que lleguen a través de la app pero también los que se detecten a través de las redes sociales o los medios de comunicación; funcionará, según Bargalló, con «confidencialidad y discreción» para que las personas que no escojan el camino de la denuncia formal ante el centro, los Mossos o la Fiscalía puedan poner el caso en conocimiento del departamento.

El plan también comporta la obligación de la Conselleria de personarse en cualquier denuncia por violencias sexuales en el ámbito educativo y de ejercer la acción popular en los procedimientos penales por maltrato físico o sexual.

La aplicación todavía no tiene nombre público a indicación de los servicios de seguridad informática de la Generalitat, que están trabajando para blindarla frente a posibles ataques de ‘hackers’.

La puesta en marcha del plan se complementará con el ya existente teléfono ‘Infància respon’, y la inspección educativa será la encargada de velar por el cumplimiento y el correcto funcionamiento.

ESTUDIO DE 95 DENUNCIAS

Bargalló ha explicado que en el presente curso escolar la inspección educativa ha estudiado 95 denuncias por todo este tipo de conductas, de los cuales han llegado 30 a los servicios centrales del departamento.

Aymerich ha revelado, como ejemplo, que la unidad integrada de abordaje del abuso sexual de Tarragona ha atendido 137 casos desde su inauguración en julio.