Petronor y Sener construirán una planta de electrolizadores

Petronor y Sener han formalizado este lunes el acuerdo para la puesta en marcha de la primera planta de electrolizadores del Estado español que estará ubicada en Vizcaya y que supondrá una inversión de 120 millones de euros. La planta se comenzará a construir en 2021 y se prevé que entre en funcionamiento en 2022 en su primera fase.

Este acuerdo ha sido dado a conocer en una rueda de prensa ofrecida este lunes en Petronor en Muskiz por su presidente, Emiliano López Atxurra, y el consejero delegado de Sener, Jorge Sendagorta, que han indicado que, en este momento, no está todavía decidido la ubicación exacta, aunque una de las opciones que se baraja está en Portugalete.

El electrolizador es un elemento clave para la generación de hidrógeno, por lo que ambas compañías comparten que su desarrollo y producción en Euskadi es un objetivo prioritario.

Esta fábrica de electrolizadores supondrá la creación de 50-60 puestos de trabajo directos en la primera fase y de 100 en la segunda. A estas cifras, habría que añadir el impacto en el empleo indirecto, gracias a la colaboración con proveedores locales.

CORREDOR VASCO DEL HIDRÓGENO

Esta planta es uno de los 34 proyectos del Corredor Vasco del Hidrógeno, BH2C, presentado recientemente y que prevé la construcción de tres instalaciones de producción de hidrógeno que necesitarán electrolizadores.

La primera de ellas, que será de Petronor, entrará en funcionamiento a finales de 2022. Esta instalación tendrá una potencia de 2 MW con objeto de alimentar con hidrógeno renovable las instalaciones del Parque Tecnológico de Abanto.

La segunda, de Petronor, EVE y Enagas, será la instalación de un electrolizador de 10 MW, que estará en funcionamiento en el año 2024 y ubicada en el Puerto de Bilbao, cuya producción estará destinada a la planta de combustibles sintéticos.

La tercera se prevé para 2025 y contará con un electrolizador de hasta 100 MW para abordar el proceso de descarbonización de Petronor y alimentar las necesidades del propio Corredor Vasco del Hidrógeno.

Sobre la ubicación exacta, Sendagorta ha explicado que habían manejado hasta cinco ubicaciones y que, en estos momentos, hay dos finalistas, aunque reconoce que hay una que les gusta «un poco más» y que sería Portugalete, si bien todavía no está totalmente cerrado.

SOCIO TECNOLÓGICO EUROPEO

En el desarrollo de este proyecto, se contará como socio tecnológico con la compañía belga John Cockerill, ya que, según ha explicado Sendagorta, se arrancará con una tecnología de electrolizadores alcalinos.

López Atxurra ha señalado que es un partner que les parece «adecuado en fondo y formas» y ha subrayado que la cooperación tecnológica es la herramienta para un «desarrollo tecnológico propio» y no es una «situación de dependencia tecnolólgica»

En relación a la participación accionarial de la sociedad que impulsará esta planta, López Atxurra ha afirmado que es algo que está abierto y, por tanto, en esta fase, no hay nada cerrado «en términos de porcentaje y posición», aunque es algo que en los próximos meses se tendrá que definir.

López Atxurra, que ha destacado el interés mostrado por la estrategia del hidrógeno por parte de entidades con «mucho peso financieros, internacionales y nacionales», ha señalado, ante la posibilidad de una participación del Gobierno vasco, que no pone «titularidad ni pública ni privada» a los socios que son de «interés estratégico».

En todo caso, ha recordado que el Gobierno vasco, desde que se constituyó el EVE, ha participado en proyectos innovadores y de transformación y cree que, si Euskadi es una «referencia en energía», es consecuencia de esa apuesta. Ha añadido que, en cualquier proyecto de estas características, que son «claramente innovadores y transformadores», la participación del sector público siempre ha «tenido una posición, no estática, sino dinámica».

En relación a la distribución de la inversión, algo que se irá definiendo próximamente, han señalado que la inversión no será «toda a la vez» y habrá una serie de etapas.

En principio, esta planta se centrará en fabricar electrolizadores para Petronor pero a futuro, en una segunda fase, el objetivo es desarrollar una industria nacional que fabrique para cualquier cliente nacional o internacional. Sendagorta ha añadido que, para que el mercado de hidrógeno se desarrolle en su totalidad, tendrá que haber una regulación y una serie de ayudas europeas.

López Atxurra ha precisado que el proyecto no se enfoca a un cliente sino a un mercado y el objetivo es que España disponga de un electrolizador nacional «altamente competitivo y eficiente desde todas las perspectivas tecnológicas y económicas».

Sobre los fondos europeos a los que aspiran con este proyecto, el presidente de Petronor ha señalado que se inició su diseño «cuando no había pandemia ni fondos».

López Atxurra, que ha explicado que el hidrógeno ha aparecido como «la única manera de aguantar el tirón y la tensión de la descarbonización programada por la UE», ha afirmado que este proyecto, que «no es un fogonazo de marketing», no está hecho sobre la base de los fondos de recuperación y, si «desapareciesen», seguirían adelante con la planta. No obstante, ha indicado que estos fondos de recuperación están hechos para «una transformación tecnológica industrial».

En la comparecencia, López Atxurra ha destacado que es «un día importante» porque el «trabajo silencioso de hace tiempo se materializa con este acuerdo», para, desde la alianza y colaboración tecnológica, «hacer real un electrolizador».

«Hoy se da un paso firme desde Petronor en la apuesta por las energías limpias y la descarbonización con el anuncio de la puesta en marcha de una fábrica de electrolizadores en Vizcaya y con nadie mejor que con Sener, un socio de primer nivel y con el que nos une una relación que se remonta a los propios orígenes de Petronor», ha subrayado.

El presidente de Petronor ha señalado que este acuerdo se basa en «sinergias complementarias y estrategias compartidas» y es un ejemplo de que «juntos» se puede llegar a las metas que se propongan. «Y juntos tenemos que ser capaces de lograr una transición energética sostenible desde todos los puntos de vista pero, sobre todo, que reactive y reanime lo que ha sido siempre la energía, base tecnológica e industrial», ha añadido.

Por su parte, el consejero delegado de Sener, Jorge Sendagorta, ha subrayado que este acuerdo representa para su compañía poner su experiencia industrial y en energías renovables «al servicio de la sociedad». Sendagorta ha señalado que llevan años fijándose en el hidrógeno como «vector energético» y cree que ahora «ha llegado su momento ante la necesidad de descarbonizar la sociedad».

Sendagorta, que ha calificado el proyecto de «ilusionante», ha manifestado que Petronor es el «socio adecuado para esta aventura por muchas razones», al ser un «gran consumidor» de hidrógeno y compartir con Sener su visión sobre el futuro de esta tecnología». «Es un verdadero honor y orgullo que confiéis en nosotros para desarrollar esta fábrica de electrolizadores», ha agregado.