Elon Musk abandona la energía solar en la Tierra: ahora apuesta por gas natural y centros orbitales

El fundador de xAI y SpaceX ha girado 180 grados, priorizando el gas natural para sus centros de datos y relegando la energía solar al espacio. Un nuevo capítulo de hipocresía ecológica del multimillonario que prometía una 'economía solar-eléctrica' en la Tierra.

Elon Musk ha vuelto a pulsar el botón de 'reinicio' en sus prioridades energéticas. Si hace unos años era el profeta de la 'economía solar-eléctrica', ahora ha descubierto que el gas natural es más rápido y barato para alimentar los centros de datos de xAI, su apuesta por la inteligencia artificial. La energía solar, eso sí, se reserva para el espacio: SpaceX ya trabaja en centros de datos orbitales alimentados por paneles solares. En la Tierra, lo que toca es quemar gas.

El giro que nadie esperaba (o quizá sí)

Tras analizar los movimientos de las empresas de Musk, no pilla a nadie que lleve tiempo siguiendo al multimillonario. Prometer un futuro verde y luego abrazar los combustibles fósiles cuando el negocio aprieta es casi una tradición en Silicon Valley. Pero esta vez la contradicción es tan descarada que duele.

Hace apenas tres años, Musk hablaba de cubrir el planeta con paneles solares para alcanzar una 'utopia energética'. Hoy, sus centros de datos en Texas, Nebraska y algún otro rincón polvoriento de Estados Unidos funcionan 24/7 con turbinas de gas natural, porque la IA no espera a que salga el sol. La promesa verde se diluye mientras el entrenamiento de modelos requiere cada vez más electricidad, y la de origen fósil es la única que garantiza esa potencia constante.

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Qué decía antes y qué dice ahora: un repaso a la hipocresía

Para entender la magnitud del viraje, conviene recordar algunas perlas del Musk de antaño. En 2016, durante la presentación de su plan maestro de Tesla, aseguró que la energía solar era 'la única opción realista' para alimentar el futuro. Compró SolarCity, inundó tejados de tejas solares y llegó a decir que la Tierra podría ser un paraíso energético si todos nos subíamos al carro.

Ahora, ese discurso ha quedado en un cajón. xAI, la startup de IA que quiere competir con OpenAI, no se anda con romanticismos: necesita una barbaridad de megavatios ya. El gas natural es la respuesta. Y si alguien le critica, la respuesta de Musk suele ser una mezcla de sarcasmo y cero autocrítica. Lo hemos visto antes con Tesla y el litio, con los viajes espaciales y la contaminación. Pero aquí la desconexión entre el relato ecológico y la realidad es especialmente sangrante.

Por qué Musk no es el único que abandona lo verde cuando aprieta la IA

No nos engañemos: el giro de Musk es escandaloso, pero no es un caso aislado. Google, Microsoft y Amazon también han visto dispararse sus emisiones en los últimos años por culpa de la IA, y de repente sus compromisos de cero emisiones para 2030 parecen un chiste. La diferencia es que Musk lo vende con más teatro y menos disimulo.

Lo más inquietante es que la promesa de los centros de datos orbitales con energía solar puede acabar siendo una cortina de humo. Suena bien, queda futurista y sirve para desviar la atención de las chimeneas que ya están funcionando en tierra. Un nuevo capítulo de una historia que ya conocemos: primero el negocio, luego la conciencia.

Hype-O-Meter

Nivel de hype: 2/10. Los centros de datos orbitales con energía solar son una idea tan bonita como improbable a corto plazo. Mientras, el gas natural arde sin complejos. La hipocresía ecológica de Musk no merece más nota.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Musk ha dado la espalda a la energía solar terrestre y apuesta por el gas natural para xAI y por centros de datos orbitales con solar para SpaceX.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Evidencia la contradicción entre el discurso verde y las urgencias del negocio de la IA.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Es otro capítulo más de la 'muskhipocresía', pero con un toque de ciencia ficción que lo hace especialmente ridículo.