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Artur Mas quiere abordar con Puigdemont la “reconciliación” entre Junts y PDeCAT

El expresidente de la Generalitat Artur Mas ha asegurado este miércoles que quiere visitar a su homólogo Carles Puigdemont durante las próximas semanas para buscar la “reconciliación” entre Junts y PDeCAT con el objetivo de recoser el espacio y recuperar su hegemonía.

“Esto no ha salido bien para nadie. A Junts no le ha salido bien y al PDeCAT tampoco. Cuando has hecho algo y no ha salido bien, o lo haces bien o seguirá sin salir bien. Debería ser posible, y si no lo es, ya está”, ha recalcado en una entrevista en Rac1.

El expresidente, que meses atrás anunció que se quedaba en el PDeCAT como militante de base, no abandona la posibilidad de que pueda haber una reconciliación entre ambas formaciones, algo que defiende que siempre intentó, y ha advertido de que “será muy difícil volver a tener la hegemonía de hace años y aspirar a la presidencia de la Generalitat sin una reconciliación a fondo del espacio”.

Después de que el PDeCAT no haya logrado entrar en el Parlament tras las elecciones, Mas ha admitido que es un “fracaso” porque su objetivo pasaba por tener representación y ser la llave de la mayoría soberanista, pero considera un éxito que los 77.000 votos que obtuvo la formación hayan servido para que el independentismo supere el 50% de votos.

“Si al final Junts y PDeCAT fueron por separado no es culpa de uno, no encontramos la manera de hacerlo como teníamos que hacer, y como algunos insistimos. Yo no era negociador de esto, no estoy en la dirección del PDeCAT ni de Junts”, ha añadido.

COALICIÓN

Así, ha recordado que antes de la campaña se postuló a favor de crear un solo partido, y en caso de no ser posible, de una coalición entre Junts y PDeCAT, opción que reconoce que tiene sus peajes pero también la ventaja de que “tu electorado natural no tiene que dividirse”.

Sin embargo, ha lamentado que Junts rechazara la oferta del PDeCAT de ir en coalición, y ha advertido de que ahora no entendería que ambos partidos se criticaran mutuamente: “Tendría que haber más autocrítica que crítica”.

Sobre qué debe hacer ahora el PDeCAT, Mas ha recordado que la formación se ha dado unas semanas para hacer una reflexión interna para abordar si tiene sentido mantener este proyecto de cara al futuro, y destaca que la decisión deben tomarla los que están al frente del partido, que preside David Bonvehí.

Al preguntársele si prevé que desaparezca, el expresidente cree que todas las opciones están sobre la mesa, aunque ha admitido que “un partido que queda fuera del Parlament no lo tiene nada fácil” pese a tener 200 alcaldías y representación en el Congreso.

“La sensación es que el espacio que intenta representar el PDeCAt existe, otra cosa es si tienes la habilidad de que tu espacio se movilice”, ha indicado Mas, que ha reconocido que vivió con incomodad personal y política tener que escoger si se quedaba en el PDeCAT o si iba a Junts.

En caso de que el PDeCAT decida cerrar, lo que no puede presuponer y más porque “muchos asociados” quieren seguir adelante, también ha dejado claro que no militará en ningún otro partido, tampoco en Junts, y que lo que quiere hacer es dedicarse más al terreno de las ideas y de la reflexión política.

En relación a si cree que deben haber dimisiones en el PDeCAT, cree que se tomarán “decisiones”, pero ha pedido respetar la semanas de reflexión que quiere realizar el partido.

FELICITACIÓN A ARAGONÈS

También ha explicado que felicitó al candidato de ERC, Pere Aragonès, por el resultado electoral, y también a la de Junts, Laura Borràs, mientras que al cabeza de lista del PSC, Salvador Illa, ha aprovechado para hacerlo en directo.

Para Mas, sería “imperdonable” que no hubiera un acuerdo de gobierno tras los comicios del 14 de febrero, por lo que ha pedido aparcar los vetos y trabajar para que hayan acuerdos que eviten una repetición de las elecciones.

SOBRE PABLO HASEL

Tras la detención del rapero Pablo Hasel, Mas considera que imponer penas de prisión para la creación de canciones “o son exageradas o impropias” porque, a su juicio, hay que acostumbrarse a escuchar cosas que no puedan gustar, pese a ser reprobables a nivel ético y moral, mientras no se conviertan luego en actos delictivos.

Sin querer hacer comparaciones, ha dicho, ha puesto como ejemplo de ello la defensa que hizo la Mesa del Parlament en 2017 para que se pudiera hablar y votar sobre la independencia: “Una cosa es hablar y votar, y otra es implementar el resultado”.

“Yo, personalmente, creo que es impropio entrar en prisión por el contenido de una canción. ¿Esto justifica una protesta ciudadana? Creo que si. ¿Esta protesta debe llevar a que se quemen motos o se asalte una comisaría de los Mossos? No”, ha zanjado.