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martes, 9 agosto 2022 2:57

Los cracks que fichó Bartomeu… y que ahora son unos pufos

Josep Maria Bartomeu vive las que sin duda son las horas más bajas desde que tomó la presidencia del FC Barcelona en el 2015. Pese a tomar el club en su máximo esplendor, el empresario catalán fue dilapidando todo el prestigio del conjunto azulgrana y año a año disminuyó el número de títulos hasta este final esperpéntico con el 2-8 ante el Bayern Múnich y sin ningún título en las vitrinas por primera vez desde el 2008. Este desenlace puede tener varios motivos, pero uno de los más importantes es un plantilla venida a menos gracias a una dirigencia que no ha sabido renovarla y ha malgastado el dinero con malos fichajes.

A pesar de que muchos de que la mayoría de los fichajes no han cuajado, por no decir todos salvo Lenglet; lo cierto es que cuando esos futbolistas llegaron a la entidad blaugrana lo hicieron siendo unos auténticos cracks; sin embargo, en la actualidad son unos pufos en los que nadie en su sano juicio invertiría un euro. Los fichajes en el Barcelona siempre dan de que hablar, pero es que hay algunos que son muy especiales por demostrar categóricamente que en cuestión de inversión esta directiva comandada por Bartomeu sabe muy poco.

Griezmann buscará su nivel en el Barcelona

El francés aún tiene tiempo de recuperarse

La última gran inversión de Bartomeu fue la de Antoine Griezmann, quien vino procedente del Atlético de Madrid a cambio de 120 millones de euros. El francés era la estrella del equipo colchonero, pero buscando un estilo de juego más de ataque y para obtener los títulos que con el equipo de Madrid se le negaban, pues decidió cambiar de aires; sin embargo, por ahora su fichaje ha sido un completo fracaso. Perdido en labores defensivas, a las que se acostumbró por tantos años con Simeone; en una posición a la que no se adapta, porque Messi ocupa el lugar donde juega mejor; y muy lejos de un nivel aceptable, por su falta de eficacia de cara al arco, su contratación no se justifica. El francés aún tiene tiempo de revertir la situación; pero tras su primera campaña, tanto él como el presidente blaugrana quedan muy mal parados.