Madrid supera el límite legal de contaminación por noveno año seguido

La ciudad de Madrid incumplió en 2018 por noveno año consecutivo la legislación de la UE en materia de calidad del aire, al rebasar los límites legales de contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2) y por ozono troposférico (O3), pero se produjo una reducción de contaminantes atmosféricos debido al clima (ya que fue un año más lluvioso de lo normal), a la entrada en vigor de la zona de bajas emisiones conocida como Madrid Central y a una reducción del tráfico motorizado.

Así se recoge en el informe ‘La calidad del aire en la ciudad de Madrid durante 2018’, elaborado por Ecologistas en Acción y presentado este miércoles en una rueda de prensa en la capital. El estudio analiza los datos de la red de 24 estaciones automáticas, que están repartidos por toda la ciudad y de las que 12 son de fondo urbano, nueve de tráfico y tres suburbanas o situadas en grandes zonas verdes.

El coordinador de Calidad del Aire de Ecologistas en Acción, Juan Bárcena, concluyó que en 2018 se incumplieron los límites legales de contaminación por noveno año consecutivo, pero fue “un año relativamente bueno” porque se produjo “una apreciable reducción” de la contaminación por NO2 y de partículas en suspensión (PM10 y PM2.5), mientras que el O3 se mantuvo en “una tónica parecida a la de otros años”.

Respecto al NO2, la normativa europea de calidad del aire establece un límite de concentración media anual de 40 microgramos por metro cúbico y un valor límite horario de 200 microgramos por metro cúbico, el cual no debe rebasarse más de 18 veces al año.

Se trata del contaminante más problemático porque siete estaciones superaron el límite anual (Escuelas Aguirre, Fernández Ladreda, Plaza del Carmen, Plaza de España, Ramón y Cajal, Cuatro Caminos y Urbanización Embajada) y dos rebasaron el valor límite horario (Fernández Ladreda y Ramón y Cajal).

MEJORÍA

Aunque Madrid viene sobrepasando desde 2010 los valores límite legales de NO2, el año pasado se produjo una mejoría porque siete estaciones superaron el valor anual (la segunda cifra más baja, sólo por detrlás de las seis de 2014) y dos lo hicieron respecto al valor límite horario (la más baja desde 2010).

En cuanto a las partículas en suspensión, el valor medio anual fijado por la UE para las PM10 (menores de 10 micras) es de 40 micras por metro cúbico como valor medio anual y para las PM2.5 (menos de 2,5 micras) está en 25 micras por metro cúbico. Ninguna estación superó esos límites en 2018, al igual que en años anteriores.

Y en relación al O3, que, según explicó Juan García, portavoz de Calidad del Aire de Ecologistas en Acción, es “un contaminante veraniego” porque suele producirse durante las horas centrales del día entre abril y septiembre, la normativa europea fija como límite 120 micras por metro cúbico, que no deben superarse en periodos de ocho horas más de 25 veces al año. Ello se produjo en 2018 en seis estaciones (El Pardo, Casa de Campo, Tres Olivos, Juan Carlos I, Barajas Pueblo y Barrio del Pilar).

El ‘punto negro’ de la contaminación en Madrid está en la plaza Elíptica, donde se encuentra la estación de Fernández Ladreda, puesto que encabeza los niveles más altos de dióxido de nitrógeno y partículas en suspensión, lo que se debe fundamentalmente al tráfico asociado a la autovía A-42, por lo que Bárcena reclamó a las autoridades que mejoren las prestaciones de las líneas ferroviarias de cercanías y pongan en marcha carriles bus en las vías de acceso a Madrid.