Los tiempos cambian y con ellos los lugares donde se trabaja. Oficinas del futuro que llegarán para quedarse. Las tecnologías y los nuevos avances están haciendo que muchos empresarios se propongan el cambiar su modo de trabajar. La forma de trabajar de esta era tiene los días contados.
Actualmente, debido a la presencia de la Covid-19, el teletrabajo ha formado parte de nuestro día a día y ha ganado más peso frente al trabajo presencial. Aún así, todavía quedan muchas cosas por hacer para que la implantación de este nuevo modo de trabajar sea eficaz y esté al alcance de todos los trabajadores.
Mirando al futuro, nos preguntamos cómo serán las oficinas. ¿Seguirán existiendo? ¿Cerraran sus puestas para que todos trabajemos desde casa? Todo está en el aire pero todo apunta a que las oficinas de ahora en breve quedán descatalogadas. No te pierdas cómo trabajarán las nuevas generaciones.
Sin sitio fijo

En un futuro, las empresas no estarán ubicadas en un determinado lugar y los trabajadores no estarán desempeñando sus funciones en los mismos puestos. La rotación será lo habitual, por lo que los espacios podrán ir cambiando conforme a la evolución del trabajo.
Por ejemplo, lo que podría ser un edificio dedicado de lleno a la comunicación podría albergar días más tarde una multinacional de alguna conocida entidad bancaria. Sería una mezcla entre improvisación y control.
Espacios para los hijos

Todas las oficinas del futuro contarán con espacios donde los empleados puedan dejar a sus hijos mientras ellos trabajan. Allí disfrutarán de actividades lúdicas y contarán con profesores y monitores cualificados, dispuestos a ayudarles en todo lo que necesiten. Esto ayudará mucho a conciliar la vida familiar con la laboral. Además el trabajador ganará en su rendimiento de trabajo, ya que estará seguro y tranquilo al saber que sus hijos están bien atendidos durante su estancia en la oficina.
Otro punto a favor será que el vínculo que hay entre padres e hijos estará reforzado, ya que no tendrán que estar separados durante tantas horas, debido a la posibilidad de ir a visitarlos durante los descansos de personal.
Asistentes personales

Google, Amazon o Apple, pondrán a trabajar aún más si cabe a sus asistentes virtuales y éstos se encargarán de llevar la gestión de las tareas de administración en la empresa, organizando reuniones, tareas, horarios, etc.
Esto traerá muchas ventajas pero también la desventaja de que serán cada vez menos personas quienes tengan trabajo y realicen las funciones anteriormente dichas. Estamos ante los trabajadores robots del futuro.
Mobiliario del futuro

La comodidad por encima de todo. Los lugares de trabajo dispondrán de las mejores instalaciones pero también el mejor mobiliario. Sillones y sillas inteligentes que serán capaces de detectar cualquier anomalía. Estarán programadas de tal manera que nos avisarán en caso de estar mal sentados. Los escritorios serán abatibles y giratorios para que puedan ser utilizados en cualquier situación.
Los equipos informáticos de trabajo serán de última generación: sus pantallas serán 100% táctiles y habrá reconocimiento de voz en cada puesto. A través de reconocimientos visuales se nos detectará en caso de producirse cualquier anomalía.
De esta manera se evitarán muchos problemas de salud derivados de las malas posturas adoptadas en el lugar de trabajo. Por si fuera poco, tendremos a nuestra disposición un equipo de personal sanitario experto en fisioterapia que podrá darnos sesiones para controlar y reducir las dolorosas contracturas cervicales.
Lugares de ocio

Para que el hecho de ir a trabajar no suponga ningún motivo de pereza en los trabajadores, las empresas del futura optarán por diseñar sus oficinas con multitud de salas de ocio y descanso. Habrá zonas habilitadas para descansar con sillones confortables, sofás de masajes, etc.
Otras salas estarán diseñadas para disfrutar de un momento de lectura o para jugar a las más modernas videoconsolas. Aunque esto ya se está viendo en muchas empresas, los espacios para realizar deporte también serán obligatorios en las oficinas del futuro.
Un jardín en la oficina

Cada vez estamos más comprometidos con el medio ambiente y eso es algo que se agradece, tal y como están las cosas en los últimos tiempos. Cuidar de nuestro planeta debería ser una frase que recordáramos cada día al entrar en la oficina. Pues bien, en un futuro no muy lejano, podremos trabajar bajo el mar...
Así, partiendo de esa base, llegaran los jardines "océanos virtuales". Podremos disfrutar de un paseo por las profundidades marinas sin movernos de nuestro cómodo sofá. Habrá pantallas que proyecten imágenes en realidad virtual de todos los rincones marinos.
Como se puede comprobar, la tecnología corre a la velocidad de la luz y cuando nos queramos dar cuenta, estaremos en el año 2050 y nada será como hasta ahora. Debido a la crisis del coronavirus, han sido muchas empresas las que ya han ido "modernizando" su modo de trabajar; haciendo que sea desde los hogares. Esto podría considerarse un "primer paso" hacia un mundo de trabajo futurista. Lo cierto es que todavía queda mucho camino para limar algunos aspectos, como reformar las conexiones y que puedan funcionar con total normalidad.
¿Seguimos teniendo las oficinas en la Tierra o en un futuro tendremos que desplazarnos a trabajar a Marte? ¿Quedará tras el teletrabajo para pasar a llamarse trabajo virtual? Por más cuestiones que nos hagamos, lo cierto es que no son fáciles de responder. Debido a esa "velocidad" de cambio, no podemos saber a ciencia cierta determinados aspectos del trabajo del futuro






















































































