Guillermo Díaz, más conocido como Willyrex, vestido con ropa raída y pidiendo un euro a hombres que duermen sobre los bancos de Lavapiés. Esa es una de las escenas del vídeo publicado este pasado mes de septiembre en el canal de Zazza, un creador italiano con 3,4 millones de suscriptores que se graba por zonas peligrosas con un uniforme de aire parapolicial.
El madrileño, que vive en Andorra desde hace una década, viajó a la capital para participar en una serie de retos en los que la grabación vende el barrio de Lavapiés como el peor de Madrid. Primero se disfrazó de persona sin hogar con la excusa de que lo habían echado de casa, siendo animado a pedir dinero a personas que viven en la calle. Después se vistió de periodista para reprochar a los coches patrulla que no le contestaran.
El problema es que la amenaza que anuncian el título y la propia miniatura nunca llega a aparecer en pantalla. Ninguno de los dos consigue grabar un solo delito. El propio Willyrex reconoce ante la cámara que no han presenciado ninguna pelea, aunque añade que eso no quiere decir que no las haya. Zazza, por su parte, capta de lejos a dos hombres que se pasan lo que parece un librillo de papel de fumar y lo narra como si fuera un trapicheo.
Entre medias hay planos de personas vulnerables a las que se graba sin reparo, comentarios sobre su olor o su salud mental y billetes repartidos con música emotiva de fondo. Al final, Willyrex asegura que no volvería a pisar el barrio.

La respuesta vecinal fue inmediata y vecinos de la zona lamentaron que la pieza explote la pobreza y la inmigración mientras ignora una convivencia y problemas reales como la gentrificación o la falta de limpieza. El episodio cayó sobre una imagen que ya llegaba muy desgastada. Para buena parte de quienes crecieron viendo las partidas de Call of Duty de Willyrex en YouTube, este tropiezo es solo el último capítulo de una deriva que arrancó hace más de cinco años.
Willyrex, de pionero de YouTube a hombre anuncio de los NFT
Cuesta exagerar lo que Willyrex significó para el YouTube en español. Nacido en Madrid en 1993, abrió su primer canal el 9 de agosto de 2009 y el segundo, TheWillyrex, en enero de 2011. Sus partidas de Call of Duty llegaron cuando grabar videojuegos para internet era cosa de cuatro frikis. Fue de los primeros en profesionalizar el formato y fue él quien atrajo a Rubius a la red de Machinima, cuyas pérdidas en España se dispararon por el bajo valor publicitario de las visitas hispanohablantes. Después llegaron los libros de Wigetta con Vegetta777, la serie Karmaland, la compra mayoritaria del club de esports MAD Lions y su papel de mentor en Top Gamers Academy.
El giro empezó hace ya un lustro. Willyrex anunció en marzo de 2021 su propia colección de NFT y aplazó el lanzamiento seis meses tras la ola de críticas, hasta que el 18 de noviembre la sacó a la venta junto al artista Zigor y se agotó en segundos, con más de 15.000 dólares recaudados. Su canal secundario, el de mayor audiencia, se llenó de metaversos y juegos basados en tokens. A los escépticos los despachó en Twitter preguntando cómo se podía ser tan corto de mente, y llegó a pedirles que no borraran sus mensajes para poder reírse de ellos cuando los NFT triunfaran.
El desplome de mayo de 2022 le estalló en las manos. En plena caída del mercado, publicó un vídeo para explicar por qué sus NFT y los de sus seguidores habían caído a cero, desactivó los comentarios y proclamó en redes que era el mejor momento para invertir. La avalancha de burlas fue tal que hasta se sumaron marcas como KFC.
Lejos de rectificar, en diciembre de 2023 seguía sosteniendo en el podcast Sin Miedo al Éxito que nueve de cada diez personas acabarían queriendo una colección. Lo cierto es que no.
Mientras, por el camino fue abriendo otros frentes. En marzo de 2022 protagonizó un cruce sonado con TheGrefg, a quien acusó públicamente de haber tratado mal a sus amigos. En junio de 2024 sorprendió con su asistencia a la Cena de la Libertad del Instituto Juan de Mariana junto a Javier Milei, después de presumir de no haber hablado nunca de política, religión ni fútbol.
Andorra, Hacienda y un frente judicial
Pero si hay una decisión que ha marcado su figura pública es la de hacer las maletas rumbo al Principado. Willyrex y Vegetta777 fueron los primeros grandes nombres en instalarse en Andorra y abrieron un camino que acabarían siguiendo El Rubius, TheGrefg y buena parte de la élite del sector. El propio youtuber ha contado en su podcast que la Agencia Tributaria reconoce que vive en Andorra y emite desde allí desde 2015. El éxodo se convirtió en el gran debate sobre la fiscalidad de los creadores, y su nombre quedó asociado para siempre a él.
La factura empezó a llegar después. El Periódico de España reveló que Hacienda le había prohibido disponer de varios inmuebles en Barcelona desde finales de octubre de 2022 por una inspección, algo que sus abogados negaron sin precisar qué parte de la información era errónea. Uno de los pisos, en la calle Marqués de Mulhacén, está valorado en 2,59 millones de euros, y todos están gestionados por Willyrex SL, sociedad que controla al cien por cien. Su respuesta fue quejarse de que "todos los años" tiene que demostrar que vive en Andorra.

El conflicto escaló en diciembre de 2025. Willyrex y Vegetta777 anunciaron un recurso ante la Audiencia Nacional contra las resoluciones del Tribunal Económico-Administrativo Central que les obligan a tributar en España por los ejercicios 2016 y 2017. Sus abogados alegan que la propia Agencia Tributaria admite que pasaron más días en Andorra que en España, mientras que Hacienda sostiene que su centro de intereses económicos seguía vinculado a España en ese periodo. El 26 de diciembre, El Confidencial puso cifra al pulso y situó en casi tres millones de euros la cantidad que el fisco reclama a ambos.
Ni siquiera su relación con Andorra es ya la que era. Ese mismo mes, en su podcast Spicy4tuna, cargó contra la propuesta de exigir conocimientos de catalán para renovar la residencia, con el argumento de que en Estados Unidos nadie le obligó a hablar inglés. En marzo de este año fue más allá y explicó que quiere vender otro piso en el Principado para tener las maletas preparadas, aunque la marcha pueda llegar mañana o dentro de quince años.
Nada de esto ha vaciado su canal. Willyrex sigue sumando millones de suscriptores en su canal principal y en julio irrumpió por sorpresa en La Velada del Año VI para retar a AuronPlay a un combate en la próxima edición. Dos meses después, la audiencia que le queda vio cómo se disfrazaba de mendigo en Lavapiés. Y la rueda sigue girando.



