Hasta hace poco se creía que la verdura congelada era de peor calidad que la fresca. Nada más lejos de la realidad, ya que los procesos de congelación provocan que se mantengan todos los nutrientes y que aguanten mucho más tiempo.
Otro motivo de peso que inclina la balanza a favor de las hortalizas congeladas es que son más baratas que las frescas. A continuación, te mostramos mitos sobre la verdura congelada que harán que compres más.
LA VERDURA CONGELADA NO ES FRESCA

Una de las cosas que echa para atrás a algunas personas a la hora de comprar verdura congelada es porque se piensan que no es fresca. Para nada, de hecho los vegetales se cogen en su punto óptimo de frescura para favorecer los procesos de ultracongelación. Esto hace que no se pongan malas tan pronto, por lo que se evita que se desperdicie gran parte de la cosecha.
LA VERDURA CONGELADA NO ES TAN SANA

Otro mito relacionado con la verdura congelada es que no es tan sana como la fresca. Los nutrientes y propiedades que contienen estos vegetales son prácticamente idénticos. Apenas se pierden vitaminas y minerales durante la congelación de las hortalizas. Por lo que esto es otra mentira sobre las verduras congeladas, pero no es la única...
CONTIENEN ADITIVOS Y CONSERVANTES

Tampoco es cierto que la verdura congelada contenga aditivos y conservantes para alargar su vida útil. No utilizan ningún químico para su conservación. El único conservante que necesitan es el propio frío que provoca que mantengan intactas sus propiedades. De esta forma, están como si acabaran de ser recolectadas. No hay motivos para desconfíar de este tipo de alimentos...
ES MÁS COMPLICADO COCINARLAS

Una falsedad más sobre la verdura congelada es que resulta más difícil cocinarla. Todo lo contrario, ya que vienen cortadas y lavadas. Por lo que solo tendrás que abrir la bolsa y hacerlas directamente siguiendo la técnica que desees: al vapor, a la sartén, al horno y hasta al microondas. No es necesario ni que las descongeles, ya que durante el cocinado soltarán el agua y este se evaporará con el calor.
SON LOS DESCARTES DE LA COSECHA

Algunas personas piensas que las bolsas de verdura congelada se hacen con los restos de cosecha que no se pueden vender. Se trata de otro mito más que se les asigna a este tipo de alimentos, que provienen de los mismos proveedores que los vegetales frescos que ves en la frutería. No hay que desconfíar de la calidad de los ingredientes porque siguen rigurosos procesos de calidad.
SE DESPERDICIA PARTE DE LA COMIDA

Por lo tanto, si eres de los que no te das cuenta de que tienes verdura en la despensa y se te pone mal, es mejor opción que te decantes por la verdura congelada. Solo tienes que sacarla del congelador cuando la necesites y añadir la cantidad justa y necesaria. No se te va a poner mala porque lo que sobre lo podrás mantener en el electrodoméstico hasta que la vuelvas a utilizar. Es un gran aliado contra el desperdicio de comida.
NO SABEN IGUAL QUE LAS FRESCAS

Otros de los que son reacios a comprar verdura congelada asegura que no sabe igual que la fresca. Se trata de otro mito, ya que como hemos dicho antes, mantiene todas sus propiedades. Por lo que si no le sabe igual es porque no ha sabido cocinarla en condiciones. Tienen el mismo sabor estando frescas que congeladas, por lo que no es verdad que haya diferencia alguna en este aspecto.
ES MEJOR COMPRARLAS FRESCAS Y CONGELARLAS EN CASA

Para que los nutrientes de las verduras no se pierdan, se congelan justo después de ser recolectadas. Por lo que no sirve de nada que las compres frescas y las congeles en casa. De hecho, se perderán más propiedades, ya que los congeladores domésticos no tienen tanta potencia que los industriales y tardará una horas en alcanza su punto de congelación.
LA VERDURA CONGELADA TIENE COLORANTES

Del mismo modo que no contienen conservantes ni aditivos, la verdura congelada tampoco tiene colorantes. El color que presentan es el suyo propio, por lo que no es necesario que se empleen estos productos para potenciarlos. No hay ninguna razón para desconfiar de este tipo de alimentos que conservan la mismas propiedades que si estuvieran frescas.






































































