Cuando vas creciendo y vas madurando te das cuenta de ciertas cosas. Por ejemplo, de los tipos de bebedores de cerveza que existen en el mundo, o que te puedes encontrar en una fiesta. A lo mejor crees que son todos iguales, pero alguno te dirá que no, que como no hay dos cervezas iguales, tampoco hay dos personas iguales a la hora de beber cerveza.
En la próxima fiesta que vayas, te aconsejamos que te fijes, porque ya verás cómo esto te parece hilarante, y no podrás dejar de calificar a la gente que hay en ese evento. Igual solo tienes que fijarte en su risa, o mismamente en la cerveza que lleva en la mano. Atentos, porque estos son los diez tipos de bebedores de cerveza que hay.
El obsesionado con la espuma
Hay gente que es tan sibarita, que cree que una cerveza sin espuma, no es una cerveza. Y es por eso por lo que está todo el día obsesionado con la espuma. Te dirán que no, que simplemente es que así sabe mejor, que la pruebes, y te dará a probar de tu vaso. Y a ti te parecerá que tiene el mismo sabor.
Pero por solo hacer que se calle, le sigues el juego. Sí, ya sabes a quién nos referimos, porque ese tipo de gente está en todas partes. Algún día, se agobiará porque la cerveza "está mala", y porque la gente no tiene consideración, y lo que hacen es "un insulto hacia la cerveza". Si es que el resto de los que estamos en la fiesta somos unos desconsiderados, claro.

El "yo tomo cerveza artesanal"
Esto es una evolución del anterior, porque primero ha pasado por la fase de lo de la espuma, y después ha visto que lo mejor que existe por encima de la espuma, es la espuma de una cerveza artesanal. Y es que la verdad... igual algo de razón tienen. En los últimos años hemos visto como existen cervezas nuevas, y todo el mundo tiene su propia cerveza.
No solo eso, sino que además, este tipo de bebedor es capa de llevar su propia cerveza a una fiesta, con tal de hacerse el interesante. Es por eso que lo mejor es pasar de él, porque si le sigues el juego, verás cómo empieza a pronunciar palabras alemanas haciendo referencia a procesos de creación de cerveza.

La que tiene siempre una cerveza en la mano
Da igual que mires una foto o cien, siempre llevará una cerveza en la mano: en una jarra, en un tubo o en una lata. Y te darás cuenta de que las fotos son de distinta fecha y de distinta hora. Y la cerveza no es la misma, ojo, sino que es distinta. Es la persona que cuando no se tienen planes, siempre dice: "pues una cañita, ¿no?"
Y siempre acabáis tomando una, dos o tres. Es la persona con la que vas a beber por tristeza o por alegría, o porque te aburres, porque siempre te va a decir que sí. Y aunque creas que parece algo triste que esté siempre bebiendo, al final siempre acabas con esa persona, así que no debe ser para tanto.

El de las latas
Al resto les da igual el tema de la cerveza, pero la verdad es que la gente siempre quiere que esté fría. Así que siempre tienes un amigo que dice: "¿ves? en la lata siempre está fría, es lo mejor". Puede que existan muchas más cervezas en lata o en botella, pero ese tipo siempre saca o siempre compra en el mismo sitio.
Aún no sabes si en realidad es por ahorrarse unos eurillos o qué, pero si estás desesperado por una cerveza, este tipo se las saca del bolsillo como si fuera magia.

El "yo no bebo tanto"
No es que siempre esté bebiendo, es que si le sacaran el alcohol en sangre, habría cantidad para llenar un tanque. Y en realidad no está tan borracho. Es solo que le gusta beber cerveza. bueno, sí, a veces se pasa. Y es al primero al que le quitas la copa. Pero luego te dice: "tío, si en realidad yo no bebo tanto".
Pero no tiene razón,y sabes que cuando bebe es un peligro público, así que, por si acaso, es mejor que seas tú quien se beba la cerveza. Tú eres un peligro, pero él lo es más.

Las gemelas
En todas las fiestas y reuniones sociales siempre hay alguna persona que está muy insegura con lo que quiere pedir. Así que siempre pregunta: "no sé qué cerveza pedir.... ¿qué vas a pedir tú?" y evidentemente, siempre te está copiando. Al principio no te importaba, pero después se iba haciendo más y más pesado.
Puedes ver cómo ese tipo de persona está siguiéndote, o a los demás, porque necesita aceptación social, y como no quiere hablar con nadie desconocido, se pone a beber. Entonces, intenta incluirse dentro de una zona de confort, pidiendo siempre lo mismo, o imitando al resto para encajar.

El que abre las botellas con cualquier cosa
Esto sí que es un amigo útil. Y es que podría abrirte una cerveza con prácticamente cualquier cosa: con un mechero, con un trozo de cartón, con un metal... incluso con el propio brazo o cualquier parte de su cuerpo. Solo es cuestión de retarle, y de ver cuánto tarda en hacer algo así. Y te aseguramos que siempre lo conseguirá.
Como hemos dicho, conocer a esta persona siempre es útil, sobre todo si estás en una fiesta desconocida, porque no te tienes que mover mucho ni pedir prestado un abridor. También es útil tenerlo como auxiliar en la cocina, pero oye, como amigo también podría llegar a ser útil.

El que pide cerveza negra
Es de esos de la vieja escuela que quieren cerveza negra, tan espesa que es casi como comerla con cuchara. Y luego te dirán: "pues no está tan asquerosa, a mí me gusta". Pero eso sabe a rayos con café. En cualquier caso, él solito se las apaña y es feliz en su minimundo, pero si encontráis un sitio donde no haya, el mundo tiembla.
Así que siempre es mejor ir a un lugar con cervezas de todo tipo, y si se tiene que quedar maravillado con todas las cervezas que existen, es mucho mejor que que te monte un pollo porque no sabemos reconocer las maravillas de las cervezas artesanales... o las cervezas negras. Por eso, este tipo no excluye a otros, porque pueden ser dos a la vez.

El que le pone hielo
No hay nada peor que una cerveza con hielo. Y habrá gente que siga justificando ese comportamiento. Una cosa es que tengas la mente abierta, pero hay cosas que los humanos (y los españoles) no podemos soportar: una cerveza con hielo. Perdón, pero por ahí no pasamos.
Es de esas razones por las que dejaste de ser amigo de ese chaval tan majo que tanto te ayudó.

El que las pone en el congelador
No hay nada en poner las cervezas en el congelador. Pero también deberías acordarte de ellas. Porque cuando de repente se te ocurre mirar... ves ese estropicio lleno de cristales, espuma congelada, y hielo de color amarillo.
Es una imagen bastante desagradable que esperamos que nadie se encuentre de repente. Es mejor congelar los vasos, y eso es aplaudible. Esto no, porque además de despistado, se repite siempre.