Hacer la maleta es algo que estamos deseando todo el año, porque eso quiere decir que nos vamos de vacaciones, esa temporada pequeña en la que desconectamos del ajetreo diario y haces realidad ese viaje que tanto hemos estado deseando, pero hay un pequeñito detalle que se puede volver una verdadera pesadilla, y es precisamente eso, hacer la maleta.
Y es que hacer el equipaje no es sencillo, a veces parece que debemos tener conocimientos de física cuántica para que quepa todo lo que deseamos llevar. Aunque hay que reconocer que algunas personas exageran, y quieren llevarse todo el guardarropa. Por eso, tenemos que ser muy prácticos y objetivos, al momento de seleccionar lo que vamos a necesitar realmente en nuestro viaje y de eso vamos a hablar hoy.
¿Qué es una maleta?

Una maleta, o valija, como también se le llama, es un complemento de viajes habitual, que tiene forma de caja, cuadrada o rectangular, que puede tener una o varias asas, en incluso puede venir con ruedas y un mango extensible, para una transportación más sencilla, que es usada para guardar la ropa y otros artículos necesarios para hacer un viaje.
Es normal que una maleta tenga compartimientos, a modo de bolsillos, en su parte interna, así como gomas o correas con broches, que permiten que se inmovilice su contenido. Es posible también que traigan bolsillos externos, con distintos tamaños, para que nos sea más fácil acceder a nuestra documentación, al periódico, a un bolígrafo o a unos caramelos.
Algunos modelos combinan el uso profesional con el personal, al disponer de compartimientos para guardar dispositivos que se necesitan para trabajar, como un portátil, memorias USB o pendrives, e incluso tabletas, y espacio para material diverso para escribir, y son diferentes a las maletas de mano, que pueden ir con nosotros en la cabina.
¿El gran dolor de cabeza, hacer la maleta?

Para algunas personas, esto resulta ser un verdadero reto, tan grande que incluso les causa gran cantidad de ansiedad y estrés, porque son tantas las cosas que quieren llevarse, que hacer la maleta es una verdadera pesadilla, pero aquí venimos en tu auxilio, con consejos prácticos, para que puedas meter lo que necesitas llevar en la maleta de viaje, así que pon atención.
Primero coloca la ropa, pero enrollada

Aunque no lo creas, la manera de que evites que tu ropa se arrugue es meterla primero en la maleta, pero no de cualquier forma, y mucho menos doblada como normalmente acostumbras, al contrario, debes estirarla encima de una superficie e ir enrollándola, para luego introducirla en la maleta, es una de las mejores formas de conservarla y de ahorrar espacio.
La manera correcta de enrollar

Lo que debes haces es colocar la parte superior de la prenda boca abajo, si es una camisa, dobla sus mangas y enróllala de abajo hacia arriba. Si se trata de pantalones, debes juntar las piernas y enrollarlos de la cintura hacia abajo. Una vez que hayas enrollado las prendas, mételas de primeras en la maleta, antes que los zapatos o zapatillas y los accesorios que te vayas a llevar. Luego mete lo demás encima o en los espacios que quedan.
Escoge las telas que sean apropiadas para el viaje
Seleccionar el tejido adecuado hará que no te veas tan desaliñado cuando te pongas la ropa que vino en tu maleta. Lo recomendable es usar tejidos elásticos o de punto, porque aunque las prendas se arruguen en el equipaje, esas arrugas desaparecerán al colgarlas dentro del armario, así que, de no ser absolutamente necesario, descarta las prendas de sarga de algodón o el lino, porque se arrugan nada más mirarlas.
Encima de todo, hay que poner el primer atuendo que vaya a usar

En caso de que ya hayas elegido lo que vas a usar al llegar a tu destino vacacional, colócalo en la maleta antes de que la vayas a cerrar, encima de todo lo demás, por lo que ese va a ser el paso final de todo el procedimiento. Si lo haces de esa manera, no sólo no tendrás que revolver dentro de tu equipaje, buscando lo que te vas a poner, sino que es probable que se arrugue menos.
Lo que pesa más va en el fondo

Si tienes que viajar con artefactos o artículos de mucho peso, como libros o zapatos, colócalos al fondo de la maleta, del lado de donde van las ruedas. Eso hará que el equipaje se mantenga estable cuando la tengas en una posición vertical, evitando al mismo tiempo que los demás artículos que lleves dentro se vean aplastados.
El plástico de la tintorería como separador

Esas bolsas plásticas con las que nos entregan la ropa en la tintorería resultan muy útiles para proteger a las prendas que son delicadas, en particular de tirones que sean accidentales, porque ayudan a que la prenda se deslice fácilmente y no vaya a enganchar de nada cuando tenemos que empujar el equipaje para caminar, o cuando sea manipulada por los trabajadores de la aerolínea para meterlas en el avión. Otro beneficio es que no se arrugarán.
No vayas a dejar huecos y no la llenes mucho

Es posible que estés pensando en dejar dentro de la maleta espacio para los recuerdos que vayas a adquirir durante el viaje, porque cuando dejas huecos en el equipaje, lo que va a ocurrir es que lo que lleves en su interior se mueva, se rompa o se arrugue. No estamos diciendo que la llenes de cosas, al contrario, lo que debes hacer es rellenar los espacios vacíos con bolsas, para que todo se mantenga quieto en su sitio, y corra menor riesgo de daños.
Verás cómo al seguir estos consejos, va a poder hacer tu equipaje de un modo más eficiente, pero también más sencillo, con menos estrés y ansiedad, y todas las cosas que metas en su interior llegarán mucho mejor conservados a su destino. Ello redundará en una mejor apariencia y mayor comodidad a la hora de buscar aquello que te quieres poner o utilizar.
Un llenado adecuado del equipaje hace que tengas espacio para todo, conservándolo en buen estado, a menos que te vayas a llevar el contenido de todo tu armario, en cuyo caso, es probable que una sola maleta no sea suficiente.
















































































































































