Scooter Braun ha decidido romper su silencio. Seis años después de que la compra de Big Machine Label Group dinamitara su relación con Taylor Swift, el manager musical ha concedido una entrevista en el pódcast 'Second Thought' y ha soltado varias perlas que van a dar muchísimo que hablar. La principal: asegura que no conoce a la artista más allá de tres encuentros fugaces y que todo el odio que arrastra desde 2019 le sigue resultando incomprensible.
Salseo-O-Meter
Nivel de salseo: 8/10. Uno de los beefs más largos y seguidos de la música moderna, reavivado por el propio protagonista. Cuando creías que ya estaba todo dicho, llega Scooter a echar más leña con una versión que pocos se esperaban.
Qué ha contado exactamente Scooter en el pódcast
La entrevista, recogida por Perez Hilton, llega en un momento en el que la polémica parecía dormida. Braun explica que ha pasado de ser «querido y apreciado durante más de una década a convertirme literalmente en el villano de la noche a la mañana». Su afirmación más sorprendente es que solo ha hablado con Taylor Swift tres veces en toda su vida y que nunca mantuvo una conversación sustancial con ella.
"Una vez me invitó a una fiesta privada. Me dijo que me tenía el máximo respeto. Yo le contesté lo mismo", relata. El manager añade que ese encuentro se produjo dos o tres años antes de la compra del sello y que, a partir de ahí, no volvieron a cruzar palabra. "Estoy igual de confundido que tú", sentencia.
El inversor admite que comprar Big Machine Label Group por 300 millones de dólares incluía la expectativa de poder trabajar con ella, no de convertirse en su enemigo público número uno. "Te gastas esa cantidad en una discográfica en la que ella está si estás emocionado con la oportunidad", recalca.
El verdadero origen del beef: los masters y la jugada maestra de Taylor
Para quien haya vivido en Marte, el culebrón empezó en junio de 2019. Scooter Braun adquirió Big Machine, propietaria de los másteres de los seis primeros álbumes de Taylor Swift. La cantante denunció entonces que no le habían dado la oportunidad de recomprar su propio catálogo y acusó al manager de haberle hecho bullying durante años a través de sus clientes (léase Justin Bieber).
La respuesta de Swift fue histórica: volvió a grabar todos esos discos con la etiqueta '(Taylor's Version)' para devaluar las grabaciones originales. Una jugada que, según la propia industria, ha cambiado las reglas del juego para siempre. La mayoría de los artistas ahora negocia con otra vara de medir desde aquel movimiento.
En 2020, Braun vendió los másteres a la firma de capital privado Shamrock Holdings. Y en mayo de 2025, según se puede leer en la detallada entrada de Wikipedia sobre el conflicto, la propia Taylor cerró por fin la recompra de su música. Fin del viaje. O no.
Él sostiene que no se conocían de nada y que el odio le parece un malentendido; ella, que desde entonces ya ha reescrito su propio final.
Lo más llamativo es que Braun insiste en que no tiene nada personal contra la cantante y que incluso está agradecido por lo que ha aprendido. «Creo que hay una gran idea equivocada de que nos conocíamos y teníamos esta enemistad. La gente se sorprende cuando descubre que legítimamente no la conozco», explica.
Lo que deja todo esto y la lección que sí se ha llevado la industria
Más allá de quién tenga razón, hay un hecho incontestable: la guerra por los masters ha acelerado la carrera de los artistas por conservar la propiedad de su obra. El propio Braun lo reconoce en la entrevista al señalar que las discográficas siguen asumiendo el riesgo y los músicos se plantean si merece la pena vender su trabajo para siempre.
Este movimiento, que nació de una pelea personal televisada a golpe de timeline, ha beneficiado a decenas de creadores que ahora exigen cláusulas de reversión o retienen sus másteres desde el minuto uno. En ese sentido, Taylor Swift puede haberle hecho un favor involuntario a toda una generación de músicos mientras Braun se quedaba sin su trofeo.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Scooter Braun, el manager que compró los másteres de Taylor Swift, y la propia artista.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Él asegura que apenas la conoce y que el odio es injustificado; ella, que le robó su música.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el beef más icónico del pop resurge justo cuando ya nadie lo esperaba.



