AEMET alerta: la cúpula de calor que eleva las temperaturas hasta 10°C por encima de lo normal

Las máximas rozan los 38°C en Cataluña y Andalucía, con noches que no bajan de 20°C. No es una ola de calor oficial según los criterios de AEMET, pero el riesgo para la salud y el gasto en aire acondicionado es el mismo.

Si estos días has sentido que el termómetro está en modo verano intenso, no es una impresión: la cúpula de calor que atraviesa España está dejando temperaturas hasta 10°C por encima de lo normal y noches que no bajan de 20°C, según la AEMET. Y aunque no se haya declarado una ola de calor oficial, el riesgo para tu salud y tu bolsillo es el mismo.

¿En qué se diferencia una cúpula de calor de una ola de calor?

Para entendernos: una cúpula de calor (un fenómeno en el que un anticiclón actúa como tapadera que atrapa el calor cerca del suelo) no es una burbuja gigante de aire abrasador, sino una forma gráfica de explicar lo que está pasando en la atmósfera. El aire caliente asciende, pero al llegar a la zona de altas presiones se comprime y vuelve a bajar todavía más caliente. A esto se le llama subsidencia (el aire que desciende y se calienta al comprimirse), y es lo que provoca cielos despejados, nada de viento y un sol que cuece el ambiente día tras día.

Además, en este episodio concreto, la masa de aire cálido viene con ‘regalo’ del norte de África, el llamado aire sahariano, que multiplica el efecto térmico. Por eso las máximas rozan los 38°C en zonas como Cataluña y Andalucía, según Meteocat, y el mercurio no da tregua ni de noche.

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Aquí es donde entra el matiz con las olas de calor: la AEMET no usa solo la temperatura para declararlas. Necesita que el episodio dure al menos tres días, que afecte a un porcentaje mínimo del territorio y que las temperaturas sean excepcionales para la época. Esta cúpula de calor, aunque intensa y peligrosa, aún no cumple todos esos requisitos. Pero para el cuerpo, el matiz burocrático importa poco.

Cómo te afecta en el día a día: factura, salud y sueño

El primer impacto lo vas a notar en casa: el aire acondicionado dispara la factura de la luz. Según los precios actuales del mercado mayorista, mantener la vivienda a 24°C durante las horas centrales puede suponer entre 4 y 7 euros extra al día, dependiendo de la zona y la tarifa. Si el calor se alarga varios días, el agujero en la economía doméstica es serio.

Pero más importante es cómo afecta al organismo. Cuando la mínima nocturna no baja de 20°C (lo que llamamos noches tropicales), el cuerpo no se recupera del calor acumulado. El ritmo cardíaco se acelera, aumenta la deshidratación y, en personas mayores o con patologías previas, crece el riesgo de complicaciones cardiovasculares. Los sanitarios ya advierten de que estos episodios adelantados —mayo, no agosto— pillan a la población sin la adaptación fisiológica del verano.

El calor no entiende de burocracias: el cuerpo sufre igual aunque AEMET no lo llame ola de calor.

En Catalunya, por ejemplo, Meteocat confirma que zonas interiores llegarán a los 38°C a partir de mañana, y las noches tropicales se extienden por el litoral mediterráneo y los valles del Guadalquivir y del Ebro. La AEMET ha ampliado los avisos amarillos y naranjas en buena parte de la península hasta el fin de semana.

La sensación térmica, además, puede ser mayor por la humedad en el Cantábrico oriental y el Mediterráneo. En esas zonas, el termómetro puede marcar 32°C pero sentirse como 38. La combinación de calor, humedad y falta de viento, puede ser peligrosa para cualquiera que trabaje al aire libre o practique deporte en las horas centrales.

Por qué este mayo se está convirtiendo en un aviso para el verano

No es un fenómeno aislado. Europa se calienta el doble de rápido que la media mundial y mayo de 2026 sigue la estela de los últimos años, con episodios de calor extremo cada vez más tempranos. En 2022 ya tuvimos una ola de calor en mayo que batió récords y este año la situación es parecida, aunque todavía no oficial.

La gran pregunta es si el verano será un infierno o si esto es solo un aviso. Los modelos estacionales no son concluyentes, pero el patrón es preocupante: las masas de aire sahariano llegan antes y con más intensidad. Para quien depende del trabajo al aire libre, de un aire acondicionado que no puede pagar o de una vivienda mal aislada, el horizonte pinta difícil.

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Algo bueno: entre el sábado y el domingo, según la AEMET, las temperaturas bajarán en la mitad norte peninsular y en el Cantábrico. Pero en el sur y el Mediterráneo el calor seguirá apretando. Así que, de momento, toca hidratarse, bajar persianas y, si puedes, evitar las horas de más sol.

En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 💸 ¿Qué ha cambiado? Una cúpula de calor con aire sahariano ha disparado las temperaturas hasta 10°C por encima de lo normal para mayo y con noches que no bajan de 20°C.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A toda España, especialmente en Andalucía, Extremadura, Cataluña y los valles del Ebro y Guadalquivir, donde se alcanzan o rozan los 38°C.
  • ¿Qué puedes hacer al respecto? Refréscate, evita salir entre las 12 y las 18 horas, vigila a personas mayores y revisa tu tarifa eléctrica para que el aire acondicionado no te arruine el mes.