Riquelme a Florentino: "Pensaba que sacaría un conejo, pero su proyecto soy yo"

El candidato a la presidencia del Real Madrid carga contra Florentino Pérez en una entrevista explosiva: le acusa de no tener proyecto y de basar su campaña en atacarle. Las elecciones más calientes en dos décadas ya tienen su primer gran zasca.

Enrique Riquelme ha decidido que los guantes de seda se queden en el vestuario. El candidato a la presidencia del Real Madrid ha soltado el zasca más bestia de esta campaña electoral: «Pensaba que Florentino sacaría un conejo de la chistera, pero su proyecto soy yo». Se acabó el respeto institucional: esto ya es una guerra.

Salseo-O-Meter

Nivel de salseo: 9/10. Un empresario hecho a sí mismo contra el presidente más longevo del club. Acusaciones de bulos, veladas referencias a la privatización y un «eres tú el proyecto» que es un gancho al mentón. Madrid se parte en dos bandos y aún queda lo peor.

El 'conejo' que nunca salió de la chistera

Riquelme ha ido a por todas en una entrevista con Europa Press. El alicantino asegura que esperaba «bastante más» de la puesta en escena de Florentino, después de más de 20 años sin comicios. «Pensaba que iba a sacar ese gran Florentino del pasado y se sacaría un conejo de la chistera, pero no. Su proyecto es ir contra mí.»

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El dardo duele porque apunta al corazón del relato. Florentino ha basado su campaña en señalar al rival, no en propuestas. Tanto es así que el propio Riquelme cuenta una anécdota jugosa: cuando vieron que ambos presentaban sus programas el mismo día, pensaron en poner la suya a la misma hora para que no se copiara. Pero luego se dieron cuenta: «¿De qué se va a copiar? ¿Ha tenido 23 años para dar propuestas y las va a dar justo las últimas 6 horas?». El argumento de la improvisación es demoledor, y en el madridismo ya corre como la pólvora.

El candidato no se ha mordido la lengua al comparar trayectorias: «Yo a mi edad tengo la compañía que tengo. El señor Pérez a mi edad era concejal, fracasó políticamente y luego se hizo empresario.» Un golpe bajo a la biografía del presidente, que deja clarísimo que aquí nadie se va a guardar nada.

El contraataque empresarial: Cox Energy, bulos y Bloomberg

El otro gran campo de batalla es el económico. Florentino puso en duda la solvencia de Riquelme, y el aspirante ha respondido con cifras de infarto: «Emitimos en Nueva York, fuimos por 2.000 millones y en tres horas nos dieron 8.000 millones de dólares. Récord.» Además, asegura que la propia Bloomberg tuvo que disculparse tras recibir «información falsa» del círculo del presidente.

Aquí viene el matiz más oscuro. Riquelme ha prometido no traspasar «ciertas líneas» —ataques personales, familiares o profesionales— pero advierte que si le siguen apretando, responderá. «Me lo está poniendo realmente difícil.» Todo el mundo sabe que en un cara a cara así, el primero que pierde los papeles se lleva la peor factura.

Florentino ha basado su campaña en el miedo al cambio. Riquelme le ha devuelto la jugada: «Su proyecto soy yo». Y la grada ya ha tomado partido.

Las acusaciones de privatización sobrevuelan todo el discurso. Según Riquelme, el verdadero plan de Florentino es cambiar los estatutos y abrir la puerta a grupos privados, aunque sea un pequeño porcentaje. «Él habla de proteger al socio, pero lo que quiere es privatizar. Menos mal que gente de su junta le ha parado los pies.» La defensa del socio es el gran mantra electoral, y Riquelme ha sabido explotarlo.

Unas elecciones que huelen a privatización (y a final de ciclo)

Este rifirrafe no es solo un choque de egos: es el síntoma de un club que lleva dos décadas sin votar. Las últimas elecciones con suspense fueron en 2006, con la amenaza de Villar Mir. Ahora, Florentino se enfrenta a un candidato joven, con músculo financiero y un discurso de transparencia que cala entre los socios más descontentos. La comparativa es inevitable: en la anterior ocasión, el presidente salió reelegido sin oposición. Esta vez, el runrún es distinto.

Riquelme insiste en que no necesita al Real Madrid, que dejará la primera línea de su grupo para dedicarse al club. «Puedo estar o no estar en mi compañía, él ha tenido que estar siempre en la suya.» La promesa es potente, pero el tiempo dirá si es un farol o un compromiso real. De momento, la campaña se ha convertido en una partida de póquer donde cada declaración sube la apuesta. Si de esto dependiera el interés de las elecciones, ya estamos en cifras de récord.

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El socio tendrá la última palabra en unos comicios que pueden ser históricos. Y mientras, nosotros seguimos pegados a la pantalla, porque este culebrón tiene pinta de darnos mucha gasolina este verano. Que siga el espectáculo.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Enrique Riquelme, empresario y candidato, y Florentino Pérez, presidente del Real Madrid durante más de dos décadas.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Riquelme acusa a Florentino de no tener proyecto electoral y de basar su campaña en desprestigiarle con bulos y ataques personales.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque un «conejo de la chistera» que nunca apareció y un «su proyecto soy yo» son titulares que arden en X y en los grupos de WhatsApp del madridismo.