Los Enhanced Games de Las Vegas, los Juegos con dopaje permitido: un solo récord y atletas limpios que ganan

La velada que prometió redefinir el deporte con química libre se saldó con más promesas que récords. Pero las victorias de Fred Kerley y otros dos atletas limpios dejaron el mayor zasca de la noche.

Ayer por la noche, Las Vegas acogió la primera edición de los Enhanced Games, los Juegos Olímpicos del dopaje, y el resultado fue menos dopadísimo de lo que vendieron. Prometieron redefinir el deporte con química libre, pero solo un récord mundial cayó... y ni siquiera valdrá para el libro oficial.

Salseo-O-Meter

Nivel de salseo: 8/10. Una competición que permite testosterona, EPO y esteroides, y que prometía pulverizar marcas, se quedó en un quiero y no puedo. Que tres atletas limpios ganasen sus pruebas, con Fred Kerley soltando un zasca en directo, es el tipo de drama que nos tiene pegados a la pantalla.

Fred Kerley y el 'poneros las pilas' que dejó en ridículo a los participantes dopados

El medallista olímpico de plata en París compitió limpio, sin una gota de química añadida, y ganó los 100 metros lisos masculinos. Cuando se giró hacia atrás y vio que ninguno de sus rivales dopados le había alcanzado, la frase fue para enmarcarla: “Tíos, tenéis que hacerlo mejor que eso. Tenéis que esforzaros un poco más, ponereros las pilas un poco más”. El silencio en el pabellón fue más elocuente que cualquier récord.

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No fue el único. Tristan Evelyn, también sin ayuditas externas, se impuso en los 100 metros lisos femeninos con un tiempo modesto de 11,25 segundos y, tras la victoria, sentenció: “Esto demuestra que para ganar se necesita algo más que química”. El mensaje calaba justo cuando en la pantalla gigante desfilaban los cócteles que se habían metido los perdedores: testosterona, hormona del crecimiento, estimulantes, EPO... todo un recetario.

El lema no oficial acabó siendo: 'Te puedes dopar, pero no te garantiza ni subir al podio'.

El tercer atleta limpio que se embolsó 250.000 dólares fue el australiano Hunter Armstrong, ganador de los 50 metros espalda. Los tres se fueron de Las Vegas con el cheque y la certeza de haberse convertido en el mejor meme antidopaje de la semana.

El único récord mundial que sí cayó... y por qué no vale para nada

El nadador griego Kristian Gkolomeev se lanzó a la piscina con un traje prohibido por la FINA y, presumiblemente, con el motor de algún cóctel exótico que le permitió parar el crono en 20,81 segundos en los 50 metros libres. Sí, 0,07 más rápido que el récord oficial de Cameron McEvoy. Pero, claro, con el traje y el dopaje, la marca jamás se homologará.

Fue el momento que los organizadores necesitaban para no irse de vacío. El CEO, Maximilian Martin, respiraba aliviado y proclamaba: “Hemos llegado a la cultura dominante”. Luego añadió que “esta noche hemos cambiado el mundo”. Bueno, de momento solo han cambiado la cuenta corriente de unos cuantos.

Cuando ni Thor Bjornsson ni las estrellas pudieron levantar más

La velada empezó con todo tipo de intentonas frustradas. Thor Bjornsson, el forzudo islandés de Juego de Tronos, no logró superar su propio récord de peso muerto de 510 kg. Empujó, resolló, pero la barra no subió ni un milímetro más. La cara de los asistentes oscilaba entre la incredulidad y el “ya te dije yo que esto no podía salir bien”.

Beatriz Pirón, la dominicana que debía batir el récord mundial de arrancada, falló. Y Boady Santavy, el levantador canadiense, agotó sus tres intentos sin éxito, hasta que la megafonía anunció con una sonrisa forzada: “¡Le vamos a dar una cuarta oportunidad!”. Ni por esas. El ambiente era más de fiesta de fin de curso que de competición élite.

No importó que le dieran intentos extra; la química no movió la barra ni un centímetro más.

¿Qué dice esto del futuro del deporte? El espejismo de la química libre

Los Enhanced Games insisten en que volverán en 2027 y que serán más grandes. Pero lo visto en la pista recuerda a otros experimentos que prometieron reinventar el deporte y acabaron siendo meras ferias de influencers del fitness. Con 42 atletas, apenas un puñado de récords y tres “limpios” subiendo a lo más alto, la sensación es que el dopaje, por sí solo, no convierte a nadie en superhumano. De hecho, ayer, los que más brillaron fueron los que confiaron en su talento sin atajos. Otra cosa es que el espectáculo de ver a un tipo empastillado fracasar en directo tenga su público. Las audiencias de Enhanced Games hablan de 250.000 espectadores en YouTube. Hay morbo, pero no necesariamente deporte.

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El auténtico riesgo de estos juegos no es que batan marcas, sino que normalicen una peligrosa idea: que para ser el mejor hay que doparse. Y, sin embargo, los que ganaron ayer demostraron lo contrario. Quizá la siguiente edición traiga récords de verdad; de momento, lo único que ha batido récords es la ironía.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Los Enhanced Games, los Juegos del dopaje, con Fred Kerley y dos atletas limpios más como héroes inesperados.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Solo un récord mundial cayó (y no oficial) y los dopados que debían arrasar fueron superados por deportistas sin química.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el zasca de Kerley a los rivales dopados y las imágenes de tipos fallando intentos extra son puro oro viral.