Una muerte en Euphoria con una serpiente de cascabel se convierte en el momento más extremo de la serie

El penúltimo capítulo de la temporada 3 entierra vivo a un personaje y lo remata con una mordedura de reptil. Sam Levinson explica por qué quiso convertir el deseo de justicia de los fans en una experiencia insoportable.

ATENCIÓN, SPOILER. Se acabó. Después de tres temporadas de torturas, manipulaciones y esa forma de caminar de matón de instituto, Nate Jacobs ha muerto. Y no ha sido un final rápido: el penúltimo capítulo de la temporada 3 de Euphoria lo ha enterrado vivo y ha rematado la faena con una serpiente de cascabel mordiéndole el cuello. Sí, has leído bien.

Así ha sido la muerte más salvaje de la serie

Los secuaces del prestamista Naz secuestran a Nate y, tras medirlo para un ataúd a medida, lo entierran en una obra. Cassie, su mujer, recibe un ultimátum: 72 horas para conseguir un millón de dólares o él muere deshidratado. Un tubo le suministra oxígeno, pero es justo ese salvavidas el que se convierte en su trampa mortal.

Nate grita pidiendo auxilio y una serpiente de cascabel entra por el conducto. El animal, asustado, le muerde el cuello. Cuando desentierran el cuerpo, la escena es dantesca: lengua hinchada por el veneno, el reptil aún sobre su pecho emitiendo el característico sonido de alerta. Euphoria ha cruzado una línea que ni los fans más sádicos esperaban.

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Sam Levinson sabía lo que querías y te lo ha dado retorcido

El creador de la serie confesó a Esquire que llevaba años escuchando el clamor popular por un castigo ejemplar para Nate. Su plan era retorcer ese deseo hasta hacerlo insoportable. “Hay algo divertido en todo esto porque sé perfectamente qué quiere el público en términos de justicia o karma y, teniendo eso en mente, siempre pienso: ‘Vale, ¿cómo puedo dárselo, pero haciéndolo tan horrible y angustioso que, cuando ocurra, ya no estén seguros de querer verlo?’”, explicó.

Levinson convirtió el deseado castigo en una tortura tan gráfica que el espectador acaba apartando la mirada.

Para rematar la trampa moral, durante toda la temporada el guion mostró destellos de humanidad en Nate frente a criminales peores que él. La mayoría de los fans quería venganza, pero acabó sintiendo arcadas. “Es como decir: ‘Ah, ¿queríais que recibiera su merecido...? Muy bien, aquí lo tenéis’”, remata Levinson.

La justicia incómoda no es nueva, pero Euphoria la lleva al extremo

Series como Juego de Tronos o Breaking Bad ya jugaron con la justicia poética que revuelve el estómago, pero la muerte de Nate Jacobs sube la apuesta al combinar claustrofobia, reptiles y una indefensión absoluta. El objetivo no era satisfacer al público, sino obligarlo a cuestionarse sus propias ganas de sangre. Y por las reacciones en redes, lo ha conseguido: el episodio 7 ha dividido al fandom entre quienes celebran el karma y quienes sienten que se pasaron de crueldad.

Con solo un capítulo por delante, Euphoria deja claro que su temporada 3 no va de redenciones, sino de consecuencias. Y Nate Jacobs, el villano que todos amábamos odiar, se ha llevado la más brutal de todas.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Nate Jacobs, el abusivo quarterback de Euphoria interpretado por Jacob Elordi.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Muere enterrado vivo y mordido por una serpiente de cascabel en el penúltimo capítulo de la temporada 3.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque Sam Levinson diseñó la muerte más extrema de la serie para castigar al villano y, de paso, retorcer las ganas de venganza de los fans.