El Pentágono vuelve a soltar fotos borrosas de OVNIS: 5,6 GB de píxeles que no prueban nada

El Pentágono acaba de publicar su segunda tanda de material sobre UAPs: 5,6 GB de fotos, vídeos y audios que no confirman nada. Eso sí, Fríker Jiménez ya se ha puesto en modo 'observad este detalle'.

Reconócelo, a ti también te flipa que el Pentágono publique cosas de OVNIs aunque sepas que al final no verás ni un mísero extraterrestre. Han soltado 5,6 GB de fotos, vídeos y PDFs, y la verdad es que la resolución sigue siendo de cámara de patata. Así que, si esperabas ver alienígenas saludando, mejor te pones un capítulo de Star Trek.

¿Qué hay en esos 5,6 GB? Lo de siempre, pero con más ganas de ajustar el contraste

El Pentágono ha sacado su segundo lote de material UAP, esos OVNIs de toda la vida. En el pack encuentras objetos esféricos que podrían ser cualquier cosa, desde una pelota de tenis hasta un dron mal enfocado; vídeos en infrarrojo que no enseñan más que puntos brillantes; y hasta audios de la misión Apolo 17, por si alguien quiere escuchar interferencias y llamarlas mensajes extraterrestres. Y, por supuesto, ningún marciano saludando. La AARO, la oficina del Pentágono encargada de estos temas, insiste en que 'la imagen no es concluyente', que es la forma diplomática de decir que han publicado un montón de píxeles sin sentido.

El ritual de cada tanda: píxeles, líneas y la voz grave de Fríker Jiménez

La parte más divertida, como señalan en Microsiervos con su ironía habitual, es lo predecible que es todo. Una mota de polvo grabada por un sensor militar en infrarrojo se convierte en un artefacto hiperdimensional, alguien traza líneas sobre la imagen y Fríker Jiménez pone la voz grave de 'observad este detalle…'. Hay fotos que podrían ser lanchas de narcos o piratas surcando el mar, pero en este contexto son 'fenómenos aéreos no identificados'. Mientras tanto, en el mundo real, probablemente hay un analista del Pentágono diciendo que 'la imagen no es concluyente', que es la forma educada de admitir que han soltado un refrito de nada.

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¿Y por qué seguimos cayendo en lo mismo? La conspiranoia vende más que un cartón de leche

Esto no es nuevo. Ya en la primera tanda de fotos desclasificadas la conclusión fue la misma: nada de marcianitos. Pero la repetición del ritual nos hipnotiza. La conspiranoia vende más que un cartón de leche, y las imágenes borrosas son el combustible perfecto. Nos emocionamos con la posibilidad, aunque la evidencia sea más endeble que un chiste de 'tu madre'. Lo bueno es que, mientras no confirmen nada, el culebrón sigue. Y Fríker Jiménez tendrá contenido para otros veinte programas. Yo ya estoy preparando las palomitas. ¿Tú no?

🧠 Para soltarlo en la cena

El Pentágono publica ovnis borrosos y la conspiranoia se dispara.