Te lo confieso: yo soy de los que abren la nevera un martes y se quedan mirando sin saber qué cocinar. Por eso esta receta me ha parecido un regalo. El chef José Andrés compartió en el programa de RTVE 'Vamos a cocinar con José Andrés' una forma de preparar unos garbanzos con mejillones que están listos en 15 minutos y saben a plato de fin de semana. Y todo con un bote de conservas.
El plato nació durante una visita del cantaor José Mercé al programa, y desde entonces recorre los grupos de cocina rápida como la pólvora. La clave no es solo lo rápido que se hace, sino los trucos del chef para que el marisco quede en su punto y el caldo tenga un sabor de infarto.
Cómo preparar los garbanzos con mejillones (y los tres trucos que marcan la diferencia)
Los ingredientes no pueden ser más de andar por casa: un bote de garbanzos cocidos, un kilo de mejillones, una cebolleta, tres dientes de ajo, laurel, pimentón dulce, un chorro de vino blanco, aceite de oliva y sal. La receta se divide en dos fuegos para ganar tiempo.
El primer truco: no pasarse con la cocción del marisco. Pon los mejillones en una olla con el vino blanco y la hoja de laurel, tapa y dale fuego fuerte. En apenas unos minutos empezarán a abrirse. Sácalos enseguida y reserva tanto los mejillones como ese caldo que sueltan, porque ahí está el oro del guiso.
Mientras, sofríe en una cazuela con un buen chorro de aceite los ajos ligeramente aplastados y la cebolleta picada. Cuando esté tierna, añade el pimentón y baja el fuego para que no se queme. Incorpora los garbanzos escurridos y enjuagados, remueve y prepárate para el siguiente truco.
El segundo truco: filtrar el caldo con papel de cocina húmedo. Coloca una hoja de papel sobre un colador y humedécela con agua. Si no lo mojas antes, el papel absorberá el caldo y perderás el sabor. Vierte el líquido de los mejillones a través del filtro y añádelo a la cazuela. Así te olvidas de arenillas y conservas hasta la última gota de sabor marino.
Deja que todo cueza diez minutos a fuego suave para que los sabores se mezclen. Aprovecha para quitar las conchas a los mejillones y añadirlos al final. El tercer truco: cuidado con la sal. El agua del marisco y la de los garbanzos ya llevan su punto, así que prueba antes de rectificar o el plato puede pasarse de salado.
Por qué esta receta gana a otras cenas exprés
He probado muchas recetas de garbanzos con marisco que prometían ser rápidas, pero esta tiene un equilibrio que engancha. No lleva caldo de pescado comprado ni sofritos eternos: todo el sabor sale de los mejillones y del pimentón. Además, el truco del papel húmedo es un puntazo que no falla. Queda un plato de cuchara con la textura justa, sin ser caldoso ni seco, y el marisco se mantiene tierno en lugar de parecer una goma de borrar.
En solo 15 minutos tienes una comida completa que parece de chiringuito. Ideal para cuando vuelves tarde y no quieres renunciar a algo rico. Y con un bote de garbanzos siempre a mano, esta receta se convierte en un comodín de despensa.
Mi veredicto: un plato para repetir sin vergüenza
José Andrés es garantía de cocina sensata, y esta receta confirma que no hay que complicarse para comer bien. La fuente, un programa de televisión pública, respalda que los trucos son de fiar. Me gusta que se pueda hacer con mejillones frescos o congelados, aunque los frescos abiertos al vapor dan mejor resultado. Si quieres darle un toque extra, unas gotas de limón al servir redondean el plato.
La próxima vez que no sepas qué cocinar, echa mano de este plato. No te va a defraudar.
💡 El truco del almendruco
Tiempo total: 15 minutos. Nivel de dificultad: fácil. Un consejo extra: no escatimes en el pimentón dulce y añade un golpe de pimienta negra al servir para potenciar el sabor del marisco.




