El truco de Sabina Banzo para un empanado crujiente en airfryer (usa panko y spray)

La cocinera navarra comparte en redes su método infalible para un rebozado dorado, crujiente y sin baño de aceite. Solo necesitas dos ingredientes que ya tienes en la despensa.

Reconócelo, a ti también te da pereza freír croquetas o filetes empanados entre semana. El aceite, el olor, la limpieza... Pero desde que la freidora de aire entró en nuestras cocinas, la cosa cambia. Y si además le sumas el truco de Sabina Banzo, el resultado es de restaurante. La cocinera navarra, conocida por sus recetas rápidas y sin complicaciones, ha compartido en sus redes el método definitivo para un rebozado crujiente, dorado y sin una gota de aceite de más. Solo necesitas dos ingredientes que ya tienes en la despensa: panko y aceite en spray.

Por qué el panko es el rey del empanado crujiente en airfryer

La textura más gruesa del panko permite que el aire caliente de la freidora circule mejor entre las migas, creando una costra crujiente que jamás lograrías con pan rallado normal. No es casualidad: el panko, de origen japonés, se elabora con pan sin corteza y se seca en lugar de tostarse, lo que le da esa forma de copo irregular. Como explica Sabina Banzo en su último vídeo, el panko se convierte en la opción estrella para la freidora de aire porque absorbe mucho menos aceite que el pan rallado convencional, y al ser más ligero, no se apelmaza. El resultado: un empanado que cruje al morder y no sabe a cartón recalentado.

El secreto que nadie te cuenta: el aceite en spray

Aquí está la clave que marca la diferencia. En lugar de pincelar con aceite —que siempre acaba empapando unas zonas y dejando otras secas—, Banzo recomienda rociar los alimentos empanados con aceite en spray. Así se deposita una capa finísima y uniforme, suficiente para que el calor dore pero sin que el rebozado se convierta en una esponja grasienta. El truco está en pulverizar justo antes de meter la cesta, y dar un par de pasadas ágiles. Si además precalientas la freidora a 200°C y programas 10-12 minutos, con una vuelta a la mitad del tiempo, tienes un empanado que parece salido de la sartén de un bar. Eso sí, la cocinera avisa: nada de amontonar los filetes o las verduras en la cesta; deben ir en una sola capa para que el aire circule a placer.

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Nuestra prueba y por qué este truco te salva cualquier cena

En la redacción hemos puesto a prueba el método con unas pechugas de pollo empanadas que llevaban tres días mirándonos desde la nevera. En 12 minutos, el panko se había convertido en una costra dorada y sonora, mientras la carne seguía jugosa. Sin humos, sin salpicaduras y sin tener que ventilar la cocina como si hubiésemos quemado algo. Vale la pena por lo fácil que es y por el resultado tan resultón. Puedes aplicarlo a berenjenas, calabacines, pescados finos o incluso a unas croquetas que te hayan sobrado. El único límite es no pasar de lista con la cantidad de spray: con un par de rociadas va que chuta. Si aún no tienes panko en la despensa, corre a por él porque en Mercadona lo tienen en la sección de cocina asiática y cuesta menos de 2 euros.

💡 El truco del almendruco

Tiempo total: 12 minutos. Nivel de dificultad: fácil. Un consejo extra: no retires el alimento en cuanto pite la freidora; déjalo reposar 2 minutos dentro para que la costra termine de asentarse.