Reconócelo, las patatas fritas perfectas son el santo grial de cualquier cocina. Yo las he intentado de todas las maneras: en freidora, en horno, con airfryer... y casi siempre acaban o flácidas o demasiado aceitosas. Hasta que he visto el truco que ha compartido Jordi Cruz en TikTok y me he quedado con la boca abierta.
El truco viral de Jordi Cruz que solo necesita un microondas
El chef con más estrellas Michelin de la televisión no se anda con florituras: pela las patatas, las corta en bastones de un dedo de grosor, las seca bien con papel de cocina y las mete seis minutos en el microondas a máxima potencia. Así de simple. Después, las fríe en aceite bien caliente durante apenas tres o cuatro minutos. El resultado: unas patatas crujientes por fuera, tiernas por dentro y con mucha menos grasa que las de toda la vida.
La clave —explica Jordi en el vídeo que acumula millones de visualizaciones— está en que el microondas precocina la patata desde dentro, evaporando parte del agua sin necesidad de sumergirla en aceite hirviendo durante tanto tiempo. De esta forma, cuando llegan a la sartén o a la freidora, la corteza se sella casi al instante y el interior queda esponjoso sin chupar todo el aceite. Game changer total.
¿Realmente funciona? Yo lo he puesto a prueba
En la redacción teníamos el escepticismo por las nubes, así que nos hemos liado la manta a la cabeza y hemos hecho la prueba. Cortamos dos patatas medianas de la variedad Monalisa (las que mejor aguantan la fritura, según el propio Cruz), las secamos a conciencia y las dispusimos en un plato apto para microondas sin amontonarlas. Seis minutos a 800 W, un poquito de humo inofensivo al abrir la puerta y unas patatas que parecían tristes, pero que olían a cocido. Luego, a la sartén con aceite de oliva suave a 180 °C y, en tres minutos escasos, el milagro: doradas, crujientes y sin ese regusto a aceite que te deja el estómago pesado.
Lo más bestia es que el truco acorta los tiempos una barbaridad. Una freidora de aire tarda unos 20-25 minutos; aquí, entre microondas y fritura, no llegas a los diez. Y encima consumes un 30 % menos de aceite según nuestras cuentas (porque la patata ya está medio cocida y no necesita bañarse tanto).
El precedente que ya nos avisó: ¿adiós a la freidora de aire?
Este truco no es el primero que parte de un principio similar. Hace un par de años, en MasterChef, ya vimos a algún aspirante precocinar patatas al vapor antes de freírlas para conseguir un extra de crujiente. Y en los foros de cocina el ‘escaldado previo’ es un clásico. Pero lo de Jordi Cruz simplifica el proceso al máximo: nada de cacharros, solo microondas y una sartén. Y ojo, que los comentarios en redes lo avalan: hay quien dice que incluso supera a la airfryer en textura, aunque pierde el punto ‘healthy’ de no usar nada de aceite.
Mi opinión sincera: si te gustan las patatas de verdad, con ese exterior que cruje al morder y un interior meloso, este método te va a gustar más que cualquier freidora sin aceite. No es la opción más ligera del universo —sigue llevando aceite—, pero sí mucho más ligera que las patatas de bolsa o las de freiduría. Y el sabor es inconfundible.
💡 El truco del almendruco
Tiempo total: 10 minutos. Nivel de dificultad: fácil. Un consejo extra: usa patata Monalisa o Kennebec y no metas muchas a la vez en el microondas; si se tocan, se cuecen en vez de evaporar el agua.




