Shinova se ha convertido en una de las piezas clave de la escena del indie español. La banda vasca se ha forjado su propio espacio en el panorama nacional, que ya alcanza dos discos de oro por canciones como «La sonrisa intacta» y «Te debo una canción», y ha podido celebrar el éxito de su más reciente disco, «El presente», a pesar de la salida de su bajista y cofundador, Ander Cabello.
Ahora vuelven a las andadas cambiando de velocidad con un nuevo EP, «La tormenta perfecta», que, como Vivaldi, usa cuatro canciones para contar una historia que atraviesa las estaciones. Además, el uso de cuerdas en su nuevo disco ha marcado también la nueva gira corta que están por empezar. Antes de empezar esta nueva etapa de conciertos, el grupo se ha reunido con el Diario Qué! para hablar de este proyecto, de la gira que inicia y de los planes para el resto de 2026.
Pregunta: Lo primero que quería preguntar: el lanzamiento del viernes es un EP de cuatro canciones. ¿Por qué solo cuatro canciones y no un disco completo, o por qué no un single? Un EP es un formato muy particular. ¿Por qué el EP?
Erlantz: Cuando empezamos a definir esta historia, queríamos que fuese algo más que una canción; no tanto como un EP, por así decirlo, pero sí una historia de unas cuantas canciones que estuviesen interconectadas por diferentes melodías que se repiten, una misma temática y una misma tonalidad. Queríamos varios movimientos. De hecho, al principio, los títulos sobre los que trabajábamos eran otoño, invierno, verano…
Gabriel: Que se conectasen.
Erlantz: Sí, no porque tuviese nada que ver con eso, pero sí que fue un primer hilo conductor antes de desarrollar el resto de la historia. Queríamos tener cuatro canciones y salirnos un poco del formato de simplemente sacar un single sin irnos a un álbum completo. Es una historia que se queda en este EP y esas canciones no formarán parte de álbumes futuros.
Pregunta: Les había preguntado por qué habían decidido hacer un EP y lo siguiente era pensando en la gira. Al plantear un setlist, ¿cómo lo hacen? Porque son solo cuatro canciones y no imagino que toquen esas cuatro y se vayan.
Gabriel: Las repetimos durante dos horas (risas).

Pregunta: ¿En loop, no?
Gabriel: (Risas) Eso es. Lo que pasa es que grabamos el EP con un octeto de cuerdas y todas las canciones llevan esos arreglos; era la excusa perfecta para llevarlo a la gira. Además de las cuatro canciones nuevas, vamos a tocar el resto del repertorio con arreglos de cuerdas. Lo que nos hace replantear el resto de canciones. No serán muchos conciertos, pero iremos acompañados de un cuarteto de cuerdas. El que quiera vernos con cuerdas, ya sabe lo que hay que hacer.
Pregunta: Pensando también más allá de este lanzamiento, sé que están celebrando que cerraron un disco de platino por «La sonrisa intacta» y uno de oro con «Te debo una canción». Quería saber qué significaba para ustedes que dos canciones tengan ese éxito en la era del streaming, lo que implica que la gente las escucha una y otra vez.
Gabriel: Sí, de hecho, somos nosotros mismos en bucle también (risas). La verdad es que es algo bonito y el trofeo se disfruta en casa, pero lo más bonito de una distinción así es la gente que hay detrás escuchando. Es una manera de medirlo, pero es más importante lo emocional: ver que hay personas haciendo suyas las canciones. Ese es el mayor regalo.
Pregunta: Vale. Este lanzamiento se siente desde fuera como una parada de boxes entre el presente y lo que venga. ¿Ya tienen esa idea o van a manejar este EP como un disco por mucho tiempo?
Gabriel: Estábamos ya trabajando en las siguientes canciones, metidos en ese proceso, pero al mismo tiempo preparando el directo de este EP. Es algo que queríamos hacer desde hace mucho tiempo: una historia conceptual y circular donde la última canción conecta con la primera. Se puede escuchar en bucle o incluso en otro orden y seguiría teniendo sentido narrativo. Todo va ligado a los videoclips, que funcionan como un corto que cuenta la historia de una pareja donde hay amor, drama, tristeza, aceptación y mucha magia. En cuatro canciones se pasa de la luz a la oscuridad y de nuevo a la luz.
Pregunta: Siento que hoy en día ese factor visual se ha dejado de lado al no salir ya en televisión. ¿Cuándo decidieron que esto tenía que ser parte del proyecto?
Erlantz: Casi desde el principio. Tuvimos claro que queríamos que todo fuese a la vez: el diseño de portadas, la historia de los clips y el concepto de la composición con melodías entrelazadas. Que todo fuese uno en todas sus vertientes.
Pregunta: Para cerrar: empiezan ahora la gira. ¿Cuándo comienza exactamente?
Gabriel: Será solo este año, hasta noviembre. Serán poquitos conciertos, sin festivales. Serán ciclos o teatros. Está muy centrado en ofrecer algo diferente; iba a decir la palabra «íntimo», pero no lo es porque es muy rockero.
Erlantz: Hemos añadido las cuerdas sobre lo que ya había.
Gabriel: Sobre esa intensidad hay ahora un cuarteto de cuerdas haciéndolo increíble. Es para nuestro público, para que vean algo diferente y nos vean en un formato nunca visto.
Pregunta: Sobre las cuerdas para el directo, ¿cómo fue el proceso de revisar canciones que ya eran muy sólidas para inyectarles estos nuevos arreglos? Parece complicado.
Erlantz: Ha sido un proceso complicado pero divertido porque hubo que replantear las canciones de muchas maneras. En temas muy estructurados hemos tenido que decidir callarnos nosotros para dejar a las cuerdas solas, o no tocar la guitarra para que ellas llenen el espacio. Ha sido como producir de nuevo las canciones cambiando el concepto.
Gabriel: Hay momentos en los que nos quedamos mirando cuando entra el acorde y decidimos sentarnos a ver cómo lo hacen, porque es una gozada contar con ellas y con Gastelo.





