Si pensabas que tu jefe mirándote por encima del hombro era la cima de la incomodidad laboral, prepárate: Meta acaba de convertir la vigilancia en un arte. La empresa de Mark Zuckerberg ha empezado a registrar cada tecla que pulsan sus empleados, cada clic, cada movimiento del ratón y hasta capturas periódicas de pantalla. ¿El motivo oficial? Entrenar a sus modelos de inteligencia artificial para que aprendan a hacer tareas de oficina como un humano. En paralelo, la compañía ha anunciado 8.000 despidos para el 20 de mayo. El ambiente en la plantilla, según varios empleados, es “muy distópico”.
La herramienta, bautizada internamente como Model Capability Initiative (MCI), se ejecuta en segundo plano en los portátiles corporativos. No se puede desactivar. Así lo confirmó Andrew Bosworth, director de tecnología de Meta, cuando los trabajadores preguntaron cómo saltarse el seguimiento. “No existe esa opción”, dejó caer. La empresa insiste en que los datos sirven exclusivamente para para entrenar a la IA. Cientos de empleados reaccionaron en los canales internos con incredulidad y enfado. Uno incluso le escribió directamente: “Tu insensibilidad ante las preocupaciones de tus propios trabajadores es preocupante”, según ha revelado The New York Times.
Vigilancia total: cada clic cuenta (y se guarda)
Los keyloggers ya no son cosa de hackers. Ahora los instala tu empleador para entrenar a una IA que, en teoría, hará tu trabajo algún día. El sistema registra las pulsaciones del teclado, las coordenadas del ratón, los elementos sobre los que haces clic y el contenido de la pantalla en intervalos regulares. Meta asegura que los datos recogidos no se usarán para evaluar el rendimiento de los empleados ni para otros fines, pero la desconfianza está más que justificada. “Es la última forma en que te meten la IA por la garganta”, dijo un exempleado a Reuters.
La compañía sostiene que necesita ejemplos reales de cómo las personas usan un ordenador para construir agentes de IA capaces de hacer lo mismo. Un portavoz explicó a la BBC que existen “salvaguardas para proteger contenido sensible”, aunque sin concretar cuáles. Mientras, los empleados conviven con la sensación de que cada movimiento queda registrado, justo cuando su futuro en la empresa es incierto.
8.000 despidos en el horizonte: la incertidumbre como combustible
El calendario es demoledor. Dos días después de comunicar la puesta en marcha del sistema de vigilancia, Meta confirmó que prescindirá de unas 8.000 personas el 20 de mayo, alrededor del 10% de su plantilla global. Muchos trabajadores llevan semanas sin saber si seguirán o no. Algunos ya están buscando trabajo fuera; otros, directamente, intentan dar señales de que quieren ser incluidos en el despido para cobrar la indemnización. “Es tremendamente desmoralizante”, escribió un empleado en un mensaje interno recogido por The New York Times.
La directora financiera, Susan Li, admitió recientemente que la empresa “realmente no sabe cuál será el tamaño óptimo en el futuro”. Con ese panorama, la promesa de que los datos del MCI solo servirán para entrenar IA suena a música celestial. Pero la coincidencia temporal es difícil de ignorar.
La IA como excusa perfecta para el control absoluto
Meta lleva meses reorientando su estructura hacia la inteligencia artificial. Ha organizado semanas de formación obligatoria para que los empleados aprendan a usar agentes de IA, ha introducido paneles internos que miden el consumo de tokens para fomentar la competencia entre trabajadores y está creando un nuevo perfil profesional genérico, el AI builder, que sustituye a roles más especializados. En resumen: la IA no solo llega para ayudar, sino para redefinir puestos y medir a las personas.
El caso recuerda a otras prácticas corporativas donde la tecnología se ha usado primero para vigilar y después para recortar. La diferencia ahora es que el producto eres tú. La Comisión Europea probablemente pondría el grito en el cielo, porque esta vigilancia laboral masiva chocaría frontalmente con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). En Estados Unidos, sin embargo, no existe una ley federal que lo impida mientras se informe a los trabajadores. En España, la medida sería muy difícil de justificar legalmente. Mientras, en la sede de Menlo Park, la IA aprende y los despidos se acercan.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Meta ha instalado un sistema que registra todo lo que hacen sus empleados en el ordenador para entrenar IA.
- 🔥 ¿Por qué importa? Coincide con 8.000 despidos previstos para el 20 de mayo, generando un clima de desconfianza total.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si trabajas en Meta, te afecta de lleno. Para el resto, es un aviso de hacia dónde vamos con la IA corporativa.



