El hallazgo en Siberia que demuestra que los neandertales trataban caries con taladros de piedra

Un molar con marcas de herramientas desmonta el mito del neandertal bruto. Tenían conocimientos de anatomía dental y habilidades manuales que nos obligan a repensar su inteligencia.

Reconócelo, también has pensado alguna vez que los neandertales eran una especie de cavernícolas gruñendo sin dos dedos de frente. Pues va a ser que no. El último descubrimiento en una cueva de Siberia acaba de poner patas arriba todo lo que creíamos sobre su inteligencia. Y tiene que ver con algo que a ti también te ha quitado el sueño: un dolor de muelas del pleistoceno.

Un equipo de arqueólogos ha analizado un molar de hace casi 60.000 años y ha encontrado marcas de manipulación muy precisas. No arañazos de andar mordiendo huesos. Hablamos de intervenciones hechas con herramientas de piedra, similares a pequeños taladros, que solo podían tener un objetivo: quitar tejido cariado sin dañar la pulpa. Lo que consiguieron estos homínidos fue, básicamente, el primer empaste de la historia.

Un dentista en la Edad de Hielo: qué cuenta el molar de Siberia

El diente, hallado en el yacimiento de Denisova, presenta surcos que descartan cualquier desgaste natural. Los investigadores, según SINC, identificaron incisiones repetidas alrededor de la zona afectada, con un patrón que delata un conocimiento claro de la anatomía dental. Sabían exactamente dónde no tocar. No era una chapuza de urgencia; hay maña, repetición y un cierto protocolo.

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Esto cambia el foco sobre las capacidades cognitivas de los neandertales. Durante décadas se les ha visto como una especie inferior, sustituida por nuestra supuesta perspicacia. Pero aquí tenemos a alguien que hace 60.000 años cogió una lasca de piedra y, con pulso, se puso a tallar una caries. No sé a ti, pero a mí me parece más impresionante que cualquier tratamiento moderno sin anestesia.

La técnica que usaban (y que aún te pone los pelos de punta)

Los investigadores creen que la herramienta se movía con rotación, como un taladro manual, para limpiar la cavidad. Y, según las marcas, después se rellenó con algún material herbal o resina — aunque de esto último no hay evidencias directas en este molar, otros hallazgos cercanos lo sugieren. El paciente no murió de la infección, lo que ya es un éxito rotundo en aquella época.

La odontología prehistórica no es nueva del todo: en Pakistán se encontraron molares con perforaciones de hace 7.500 años. Pero este caso siberiano multiplica por ocho la antigüedad de la práctica y la sitúa en otro continente y en otra especie. La precisión de las marcas habla de manos expertas y de un conocimiento transmitido. Alguien le enseñó a otro a hacerlo.

Si eran tan listos, ¿por qué seguimos pensando que eran brutos?

Aquí la culpa es nuestra. Desde el primer fósil neandertal en 1856, el imaginario popular los pintó como criaturas encorvadas y violentas. Ilustradores y divulgadores de la época los imaginaron como bestias. Pero año tras año, cada hallazgo (herramientas compuestas, arte rupestre, enterramientos, joyería) nos baja los humos a nosotros, los sapiens. Este taladro es solo el último empujón para tirar el mito.

El paleontólogo Juan Luis Arsuaga ha repetido muchas veces que los neandertales eran tan inteligentes como nosotros, solo que con menos suerte. Y aquí hay una prueba más. En la cueva de Denisova —fíjate, doble espacio— compartían espacio con denisovanos y probablemente intercambiaron técnicas. No es solo supervivencia, es cultura.

Así que la próxima vez que alguien te diga que eres un neandertal por no ir al dentista, ya tienes respuesta. Eran mucho más listos de lo que el eslogan da a entender.

🧠 Para soltarlo en la cena

Los neandertales ya sabían curar caries con herramientas de piedra.

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