"No sé qué va a ser de mi vida": Alejandra Rubio devastada tras lo ocurrido con su novela

El ambiente en el plató comenzó a caldearse cuando los colaboradores dirigieron la entrevista hacia los conflictos familiares.

Dos meses exactos después de anunciar su marcha temporal de los platós, Alejandra Rubio ha retomado su asiento frente a las cámaras. La nieta de la inolvidable María Teresa Campos eligió nuevamente el programa nocturno '¡De viernes!' para romper su silencio, explicar cómo ha vivido estas semanas alejada del foco mediático y, sobre todo, presentar su nueva faceta como escritora. Sin embargo, lo que pretendía ser una entrevista amable sobre literatura terminó derivando en un palpable momento de tensión en pleno directo.

El sonado encontronazo de Alejandra Rubio con Bea Archidona

El sonado encontronazo de Alejandra Rubio con Bea Archidona
El sonado encontronazo de Alejandra Rubio con Bea Archidona | Fuente: Telecinco

La presentadora puso sobre la mesa la nula relación que mantiene actualmente la invitada con su primo, José María Almoguera, hijo de Carmen Borrego. El detonante fue el rumor de que el joven no había recibido invitación para la próxima firma de ejemplares en la Feria del Libro. Ante esta insinuación, Alejandra Rubio quiso restar importancia al asunto aclarando que el contacto entre ellos es escaso y justificando que “no está en mis contactos principales. Todo el mundo es bienvenido”.

A pesar de la explicación, Beatriz Archidona decidió presionar un poco más para descubrir si Almoguera podría sentirse dolido por esta exclusión. En ese preciso instante, la actitud de la entrevistada cambió por completo. Evocando la histórica escena del escritor Francisco Umbral frente a Mercedes Milá, la joven cortó en seco a la periodista y soltó una frase que ya es historia de la televisión reciente y que descolocó a todos los presentes al afirmar: “Yo he venido a hablar de mi libro, no de mi primo”.

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La respuesta no sentó nada bien a la conductora del formato, quien no dudó en reprender la actitud de su invitada recordándole la naturaleza del programa en el que se encontraba sentada. Visiblemente molesta, Archidona le contestó: “Que esto no es 'Página Dos' de literatura, que estás en '¡De viernes!'”. Lejos de amedrentarse o rebajar la tensión del momento, Alejandra Rubio se mantuvo en sus trece y bloqueó cualquier intento de indagar en las rencillas de su clan asegurando: “He venido a hablar de mí y de mi libro. No voy a polemizar con nada”.

Los motivos reales detrás del retiro mediático y la sorpresiva vuelta

Los motivos reales detrás del retiro mediático y la sorpresiva vuelta
Los motivos reales detrás del retiro mediático y la sorpresiva vuelta | Fuente: Telecinco

Para comprender la actitud defensiva de la colaboradora durante la noche, es necesario retroceder hasta finales del mes de marzo. En aquel momento, durante una emisión de 'Vamos a ver', sorprendió a la audiencia anunciando un cese en sus apariciones públicas: “He tomado decisiones muy impulsivas a lo largo de mi vida. Ahora me he planteado que igual esto no es lo que yo quería para mí”.

Durante su reciente reaparición, profundizó en aquellos sentimientos, confesando que pasaba los días “amargada y enfadada con todos”. El entorno laboral se había vuelto insostenible para ella, hasta el punto de sentir una profunda incomprensión profesional. Relató que: “Llegó un punto que no se escuchaba lo que yo decía. Me veía en una situación de la que no sabía salir de ese bucle infernal”.

Superado ese oscuro bache personal, la decisión de volver a someterse al escrutinio público tiene una justificación puramente profesional y literaria. Alejandra Rubio no ocultó sus intenciones reales y se mostró muy transparente sobre sus motivaciones económicas y promocionales, explicando: “Estoy haciendo promoción de mi libro y para eso he venido. Para mí es algo importante y me encantaría compartirlo y cuanto más visibilidad, mejor”.

Además, subrayó el esfuerzo invertido en este proyecto añadiendo: “Mi objetivo es intentar obtener beneficios del libro y que vaya lo mejor posible. Es algo en lo que he trabajado mucho y me gustaría que eso saliera adelante. Parte de escribir un libro también es la promoción”.

La defensa férrea de la novela romántica por parte de Alejandra Rubio

La defensa férrea de la novela romántica por parte de Alejandra Rubio
La defensa férrea de la novela romántica por parte de Alejandra Rubio | Fuente: Telecinco

El debut literario de la hija de Terelu Campos se enmarca dentro del género romántico, un sector editorial que a menudo sufre el menosprecio de la crítica más purista. Consciente de los prejuicios, la autora quiso rebajar las expectativas irreales de sus detractores con un mensaje muy directo.

Expresó: “A ver, este libro no busca ser un premio de literatura. La gente también está súper agobiada porque este libro puede ser un Premio Planeta. No lo va a ser, no os preocupéis. Pero es que no he aspirado a eso en ningún momento. Mi libro lo que quiero es que haga a las personas felices. Simplemente que pasen un buen rato, que se evadan de sus problemas, que disfruten. Y de eso va este tipo de literatura. Hay mucha gente que no la tiene en cuenta. Hay un montón de escritoras, muy buenas, que tengo un cariño enorme, que escriben libros como churros. Y es verdad que se les tienen súper infravaloradas porque escriben romántica”.

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Su pasión por este tipo de relatos viene de lejos y la reivindica con orgullo frente a las cámaras. Asegura que estas historias tienen un valor emocional incalculable para los lectores: “Y la romántica te hace evadirte, te hace soñar, te hace vivir. Hablo de que la romántica está como mal vista y la romántica tiene mucho cuidado. Yo creo que no es ya tanto por el género que sea romántico, es con un estilo de narrativa muy dirigido a una gente muy joven. yo me enganché a la lectura, me enganché con unos libros de romántica y a partir de ahí he leído de todo, de todo lo que te puedas imaginar. He leído todo tipo de géneros. Devoro libros porque un día me enganché a un libro de romántica”.

Uno de los detalles más emotivos de la publicación es el homenaje encubierto a su abuela, la mítica comunicadora recientemente fallecida. Alejandra Rubio decidió dedicarle la obra de una forma íntima y discreta: “No quería que fuera algo muy evidente, era algo mío, es mi primera novela, ojalá la primera de algunas más, y tenía que ser para ella. Al final, con ella he compartido muchísimo y sé que si ella hubiera estado aquí, pues la habríamos comentado durante horas, este libro, los personajes y lo que le hubiera parecido. Me hubiera hecho cambiar cien mil millones de cosas, seguro, porque ella siempre tenía la razón y yo siempre me fiaba de ella. Así que no podía ser de otra forma”.

Retomando la polémica de las invitaciones a la presentación oficial de la novela, quiso zanjar definitivamente las especulaciones sobre posibles vetos familiares: “He invitado a todos. Lo sabe su madre (Carmen Borrego), que están invitados sus dos hijos. Si no le he enviado a Jose ha sido porque no le tengo en los principales, pero eso es así, su madre sabe que está invitadísimo. Yo estoy tranquilamente en mi casa preparando la promoción de mi libro, he hablado con mi tía, que vengan todos, que vengan todos los familiares, todos los amigos, todo el mundo. Oye, hay amigos que tampoco les ha llegado el flyer. Ya está, no me ha llamado nadie ofendido”.

Las reacciones del entorno mediático y la presencia de Carlo Costanzia

El lanzamiento literario de Alejandra Rubio no ha dejado indiferente a nadie en el panorama del corazón. Carmen Lomana, quien inicialmente lanzó un dardo envenenado cuestionando el nivel cultural del país ante esta publicación, no tardó en recular públicamente al comprobar el éxito de ventas. La socialité modificó su discurso drásticamente: “Pero yo no he dicho nada malo, digo ¡qué bien! Yo no sabía que era una gran escritora, la verdad, no lo sabía, porque me dijeron que iba fenomenal”.

Fiel a su estilo, Lomana aprovechó la atención mediática para opinar sobre otro de los grandes temas de la semana, criticando duramente la incursión de Kiko Rivera en Cantora para recuperar enseres rompiendo presuntamente una cancela. Escandalizada por la actitud del DJ, sentenció “¡Qué desagradable! No, bueno ¡qué horror! ¡Qué pena! ¿Pero puede hacerlo?” y remató su intervención añadiendo que “Esta gente siempre hace cosas raras, o sea, de repente venden una casa, luego va él a sacar todo, no sé qué. Cosas raras, gente muy rara”.

De vuelta a la entrevista principal, otro de los puntos álgidos de la noche fue la comparación entre el apoyo que recibe Alejandra Rubio por parte de su pareja, Carlo Costanzia, frente a la sonada ausencia del joven en la reciente presentación autobiográfica de su propia madre, Mar Flores.

La autora defendió a su novio: “Es que, perdóname, pero es que no se puede comparar una judía con un zapato. Mar ha escrito una autobiografía y yo he escrito una novela romántica, ficción pura y dura. Carlo es mi pareja, estoy embarazada y viene conmigo a todas partes porque está en modo de cuidarme. Yo te puedo decir que a mí me ha acompañado porque yo quería que me acompañara y porque él me acompaña a todas partes, igual que yo a él”.

A pesar de esta potente reaparición mediática, el futuro de Alejandra Rubio en los platós de Mediaset sigue siendo una completa incógnita. Ante los inminentes estrenos veraniegos de la cadena y los rumores sobre posibles fichajes, la hija de Terelu Campos confesó no tener ninguna oferta firme sobre la mesa para incorporarse a las nuevas tertulias, aclarando con sinceridad: “No lo sé, no me lo ha ofrecido nadie”.

De momento, prefiere mantener la cautela y no atarse a contratos de larga duración que puedan comprometer su tranquilidad emocional actual: “No sé qué va a ser de mi vida. Ahora mismo no me voy a sentar la semana que viene en plató diariamente, pero igual dentro de un mes sí, no te lo voy a asegurar”.

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El cierre de la velada sirvió para actualizar a la audiencia sobre su estado de gestación, un tema que genera gran interés entre sus seguidores. Con una sonrisa, Alejandra Rubio tranquilizó a todos indicando que los típicos malestares iniciales han ido remitiendo: “Estoy mejor, con cosillas, ya sabéis, pero en general bastante bien. Todavía no he elegido el nombre, os lo digo de corazón. En principio me toca a mí”.