Messi pone patas arriba el Mundial de Clubes con un hito histórico

El Inter Miami de Messi volvió a sorprender al planeta fútbol con una victoria histórica en el Mundial de Clubes. Esta vez, la víctima fue nada menos que el Oporto, un rival con peso en Europa que cayó ante la magia de Lionel Messi, quien a sus casi 38 años sigue escribiendo capítulos dorados en su carrera.

El conjunto estadounidense arrancó el partido cuesta arriba. El equipo portugués, liderado por Anselmi, salió con todo y logró ponerse en ventaja gracias a un penal cometido por Noah Allan, que Samu Omorodion transformó con sangre fría en el 1-0. El dominio luso parecía incontestable, pero el Inter no se desmoronó.

Messi Fuente: Propia
Messi. Fuente: Agencias

Pese al gol tempranero y al control del rival, los dirigidos por Javier Mascherano supieron aguantar, sostenerse en defensa y esperar su momento. Y vaya si lo encontraron.

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El gol de Segovia marcó el punto de quiebre

El segundo tiempo trajo consigo un giro inesperado. El Oporto parecía tener todo bajo control, pero el fútbol tiene esa magia que no se puede calcular. Una jugada rápida por la banda derecha terminó en un centro al área que Telasco Segovia aprovechó de manera perfecta. El venezolano apareció sin marca, conectó con seguridad y puso el 1-1.

Ese tanto fue mucho más que un empate. Fue un mazazo anímico para los portugueses, que empezaron a mostrar grietas. El medio campo, hasta ese momento bien manejado por Gabri Veiga y Fábio Vieira, se desordenó.

El balón comenzó a cambiar de dueño y el Inter lo supo aprovechar. La confianza cambió de camiseta, y el equipo de Florida empezó a jugar con otra energía. Todo estaba dado para que apareciera el de siempre.

Messi hizo lo que mejor sabe hacer

En el momento justo, como tantas veces antes, Messi tomó la pelota en una falta cercana al área. Todo el estadio sabía lo que podía pasar, pero nadie pudo evitarlo. Leo acarició el balón con su zurda mágica, lo colocó por encima de la barrera, lo hizo besar el poste y colarse en el arco de Claudio Ramos. Golazo. De esos que se repiten una y otra vez en las redes. De esos que emocionan hasta al rival.

El 2-1 fue un grito colectivo. El Inter lo festejó como se festejan las gestas, y el mundo volvió a rendirse ante el eterno truco del argentino. Porque aunque lo veamos mil veces, aunque sepamos cómo lo hace, Messi siempre encuentra la forma de sorprender. En ese instante, el partido cambió por completo. El Inter ya no era un invitado de lujo, era protagonista.

Con este triunfo, además, Inter Miami de Messi hizo historia al convertirse en el primer equipo de la CONCACAF que le gana un partido oficial a un equipo europeo. Un dato que marca un antes y un después para el fútbol de la región y que le da un valor extra a esta hazaña.