En los últimos años, la fábrica de Marie Claire ha atravesado por una serie de desafíos que han puesto en riesgo su continuidad. La consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo de la Comunidad Valenciana, Nuria Montes, ha señalado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es el responsable de la situación crítica que enfrenta esta empresa centenaria.
La consellera ha expuesto detalladamente la historia de Marie Claire, destacando que cuando el Botànic llegó al Gobierno en 2015, la fábrica contaba con 720 trabajadores. Sin embargo, a través de expedientes de regulación de empleo en 2019, 2022 y 2023, el número de empleados se ha visto drásticamente reducido, quedando solo 72 en la actualidad.
El Papel del Gobierno Central en el Cierre de Marie Claire
Según Nuria Montes, la empresa recibió apoyo financiero del Gobierno valenciano, incluyendo 2,5 millones de euros en 2019 del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) y préstamos adicionales en 2021 y 2022 a través de Fininval, sumando un total de 24 millones de euros en aportaciones de los valencianos. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, la empresa entró en concurso de acreedores en 2023, solo dos días después de las elecciones municipales y autonómicas.
La consellera ha culpado al Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), que depende del Ministerio de Trabajo y del Gobierno de España, de haber ejercido su derecho a veto sobre una oferta de compra de la unidad productiva de Marie Claire, impidiendo así la formalización de esta operación que habría permitido continuar con la actividad de la fábrica. Montes ha afirmado que el presidente Sánchez será el responsable de firmar el certificado de defunción de esta empresa centenaria si no se enmienda la situación antes del próximo martes.
La Batalla Política y las Acusaciones Cruzadas
Ante las críticas de la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, Nuria Montes ha insistido en que es el PSOE quien está intentando desviar la atención sobre quién es el verdadero responsable de la situación de Marie Claire. La consellera ha defendido que los datos son objetivos y que es difícil ocultar la realidad de la empresa, que se encuentra bajo el estricto control judicial y de una administración concursal.
En resumen, la crisis de la fábrica de Marie Claire ha puesto de manifiesto una disputa política entre el Gobierno valenciano y el Gobierno central, con acusaciones cruzadas sobre quién es el responsable del cierre de esta emblemática empresa.
La responsabilidad compartida y la necesidad de una solución coordinada entre las diferentes administraciones públicas se perfilan como elementos clave para resolver esta compleja situación.




