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El desastre demográfico que el Gobierno ignora

¿Es ya inevitable el desastre demográfico en España? Siempre se ha dicho que tener hijos te asegura una vejez digna sin que te tenga que cuidar un extraño y ahorrando tanto dinero, que quizá compense desde el punto de vista monetario tenerlos, a pesar de que se crea que sale mucho más barato no tenerlos. Pero más allá de eso, hay que abordar la demografía desde le punto de vista estatal y no familiar.

Una de las voces más versadas para hablar de este problema, a pesar de que no tiene formación en Sociología sino en Ingeniería de Telecomunicaciones, es Alejandro Macarrón Larumbe, que escribió ‘El suicidio demográfico de España’, y fundador y Director General de la Fundación Renacimiento Demográfico. Así hizo en su intervención en el podcast ‘Economía para quedarte sin amigos’. Se abordó como tener hijos va más allá de los factores económicos y es más rentable para la sociedad, a pesar de que el Gobierno no incentiva precisamente la natalidad y de que no tengan un honda preocupación de lo que parece un desastre demográfico.

La política del Estado «no ha sido correcta», porque contribuye igual el que no tiene hijos que el que tiene cuatro, indica Macarrón Larumbe. Tiene que claro que «las sociedades con el valor de tener hijos, perduran», y las que no, lo pasan mal o tienden a desaparecer.

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DATOS DEMOLEDORES DEL DESASTRE DEMOGRÁFICO

En la charla señalan que en 2021 nacieron la mitad de niños que en 1976, a pesar de que la población haya crecido bastante. Pero si vamos a regiones concretas, en Asturias se llevan la palma porque nacen cuatro meces menos niños ahora que en ese año, un 73% menos, concretamente. Pasó algo parecido con otras zonas del norte, sobre todo en País Vasco y Galicia.

Si cogemos a madres nacidas en España, la caída es de más del 60%. En 1960 nacían 5 veces más niños de madres nacidas en España que ahora. En nuestro país están cayendo todos los parámetros: caída de mujeres en edad fértil, tasa de fecundidad y natalidad. También se retrasa la edad promedio para tener hijos, sobre todo para el primero, actualmente en 32 años en las mujeres. Una tormenta perfecta de este desastre demográfico que va sumando y que entra en un círculo vicioso al haber cada vez menos personas que pueden reproducirse.

OTROS PARÁMETROS IMPORTANTES

La nupcialidad está por debajo del 50%, «con tendencia a que más de la mitad de la población no se case nunca», punta Larumbe. Es muy importante este dato, según el ingeniero, porque el matrimonio conlleva más el tener hijos, que las parejas de hecho o parejas sin más. También está el problema sociológico de lo que suponen unos niños que no conviven con los padres o solo con un progenitor, ya que todos los estudios señalan que deriva en mayores problemas de educación, más delincuencia y mayor tendencia a la pobreza.

Otro dato que nos dirige al desastre demográfico es que hay muchas más muertes que nacimientos. En 1976 había un superávit de casi 400 mil personas y ahora es un déficit de casi 200 mil. Pero hay dato demoledor: hay casos tremendos como el de Lugo, Orense y Zamora, con hasta cuatro muertes por nacimiento, pero en muchas otras con proporción 3 a 1, como en Asturias y el País Vasco.

Larumbe sigue con más datos significativos: en 2010 había un saldo positivo de 105.000 habitantes en españoles autóctonos, mientras que ahora es saldo negativo de -181.000. Son «territorios que se mueren», como señala. Lejos de cundir la alarma, no se reacciona, si bien seguramente se espera que «la inmigración sea la solución», a pesar de que la realidad es que no vendrán a «solucionar mi vida» y cuidarnos cuando seamos mayores, sino a solucionar la suya.

INMIGRACIÓN Y MERCADO LABORAL

Otro problema es que la mayor parte del trabajo actual que viene de fuera es de baja cualificación, que da menos ingresos y menos valor añadido al país, e incluso muchos vienen de países en muchos casos en breve podrán vivir mejor en sus lugares de origen, como Polonia o Hungría, donde se espera que nos superen en PIB en pocos años.

Señalan otra cifra brutal: los inmigrantes africanos han llegado a tener un 60% de paro pero aún así les compensa por «nuestro sistema del bienestar», con lo que se va sumando gasto y de paso no se soluciona la vida del inmigrante, con un mercado laboral que no sabe o puede dar un futuro al que viene buscando un progreso laboral y vital.

«EL RETO DEMOGRÁFICO DE VERDAD ES LA NATALIDAD Y LA INMIGRACIÓN»

Hay zonas como Gerona con más del 50% de nacimientos de madre o padre extranjero España, otras con un 40% de los niños nacidos de parejas extranjeras o mixtas, y un 30% en 27 provincias más. «Es inmoral ser xenófono pero pensar que no habrá un choque de culturas es absurdo», apostilla Larumbe, como ocurre en Francia, Bélgica, Alemania o Suecia. «El reto demográfico de verdad es la natalidad y la inmigración, su gestión en primera generación y su integración en segunda generación», agrega.

Las medias adoptadas de incentivación de natalidad o de no abortar o de fomento de la familia no han dado sus frutos. Simplemente, tanto en sociedades en vías de desarrollo como sobre todo en los países más desarrollados, ya «no está de moda tener hijos», no queremos porque culturalmente ya no se valora lo que dan frente al sacrificio. Ya no se quiere renunciar a lo que conlleva, con otro factor que es la pérdida de religiosidad, como apuntan también los sociólogos.