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El día de hoy, 27 de julio, es el día en que recordamos a Santa Natalia de Córdoba y a San Cucufate

Natalia es un nombre que quiere decir “nacida” y de acuerdo con lo que informa el Instituto Nacional de Estadística español, en nuestra geografía existen más de 100.000 damas que fueron bautizadas con dicho nombre, a las que debemos agregar las que fueron bautizadas con nombres derivados del mismo como Nat, Natacha, Natalie, Natalí o Naty. A Santa Natalia de Córdoba se la recuerda por haber sido una de las cuarenta y ocho mártires que sufrieron el tormento a manos de Abderramán II el emir de Córdoba durante una parte del siglo IX.

Santa Natalia de Córdoba

Santa Natalia de Córdoba

Santa Natalia de Córdoba nació siendo hija de un matrimonio de mahometanos, pero que fue educada en la fe cristiana a raíz del fallecimiento de su padre. Contrajo matrimonio con otro cristiano de nombre Aurelio, y ambos, luego de haber sido testigos del tormento y el martirio al que fue sometido otro cristiano, de nombre Juan, a manos de los esbirros del Califa Abderramán II, decidieron profesar y hacer pública su fe en el cristianismo, a modo de protesta por el trato brutal y la persecución a la que eran sometidos los cristianos en Córdoba.

Tanto Santa Natalia de Córdoba como su esposo fueron detenidos y torturados, negándose siempre a abandonar su fe en Cristo, por lo que fueron condenados a morir por decapitación, hecho que ocurrió el 27 de julio del año 852.

San Cucufate

San Cucufate o san Cucufato en vida fue un misionero perteneciente a la iglesia de Cartago, quien llegó a Barcelona junto a Félix cuando finalizaba el siglo III, con el fin de proclamar las enseñanzas de los Evangelios, siendo apresado, sometido a tormento y martirizado en el año 304 por las autoridades de la época, en la población que hoy es conocida con el nombre de San Cugat el Vallés, bautizada así en su honor.

San Cucufate nació en la provincia romana de Cartago, en la población de Escilio, dedicándose desde su llegada a la Hispania de la época a predicar sobre el cristianismo, hasta llegar a Ampurias, en donde las autoridades romanas lo condenaron a muerte.

Según lo que se cuenta en las leyendas, primero le abrieron el vientre, procediendo a sacarla las tripas, pero San Cucufate se las volvió a meter dentro del abdomen y logró cosérselo usando un cordón para ello. Entonces el emperador Galerio le condenó a morir quemado en una hoguera y cuando se iba a avivar el fuego, se dice que llegó un soplo de Dios que logró apagar las llamas. Luego lo tuvieron que encerrar en un calabozo, pero los carceleros que tenían que cuidarlo terminaron por convertirse en cristianos, hasta que por fin, según lo que se cuenta, San Cucufate le dijo a Dios que quería llegar al cielo como mártir y que Dios permitió que fuera degollado.

Sin embargo, el 27 de julio el Santoral Católico no recuerda únicamente a Santa Natalia de Córdoba y a San Cucufate o Cucufato, pues el Santoral Católico está compuesto por más de 10.000 santos y beatos que con sus obras y con su vida demostraron a sus hermanos lo que era ser un verdadero cristiano, de modo que cada día del año se recuerda a varios de ellos, por lo que el santoral del día de hoy se completa con los nombres de San Simeón Estilita, Santa Antusa de Mantinea, San Celestino I papa, San Desiderato de Besançon, San Eclisio de Ravena, San Hemócrates de Nicomedia, San Hermolao de Nicomedia, Santa Juliana de Illuro, Santa Liliosa de Córdoba, San Pantaleón de Nicomedia, Santa Semproniana de Illuro y San Urso de Loches.