Expertos, como Mariola Fernández-Sánchez, hablan de los problemas derivados de la dependencia emocional

La dependencia emocional es un patrón psicológico que se cultiva en las relaciones personales como las de pareja, amistad o familiares. Quienes la padecen creen que están supeditados a otros individuos para desenvolverse como seres conscientes y autónomos, por lo que sienten temor extremo a una separación de sus supuestos guías.

Una de las características de esta patología es que la mayoría de sus pacientes no son conscientes de ella. Sin embargo, existen señales inequívocas como el tener dificultades para tomar decisiones propias y para socializar por sí mismos o la incapacidad de manifestar desacuerdos con los demás porque se atemorizan.

Dependencia emocional dentro de la relación de pareja

Los largos períodos de confinamiento que padeció el mundo durante casi dos años representaron un experimento de fuego para muchas personas en el contexto familiar. Sin embargo, para expertos como los de Mariola Fernández-Sánchez, unas de las pruebas más duras las vivieron las parejas. El confinamiento sirvió para desenmascarar caracteres y condiciones mentales de las que no se tenían conciencia.

Una de las condiciones que se ha puesto en evidencia, fundamentalmente tras el regreso a la normalidad, es la dependencia emocional dentro de la pareja. Se trata de una condición altamente destructiva porque crea desequilibrios e inestabilidad dentro de la relación y se da cuando uno de los integrantes magnifica, idealiza y trata de someter al otro.

Dentro de las situaciones de dependencia emocional en la pareja, se generan escenarios de chantaje psicológico, trastornos de sueño y otros problemas en la salud. El dependiente emocional tiene una dura afectación de su autoestima, así como una visión menoscabada de su potencial individual y su capacidad para resolver problemas.

La dependencia emocional, causas y posibles soluciones

Las causas de la dependencia emocional pueden ser multifactoriales. Sin embargo, dentro de las parejas, el detonante generalmente está asociado a la falta de autoestima y ausencia de seguridad personal. Que, a su vez, pueden originarse en situaciones aprendidas en la niñez o la pubertad del paciente.

La persona que depende de su pareja genera una especie de adicción, de sobreprotección con la contraparte, objeto de su dependencia. De allí, surge una necesidad permanente de estar junto a ella o de saber dónde está en todo momento. El ansia por la aprobación convierte al paciente en un ser sumiso y sin voluntad propia, le embarga la tristeza y pretende que su contraparte sea el responsable de su bienestar.

La solución a un cuadro de dependencia emocional requiere el diagnóstico de un psicólogo especializado en la materia. Según los expertos de Psicología y Género, cada caso es distinto. Por ese motivo, cada solución debe ser particular a través de una psicoterapia individual. En muchos casos, estos tratamientos deben complementarse en una etapa avanzada con una terapia de pareja.

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