El Museu Picasso recorre sus estudios de obras del periodo azul del artista en una exposición

El Museu Picasso de Barcelona dedica una exposición a los estudios técnicos de las principales obras de su colección permanente del periodo azul del artista, con la que examina el proceso creativo, los materiales y la distribución de las capas de color a través de nuevos soportes tecnológicos.

En un encuentro con medios, el director del Museu Picasso, Emmanuel Guigon, ha asegurado este lunes que es necesario «cuidar y estudiar» la colección propia, así como ofrecer una mirada novedosa a las obras que alberga y generar nuevos conocimientos, y ha subrayado la colaboración con la National Gallery of Art de Washington, el Istituto di Fisica Aplicada de Carrara y la Universitat de Barcelona en el proceso.

Comisariada por la responsable del Departamento de Conservación Preventiva y Restauración del museo, Reyes Jiménez, ‘Picasso Proyecto Azul’, que se podrá ver desde el miércoles al 4 de septiembre, presenta un recorrido sobre los trabajos de investigación sobre las pinturas ‘Naturaleza muerta’, ‘Jaume Sabartés con quevedos’, ‘La copa azul’ y ‘Azoteas de Barcelona’, que ha realizado junto a instituciones museísticas.

Jiménez ha subrayado que la muestre quiere profundizar en el periodo azul a través del análisis de materiales, las técnicas de imagen y la fotografía digital en alta resolución, que han permitido descifrar información oculta en estas cuatro pinturas del periodo 1901-1904.

En el caso de ‘Naturaleza muerta’ (1901), el estudio con nuevas tecnologías ha permitido observar la imagen subyacente una pareja con la cabeza gacha apoyada, que coincide con una época en que la figura humana adquirió especial protagonismo en Picasso, con figuras solitarias o parejas sentadas ante la mesa de un bar en actitud melancólica.

El estudio señala que Picasso no se limitó a cubrir la primera composición, sino que mantuvo la mesa en primer plano y añadió elementos que reemplazaron a las figuras, lo que ha llevado a remarcar a Jiménez que el artista más que reaprovechar, «transformaba» las telas.

En la obra ‘Jaume Sabartés con quevedos’ (1901), las técnicas infrarrojas han permitido sacar a relucir vestigios tipográficos del diario parisino ‘Le Journal’ del 18 de enero de 1902 adheridos a la superficie, y ha permitido confirmar lo que señaló el propio Sabartés, que se había pintado sobre el retrato de una reclusa de la prisión parisina de Saint-Lazare.

El estudio de ‘La copa azul’ (1903) con imagen radiográfica ha revelado una figura masculina barbada con un ramo de flores y los infrarrojos ha identificado un segundo rostro superpuesto, una imagen de hombre maduro que persistirá a lo largo de unos cuantos meses en 1902.

El análisis radiográfico de la pintura ‘Azoteas de Barcelona’ (1903) ha corroborado la existencia de una pintura anterior, con coincidencias con obras de 1902 y 1903, y el tema y la postura de los personajes serán recurrentes en este periodo y desembocarán en ‘La vida’.

Jiménez ha señalado que el museo ha querido hacer una exposición didáctica, acompañada de vídeos que permiten «un paseo por la obra y después por la capa interna», con la voluntad de que el visitante vaya más allá y contemple la capa subyacente.

‘EL CIEGO’

Esta exposición de los estudios técnicos de cuatro obras del periodo azul del artista también se convertirá en la primera vez que el museo expone ‘El ciego’, un dibujo de Picasso que el Ayuntamiento de Barcelona adquirió en subasta el pasado mes de octubre.

Es un dibujo que se vincula a la serie de obras que Picasso hizo durante la segunda mitad de 1903 protagonizadas por la figura de un ciego, entre ellos ‘El ciego’, del Fogg Art Museum de la Universidad de Harvard, y ‘La comida del ciego’, del Metropolitan de Nueva York.