Hoy, 28 de febrero, Sevilla está de fiesta, porque en el día de San Leandro de Sevilla

San Leandro de Sevilla es otro de los santos españoles a los que se les debe en gran medida la cristianización de la península. Se dice que San Leandro fue quien logró convertir al cristianismo a Hermenegildo, quien fuera hijo del rey visigodo Leovigildo. De modo que la influencia de San Leandro fue decisiva para la iglesia en la época hispano-visigoda.

San Leandro de Sevilla

San Leandro De Sevilla

Se dice que San Leandro nació aproximadamente en el año 535, en la ciudad de Cartagena, pero realmente vivió en Sevilla, cuando toda su familia se mudó allí. Perteneció a una familia de santos, porque sus hermanos Isidoro, quien le sucedería como Obispo de Sevilla, Fulgencio, que llegó a ser el Obispo de Écija y Florentina, le acompañan como figuras santas propias en el santoral.

Cuando el momento fue oportuno, ingresó a un monasterio, pero luego fundó una escuela que se ocupó de enseñar las ciencias y las artes, pero sin dejar de impartir las enseñanzas de Cristo y todos sus conocimientos religiosos, a la cual tuvieron acceso los hijos de personajes ilustres de la época, entre los que se encontraban los hijos de quien era entonces el rey Leovigildo, que llevaban por nombres Hermenegildo y Recaredo.

Fue precisamente en esa academia en la que Hermenegildo decidió convertirse al catolicismo, lo que produjo la rabia de su padre, el rey, quien tenía unas creencias religiosas diferentes, y como consecuencia de ello, San Leandro fue condenado al destierro y sólo pudo regresar a Sevilla una vez que el rey Leovigildo mandó a ejecutar a su hijo Hermenegildo.

Años después, el rey visigodo Leovigildo fue sustituido por su otro hijo, Recaredo, quien mando a buscar y se dejó aconsejar por San Leandro, producto de lo cual el nuevo rey decidió convocar la celebración del Concilio III de Toledo, que tuvo tanta importancia para el renacimiento y fortalecimiento de la fe cristiana en España.

Luego de la celebración de este Concilio, renacieron en la península una cantidad de parroquias y de monasterios, de modo que puede atribuirse a San Leandro un resurgimiento de la fe y de la vida monástica en España. San Leandro falleció un 13 de marzo del año 596, pero no cabe ninguna duda de la gran relevancia que tuvo para el resurgimiento de la fe cristiana en nuestro país, lo cual ha quedado reflejado en una estatua de barro cocido de tamaño natural que se encuentra ubicada al lado de la Puerta del Bautismo, en la Catedral de Sevilla, formando una pareja de frente con la de su hermano, quien llegó a ser también Obispo de Sevilla, de nombre San Isidoro. Igualmente su efigie aparece junto a San Isidoro en el escudo de la ciudad, y por eso decimos que Sevilla hoy está de fiesta.

Pero el 28 de febrero no celebramos únicamente la vida y las obras de San Leandro, sino que también recordamos a otros santos y beatos que contribuyeron a la difusión de la fe católica, entre los cuales se encuentran Santa Cira, Santa Marana, San Osvaldo, Beata Antonia de Florencia, Beato Daniel Alejo Brottier y Beato Timoteo Trojanowski.