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Qué es ser autista

El autismo es un tipo de trastorno, el cual afecta al desarrollo del cerebro, lo que causa complicaciones en la manera en que una persona socializa con otros y como los percibe. En pocas palabras, el autismo es un trastorno que causa problemas para interactuar socialmente con otros. Las personas que padecen de autismo tienden a tener patrones de conductas repetitivas y restringidas.

Anteriormente las personas creían que el trastorno del autismo comprendía afecciones que tiempo atrás eran vistas como independientes, como el síndrome de asperger, el cual es un trastorno desintegrativo infantil, el cual es visto como una forma no especificada de un trastorno generalizado del desarrollo de un niño.

Actualmente, algunas personas siguen refiriéndose al síndrome de asperger como el período final leve del trastorno del autismo, lo cual está lejos de ser cierto.

¿Cuándo comienza el autismo?

¿Cuando comienza el autismo?

Este trastorno comienza a verse en los primeros años de la infancia, y luego de un tiempo empieza a presentar problemas para poder desenvolverse dentro de la sociedad, situaciones interactivas, escuela y trabajo. En el caso de los niños, estos suelen presentar síntomas de autismo cuando tienen un año de edad.

Aunque también hay una pequeña minoría de casos en los cuales niños parecen estarse desarrollando de una manera totalmente normal cuando están pasando por su primer año de edad, es luego cuando pasan por un período de regresión cuando se encuentran entre sus 18 y 24 meses de edad que suelen verse los síntomas del autismo, incluso se han asociado las infecciones graves en la infancia con autismo en varones.

Aunque actualmente no existe una cura para el trastorno del autismo, existen tratamientos intensivos que, si se aplican a temprana edad, pueden hacer una enorme diferencia en la vida de muchos niños autistas, ya que estos podrán tener más facilidad a la hora de socializar y relacionarse, permitiéndoles una vida más integrada.

Síntomas que se ven en una persona autista

Muchos niños suelen presentar síntomas de padecer del trastorno de autismo durante su infancia. Uno de los principales síntomas indicativos del autismo es el poco contacto visual, falta de respuesta al ser llamados por su nombre e indiferencia ante las personas que son responsables de su cuidado.

También hay niños que pueden llegar a desarrollarse de una manera completamente normal mientras se encuentran pasando por sus primeros meses o años de edad, y que luego de una manera repentina, estos comienzan a volverse introvertidos, agresivos y pierden las habilidades de lenguaje que habían adquirido con tanta facilidad.

Por lo general, en los niños con este tipo de trastorno, estos signos de autismo suelen presentarse a la temprana edad de 2 años. Algo que puede ser muy probable es que el trastorno del autismo posea un patrón de comportamiento y un nivel de gravedad totalmente único en cada niño que lo padezca, ya sea que se trate de un funcionamiento muy bajo hasta uno muy alto.

Dificultad para aprender

Dificultad para aprender

Muchos niños con el trastorno de autismo poseen ciertas dificultades a la hora de aprender, incluso en muchos casos se ven niños que presentan signos de inteligencia que son mucho más inferiores al resto. Hay casos raros donde niños que poseen este trastorno tienen una gran inteligencia y aprenden muy rápido, en su lugar presentan dificultades a la hora de relacionarse.

Cada niño con autismo puede llegar a presentar una combinación única de síntomas, lo suele complicar mucho más determinar cuál es la gravedad de su caso. Por lo general, esto se suele evaluar en base de un nivel de deterioro y cómo este afecta las capacidades del niño para desenvolverse en la sociedad y interactuar con los demás.

Lo que haremos ahora será adentrarnos más en el tema de los síntomas que se ven al sufrir de autismo, pon mucha atención a cada uno de ellos.

Indiferencia al ser llamado

Cuando un niño autista es llamado, es muy normal que este no suela contestar a su nombre ni al llamado, y que en muchas ocasiones parezca ignorarte. Lo cierto es que sí lo hace, pero simplemente no acude.

Rechazo a las muestras de afecto físicas

Un síntoma que se ve mucho en los niños autistas es la tendencia que estos tienen a resistirse a los abrazos y caricias, incluso huyen a toda costa de estas muestras de afecto físicas. También prefieren jugar solos y meterse en su propio mundo sin nadie más interfiriendo.

Poco contacto visual

Se puede ver de manera muy clara cómo los niños autistas carecen de expresiones faciales. Además, no les gusta establecer contacto visual con absolutamente nadie, sin excepciones, siempre se encuentran mirando a sus alrededores, al cielo o al piso con tal de evitar el contacto visual.

Dificultad para hablar

Otro síntoma bastante común en los autistas es la poca capacidad para hablar que poseen o el desarrollo tardío del habla, muchas veces estos niños pierden la capacidad que antes poseían para decir oraciones y palabras que antes manejaban a la perfección.

No mantiene conversaciones

En muchos casos de autismo, los niños no tienen la capacidad de iniciar una conversación y, si llega hacerlo, es con el objetivo de pedir algo o nombrar algún elemento de manera impulsiva.

Tono extraño al hablar

No es raro ver que los niños autistas al hablar se escuchen como robots, o lo hagan con un ritmo vocal bastante anormal. Muchas veces estos niños hablan de una manera cantarina, casi como si de un muñeco animado se tratara.

Tendencia a repetir

No es raro que los niños autistas con mucha regularidad y frecuencia repitan ciertas palabras o frases textuales, aunque no sepan lo que estas quieran decir o signifiquen, simplemente poseen un impulso de repetirlos sin parar una y otra vez.

No presenta emociones

Los niños autistas tienen una gran dificultad a la hora de demostrar sentimientos o emociones, incluso parecen carecer por completo de estos, y al ver a otras personas mostrarlos, no parecen entenderlos.

No comparte intereses

Cuando un niño es autista, este no suele buscar ni mostrar objetos, ya que no le gusta ser el centro de atención ni compartir sus intereses personales con nadie, los guarda para sí.