Sánchez se opone a que Europa considere el gas y la nuclear como energía verde

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha rechazado que la Comisión Europea considere como «verde» la energía nuclear y el gas, tal como planteó hace unos días en un borrador. Sánchez ha señalado que el Gobierno de España «se opone» a esta propuesta y que por el contrario apuesta por las renovables y el autoconsumo.

«Europa no puede dar pasos atrás calificando de energía verde lo que no es», ha indicado Sánchez en su intervención inicial en el Comité Federal del PSOE que se celebra este viernes en Madrid. «El Gobierno de España se opone a esta propuesta», ha añadido.

Asimismo ha asegurado que el Ejecutivo va a defender una «apuesta rotunda» por las energías renovables y por el autoconsumo de energías limpias que contribuyan a la mitigación del cambio climático.

EL BORRADOR DE LA COMISIÓN

El pasado sábado, la Comisión Europea hizo circular un borrador de propuesta entre los estados miembros de la UE en la que se clasifica como «verde» la inversión en ciertos proyectos de energía nuclear o de gas natural.

La propuesta plantea dar la calificación de «verde» a los proyectos que sustituyan al carbón y emitan hasta 270 gramos de CO2 por kw/h, según el borrador. Con esta calificación se podrían obtener licencias de construcción hasta 2030, siempre que exista un plan para cambiar a energía renovable o de bajas emisiones antes de finales de 2035.

Así, la energía nuclear podría ser considerada «sostenible» siempre que las nuevas centrales que obtengan los permisos hasta 2045 cumplan una serie de condiciones para evitar un daño importante al medio ambiente y a los acuíferos.

ALZA DEL PRECIO DEL GAS Y LA ELECTRICIDAD

Por otro lado, Sánchez ha afirmado que frente a las tensiones de los precios mayoristas del gas y la electricidad, el Gobierno va a seguir apostando, en lo estructural, a la mayor penetración de las energías renovables «que además de ser baratas son limpias».

Además, en el plano coyuntural ha reiterado que seguirán protegiendo a los consumidores más vulnerables al alargar la rebaja en la fiscalidad hasta la próxima primavera, para que «ni la industria ni los consumidores se vean gravemente afectados».