El cardenal Cañizares denuncia el «silencio culpable de Occidente» con los «ataques a cristianos»

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha denunciado el «silencio culpable de los países de Occidente» con el «martirio tan frecuente y cruel» en países que sufren la violencia del yihadismo islámico contra los cristianos, como Nigeria, donde «se ataca a los cristianos por el hecho de serlo». «A la Iglesia la quieren callada y muda», ha alertado.

Así se ha manifestado Cañizares en la misa solemne de la fiesta de la Asunción, celebrada este domingo en la Catedral de València y concelebrada por el Cabildo, donde ha destacado que la Virgen María es «signo de consuelo y esperanza» y ha pedido que «proteja a la humanidad y vele por los cristianos para que prosigan confiados por la vía de la unidad como fermento para la concordia mundial».

Del mismo modo, el cardenal ha pedido que la Iglesia «sea transparencia del Evangelio y auténtico hogar de comunión y que viva su misión de anunciar el Evangelio de la esperanza para la paz y la alegría de todos», según ha indicado el Arzobispado de València en un comunicado.

«Nuestra humanidad, en este valle de lágrimas en tiempo de pandemia, renace a la esperanza viva. Esta es nuestra victoria: María es madre y esperanza en medio de tantas dificultades en que nos encontramos cada día, cada uno, la Iglesia entera», ha señalado.

«La Iglesia, en el siglo XX y XXI, ha padecido muchas tribulaciones: la secularización generalizada, la interior propia de la Iglesia, la apostasía silenciosa, las deserciones de tantos cristianos, el debilitamiento de tantas conciencias, la quiebra moral de los tiempos actuales están siendo una prueba muy severa», ha afirmado.

«ATAQUE FÍSICO Y MORAL»

Ante esta situación, ha alertado que existe «un ataque físico y moral, también en Occidente», donde «se intenta que Dios y la Iglesia desaparezcan y no cuenten». Frente a ello, ha incidido en que la Iglesia «defiende la vida humana en todas sus fases, los cuidados paliativos, la familia asentada sobre el matrimonio único e indisoluble entre hombre y mujer y una enseñanza sin adoctrinamiento ideológico». «Así da testimonio la Iglesia de Dios vivo», ha apostillado.

Para Cañizares, la consecuencia de todo ello es «el acoso, la descalificación y la persecución misma». «A la Iglesia la quieren callada y muda. Así lo indican algunas decisiones asumidas frente a fiestas o expresiones religiosas, como las procesiones», ha expresado. En este sentido, el cardenal ha reivindicado que la victoria «ya se ha dado» y «la prueba es María, vestida del cielo, con doce estrellas, que es figura de la Iglesia».

«En esta época y sociedad afectadas a menudo por un oscurecimiento de la esperanza, en la que tantos hombres y mujeres parecen desorientados, inseguros, también muchos cristianos, y envueltos en una grave pérdida de la memoria y de la herencia cristiana, la Iglesia, en comunión con María, asunta a los cielos y camina en la esperanza», ha asegurado durante la misa solemne de la fiesta de la Asunción.

«RESPETAR LA DIGNIDAD Y LOS DERECHOS DE TODOS»

Al final de su homilía, el arzobispo ha pedido a la Virgen «la protección de los jóvenes, los responsables de las naciones para que se empeñen en construir una casa común», así como que «desaparezca la violencia y guerra» y que «se respete la dignidad y los derechos de todos, por las familias, los parados, los enfermos, los que sufren, tus hijos preferidos».

Durante la eucaristía se ha realizado una petición por el eterno descanso del fotógrafo valenciano Manolo Guallart, que falleció el pasado viernes a los 62 años de edad. Guallart era colaborador desde hacía más de dos décadas del semanario diocesano ‘Paraula’ y de la agencia de noticias del Arzobispado de Valencia, AVAN, y se había especializado en tradiciones y religiosidad popular.