Marlaska reconoce a víctimas de terrorismo: «Creemos en su labor creando la memoria»

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha defendido este miércoles el incremento hasta los 960.000 euros de las ayudas para las asociaciones de víctimas del terrorismo, cuya labor ha ensalzado por «crear memoria en el reconocimiento de la victoria contra ETA» y por llevar a cabo unas actividades que merecen una «valoración altamente satisfactoria».

Grande-Marlaska se ha pronunciado de esta forma tras pedirle el diputado de Vox Ignacio Gil Lázaro que se disculpara por «insultar» a las asociaciones al incluir «manifestaciones insidiosas» en la orden ministerial del 30 de diciembre sobre el plan de subvenciones, además de por la política penitenciaria y los acercamientos «masivos» de presos de ETA.

El ministro del Interior ha puesto en duda que Gil Lázaro haya leído la orden ministerial y se ha remitido al anuncio de convocatoria de estas subvenciones que este año aumentan en 30.000 euros y han sido adelantadas para hacer frente a las dificultades de la pandemia del Covid-19. Además, ha ligado su defensa del trabajo de las asociaciones con la petición del Gobierno para solicitar que en 2021 se celebre en España el Día Europeo de Víctimas del Terrorismo.

El diputado de Vox, no obstante, le ha reprochado la orden ministerial de finales de año: «Diga lo que diga, desde su Ministerio se realizan afirmaciones insidiosas, veladas, sobre la gestión de las víctimas del terrorismo, y así lo hace la orden ministerial de 30 de diciembre, que incorpora una especie de velada amenaza diciéndoles que si quieren recibir subvenciones en el futuro tienen que dejar de criticar la política de su Ministerio y además invitarle a usted a sus actos».

Grande-Marlaska ha ironizado sobre que Gil Lázaro puede «progresar adecuadamente» a la hora de exponer sus críticas en la sesión de control al Gobierno, subrayando que en la orden ministerial criticada se pone de relevancia «la excelencia del conjunto de proyectos de las asociaciones, dentro de la evaluación necesaria para el plan de subvenciones de 2021-2023».

AGRADECIMIENTO DE LAS ASOCIACIONES

«Se le ha pasado a usted por alto», le ha dicho a Gil Lázaro, «que las propias asociaciones y fundaciones de víctimas del terrorismo dan las gracias a la unidad de la Dirección de Apoyo a las Víctimas del Ministerio por la ayuda para el desarrollo de esos proyectos que han propuesto».

Grande-Marlaska ha añadido que el reconocimiento de las víctimas del terrorismo forman parte de los principios de un Gobierno que «no se dedica a lanzar soflamas», citando de nuevo el incremento hasta los 960.000 euros para subvenciones. «Porque creemos en ellas, creemos en la labor creando la memoria, los valores democráticos y el reconocimiento a la victoria contra la organización terrorista ETA, donde tuvieron tanto que ver».

Gil Lázaro le ha dicho que preguntara «cara a cara» a las asociaciones de víctimas por su malestar, mencionando las excarcelaciones o que se consientan homenajes a presos de ETA, además de plantear por parte del Ejecutivo la despenalización del delito de enaltecimiento del terrorismo para que «tipos de la calaña de Hasel –en referencia al rapero Pablo Hasel– puedan verter su basura». «Usted ha pasado de azote judicial de ETA a mamporrero político de Bildu», le ha reprochado a Grande-Marlaska.

El pasado viernes, la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) criticó los último acercamientos de presos de ETA con alusiones al anuncio para despenalizar el delito de enaltecimiento del terrorismo y también censuró que Interior se refiera a los programas de algunas asociaciones como «desfasados o no adaptados a la realidad actual».

En un comunicado, la AVT mencionaba el plan estratégico de subvenciones para los próximos tres años, en concreto por la orden ministerial publicada en el BOE el 30 de diciembre, que recogía textualmente: «La mayor parte de estas entidades continúan solicitando todos los años subvenciones para los mismos programas, muchos de ellos desfasados o no adaptados a la realidad actual y a las nuevas necesidades de las víctimas del terrorismo».