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Reducción contundente de emisiones ralentizará el calentamiento global

Un nuevo estudio de la Universidad de Leeds, publicado en Nature Climate Change, ha demostrado que una acción contundente y rápida para reducir las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero ayudarán a ralentizar el ritmo del calentamiento global durante los próximos 20 años.

Según el estudio, la acción inmediata en la acción contra el cambio climático puede traer beneficios no solo en un futuro lejano, sino también en el tiempo presente.

El análisis destaca que si bien los científicos están de acuerdo en que las acciones en materia de reducción de emisiones limitarán el aumento de temperaturas globales durante la segunda mitad del siglo, señalar beneficios a corto plazo durante las próximas décadas ha sido «más desafiante».

El nuevo estudio ha utilizado miles de simulaciones de diferentes modelos climáticos junto con múltiples estimaciones de la variabilidad climática natural para investigar cómo varios niveles de reducción de emisiones podrían afectar la velocidad del calentamiento global durante las próximos dos décadas.

Los hallazgos muestran que la reducción de emisiones en línea con el Acuerdo de París, y en particular con su objetivo de estabilizar el calentamiento global en 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales, supondría un efecto «sustancial» en las tasas de calentamiento durante los próximos 20 años.

De hecho, el riesgo de experimentar tasas de calentamiento más fuertes que las vistas anteriormente sería 13 veces menor con recortes de emisiones rápidos y profundos, en comparación con un futuro promedio que sigue dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles.

El estudio advierte de que un futuro cargado de combustibles fósiles podría observa un aumento de las temperaturas de entre 1 y 1,5 grados en los próximos 20 años, lo que significaría infringir los límites de temperatura del Acuerdo de París mucho antes de 2050.

La autora principal del estudio, la doctora Christine McKenna, ha destacado que los resultados del estudio muestran que no solo las generaciones futuras se beneficiarán de las reducciones de las emisiones. «Actuar ahora significa que podemos prevenir que el calentamiento global se acelere en las próximas décadas y se acerque al objetivo de limitar el calentamiento a largo plazo», ha apostillado McKenna.

Asimismo, la doctora ha indicado que la reducción de emisiones ayudará a evitar los impactos de cambios de temperatura rápidos y extremos. «Con las temperaturas globales aumentando actualmente a alrededor de 0,2 grados por década, sin una acción urgente de cambio climático estamos claramente en peligro de violar el Acuerdo de París», ha advertido McKenna.

Por último, la doctora ha resaltado que los hallazgos del estudio suponen una motivación adicional tanto para gobiernos como para los actores no estatales para establecer «estrictos objetivos de mitigación» en materia de cambio climático, teniendo en cuenta la recuperación ecológica de los impactos económicos del coronavirus y alcanzando los objetivos de cero emisiones netas «lo antes posible».