La borrasca ‘Gabriel’ llega este martes con viento, nieve y lluvia

Enero se despedirá con tiempo desapacible en muchas zonas de España porque este martes llegará ‘Gabriel’, la primera borrasca profunda del año, para dejar rachas de viento fuertes o muy fuertes de 90 km/h o más en el norte y el este peninsulares, nevadas en las montañas del norte y lluvias en otros puntos de la vertiente cantábrica, y el miércoles se aproximará otro frente atlántico cargado de precipitaciones que barrerá la península de oeste a este durante el jueves.

Uno de los portavoces de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo, indicó este lunes a Servimedia que ‘Gabriel’, designada por Météo France, se formará entre las islas británicas y el Golfo de Vizcaya, y se formará “por un proceso de ciclogénesis explosiva, es decir, de una manera muy rápida”.

“La presión va a bajar muy rápido en el centro de la borrasca y tendrá consecuencias por vientos intensos en el norte de España y, sobre todo, en Francia. Traerá tiempo revuelto el martes y también algo el miércoles, y rápidamente se dirigirá hacia el interior del continente europeo. A últimas horas del miércoles llegará otro frente atlántico muy activo que atravesará la península de oeste a este”, añadió.

‘Gabriel’ será la séptima borrasca profunda de esta temporada de otoño e invierno, después de ‘Adrián’, ‘Beatriz’, ‘Carlos’, ‘Diana’, ‘Etienne’ y ‘Flora’. Los servicios meteorológicos de España, Francia y Portugal nombran estos fenómenos, para lo cual es necesario que se prevea que generen vientos muy intensos, normalmente acompañados de temporal marítimo y lluvias y/o nevadas intensas.

Del Campo comentó que ‘Gabriel’ hará que este martes lleguen rachas fuertes o muy fuertes de viento (de 80 a 90 km/h, e incluso puntualmente más) en el área cantábrica, zonas montañosas de la mitad norte peninsular, el valle del Ebro, Cataluña y Baleares.

Además, este martes se esperan precipitaciones persistentes y localmente fuertes en Galicia, las comunidades cantábricas y el Pirineo occidental. Por la tarde podría llover débilmente en el sureste peninsular y en el norte de las islas más montañosas de Canarias.

La cota de nieve se situará a primeras horas a entre 700 y 900 metros en el tercio norte peninsular, donde ascenderá después a entre 1.000 y 1.200 metros, en tanto que en el centro empezará en 1.300 metros y bajará a entre 800 y 900.

DE MIÉRCOLES A DOMINGO

Por otro lado, Del Campo comentó que ‘Gabriel’ continuará el miércoles “dando guerra” con rachas de viento de unos 90 km/h en zonas del litoral gallego, la cornisa cantábrica, los Pirineos, Cataluña y Baleares, antes de marcharse rumbo a Francia.

Recalcó que el miércoles llegará “un frente atlántico muy activo” con chubascos que pueden ser fuertes y persistentes en Galicia, el Cantábrico y el Pirineo occidental, sobre todo por la tarde, e incluso en áreas de la región gallega podrían ser muy fuertes.

La cota de nieve estará primero entre 400 y 500 metros en los Pirineos, y ascenderá a 800 metros en el resto del tercio norte, así como a entre 800 y 1.000 metros en el centro peninsular.

En cuanto al jueves, Del Campo indicó que el frente dejará “precipitaciones en prácticamente toda la península, sobre todo Galicia, el Cantábrico y el Sistema Central, donde serán intensas y frecuentes”.

“Donde menos lluvias esperamos es en la fachada mediterránea, donde podrían ser más débiles y dispersas. Y en Baleares puede llover un poquito, al igual que en el norte de Canarias”, apostilló.

La cota de nieve del jueves ascenderá porque los vientos del oeste y del suroeste del frente harán subir las temperaturas, con lo que se situará entre 1.500 y 1.800 metros.

Por otra parte, Del Campo recalcó que febrero comenzará este viernes con otro frente atlántico, de manera que será “un día lluvioso en buena parte de la península, quitando el litoral mediterráneo”.

Para el fin de semana aún hay incertidumbre en la predicción meteorológica, si bien Del Campo apuntó que las lluvias podrían quedarse restringidas al extremo norte peninsular y las temperaturas bajarían, con lo que aumentarían las zonas con heladas nocturnas.