El regreso de LaLiga española de fútbol este fin de semana, primero con la reanudación del partido de Segunda División del Rayo-Albacete y después con el Sevilla-Betis, que fue el que dio el pistoletazo de salida a los de Primera, dejó impresiones de las que no estábamos acostumbrados: banquillos con respectivas distancias, mascarillas, dispensadores de geles hidroalcohólicos...
Pero lo cierto es que no todo el mundo cumplió con el protocolo que recomienda LaLiga. Y es que, si bien la competición ya ha explicado que no sancionará los abrazos en los goles, sí recomienda y aconseja mantener el contacto físico y las distancias de seguridad, algo que ocurrió tanto en el derbi sevillano como en del Espanyol. Pero fuera de España también se incumplieron estas normas. Lo conocemos.
La vuelta a LaLiga en España, con unas normas que cumplir

El planeta fútbol en España celebró este domingo el retorno de LaLiga, que volvía tras su parón forzoso a causa de la grave crisis sanitaria del coronavirus, donde el balón se quedó sin rodar durante más de tres meses. Así, este retorno de la competición doméstica española es de las primeras de Europa.
Comenzando antes que la Premier League inglesa o la Serie A italiana, que lo harán entre el 17 y el 20 de junio. Sin embargo, y como ocurre en países como Alemania (la primera en estrenarse), esta nueva vuelta se hará siguiendo los controles sanitarios precisos así como se seguirá un protocolo específico para prevenir contagios.
Entre ellos partidos sin público (o parcial), cambios en los banquillos... y los polémicos besos y abrazos a la hora de las celebraciones. Esto último, no estando sancionado según las nuevas normas, pero tampoco se debe hacer exceso. Pese a todo, en estos primeros partidos de LaLiga incluso fuera de España ya han empezado por incumplir.
El encuentro cordial de Lopetegui y Rubi sin seguir la distancia de seguridad en el primer partido de LaLiga

Los riesgos de infección, el estricto protocolo sanitario y la falta de público fueron los grandes protagonistas del Sevilla-Betis, que fue el primer partido de Primera Divisón en la vuelta al fútbol, después de que se hiciera en el Rayo-Albacete de Segunda. Así, fue una noche importante tanto para Julen Lopetegui como para los de Rubi.
A los que el parón frenó la sonrisa que tenían tras vencer en el último partido al Real Madrid. Sin embargo, más allá del partido que ganó un Sevilla bastante más cómodo en el campo, llamó la atención el incumplimiento de las normas y protocolos sanitarios, entre ellos los mismos entrenadores.
Los cuales se convirtieron en protagonistas del encuentro sin ni siquiera dar comienzo al partido. Y es que, momentos antes de dar comienzo al ansiado encuentro de LaLiga, y más tratándose del derbi sevillano, se les vio a ambos hablando antes de empezar el partido sin mantener la estricta distancia de seguridad, lo que hizo poner el foco sobre ellos, ya que es recomendable la distancia entre personas cuando no se lleva mascarilla.
Pese al protocolo de LaLiga y su recomendación de minimizar el contacto físico, los sevillistas no dudaron en abrazarse y besarse

Pero el mismo encuentro sevillano no estuvo exento de polémica, y no precisamente por las jugadas dentro del campo mientras el partido echaba a rodar después de este largo periodo, sino más bien por lo que ocurrió después de los dos goles de los sevillistas, que hicieron su mejor actuación para amarrarse a la Champions.
Nos referimos a la actuación de los jugadores, que desoyeron todas las recomendaciones de no celebrar los goles abrazados en el derbi andaluz. Y es que, tanto en el de Ocampos de penalti como en el de Fernando, los hispalenses hicieron una piña a la que se unió hasta el preparador físico.
A pesar de que LaLiga en su protocolo había pedido a los jugadores minimizar el contacto físico también en las celebraciones, los hombres del Sevilla no dudaron en abrazarse, besarse y hacer todo lo que se hacía cuando uno marcaba un gol en la antigua normalidad. No obstante, esta es un recomendación, por lo que -de momento- no hay nada sancionable en la actitud de los hispalenses.
El el mismo encuentro de LaLiga no se respetaron las protestas en la cara del árbitro

Tampoco se respetó la distancia de dos metros en las protestas de los jugadores a los árbitros. Y es que la intensidad de las reclamaciones pierde fuerza cuanto más te alejas de tu objetivo. En esos momentos de tensión no es sencillo acordarse de que si quieres hablar con el árbitro, tienes que hacerlo a dos metros.
Pero, obviamente, también fue un tema a tratar en el protocolo estipulado de LaLiga y que fue enviado a los equipos, por lo que, como explican las normas, es algo que podría haberse evitado. Más fácil de prevenir era el choque de manos entre Monchi, director deportivo del Sevilla, y sus jugadores antes de saltar al campo. Los únicos guantes que hubo en esos saludos fueron los que cubrían las manos de Monchi.
Los polémicos abrazos efusivos en los goles del Espanyol ante los consejos de LaLiga

Otro de los primeros partidos de LaLiga que hicieron su retorno este fin de semana fue el que tuvo lugar en la mañana del sábado, enfrentando al Espanyol, que se encontraba como último clasificado de LaLiga, y el Alavés, que se muestra inmerso en la pelea por esquivar el descenso a Segunda división.
En el mismo, que acabó con dos goles de los 'pericos', se volvió a repetir la falta de normas sanitarias entre los jugadores a la hora de celebrar sus goles. Esto fue tanto en el del defensa colombiano Bernardo Espinosa, al final del primer tiempo, como en el del delantero chino Wu Lei, al comienzo de la segunda mitad, en el que los jugadores se abrazaron unos con otros y celebraron la victoria con efusividad. Una victoria que da aire a los pericos, últimos en la clasificación y que confían en remontar en este tramo decisivo.
Los jugadores alemanes tampoco cumplieron pese a que la DFL pidió el menor contacto posible

Pero estos actos a la hora de marcar los goles de sus respectivos no ocurre solo en LaLiga española, ni mucho menos. Esto también lo pudimos comprobar en la liga alemana, la Bundesliga, la cual fue la primera de las grandes ligas europeas en dar comienzo, mostrando ya una faceta de lo que sería el nuevo fútbol.
Así, y aun con la insistencia a los jugadores de que guardasen las distancias de seguridad cuando fueran a celebrar los goles siguiendo el protocolo sanitario, en algunos casos estas normas fueron ignoradas. Fue el caso del del Hertha de Berlín, Marko Grujic, quien recibió un beso en la mejilla por parte de su compañero Dedryck Boyata tras marcar gol en la victoria contra el Hoffenheim.
En Alemania, a diferencia de otros países y ligas, tienen la autoridad para decidir las medidas sanitarias a imponer e incluso el poder de autorizar o prohibir la celebración de eventos deportivos. No obstante, y como ya ocurre en LaLiga española, la DFL anunció que no sancionaría a los jugadores que incumplieron el protocolo en las celebraciones, al considerar que estas forman parte del juego.
Pero no todos están a favor de los protocolos impuestos

No obstante, y pese a que son normas impuestas por las diferentes competiciones como LaLiga española o la alemana, no todos los miembros de los clubes y equipos estuvieron conformes, y sino que se lo digan al entrenador del mencionado Herha de Berlín, Bruno Labbadia, ante el protocolo del país.
Por lo que no dudó en defender a sus jugadores: "Hemos sido controlados tantas veces (covid-19) que podíamos permitírnoslo”, bromeó tras su primer partido en el banquillo del equipo de la capital", quien recriminó que no hacerlo es "absurdo": "Si ya no se puede ni celebrar los goles que marcamos con tanto esfuerzo, todo se va a pique”, añadió