Hacer un bizcocho sin harina suena como una contradicción, pues es uno de los ingredientes más importantes de este postre. No obstante, con esta receta del dulce típico sin harina, apta para intolerantes al gluten o para quienes quieran llevar una dieta sin harinas, podrás sustituirla por almendra en polvo.
El resultado es un postre perfecto con una textura tipo pastel, blanda y jugosa que quedará muy delicioso. Además de que no necesitarás mucho tiempo para elaborarlo, tampoco necesitarás preocuparte mucho por las proporciones, pues utilizaremos un vasito de yogur para medir todos los ingredientes. Descubre cómo hacer este gran postre sin harina fácilmente y verás qué rico queda.
Preparación del bizcocho

En primer lugar, precalienta el horno a 180 grados. En un bol amplio, vacía el yogur. No tires el envase, te va a servir como medida para el resto de ingredientes. Casca los tres huevos también en el bol. Mide dos envases de yogur con el azúcar y añade igualmente al bol. Bate hasta integrar bien los ingredientes.
Si quieres hacer el bizcocho sin harina ni azúcar, puedes sustituirla por el endulzante de tu preferencia. En nuestro artículo Sustitutos del azúcar saludables y naturales encontrarás varias opciones y cómo usarlas. Mide el aceite de girasol en el envase del yogur, pon algo más de medio envase. Viértelo al bol donde tienes los huevos, el yogur, el azúcar y mezcla bien.
Lava y seca bien el limón y rállalo. Incorpora la ralladura a la mezcla de bizcocho sin harina light. Mezcla suavemente. Por último, añade la almendra molida y el sobre de levadura química. Mezcla todo bien, deshaciendo los posibles grumos que deje la levadura.
Sigue preparando

Si quieres hacer el bizcocho sin harina y sin levadura, puedes omitirla, pero te recomendamos separar las claras de las yemas cuando prepares los huevos, y batir las claras a punto de nieve para añadir aire a la mezcla y que el bizcocho suba sin necesidad de la levadura.
Para que no te queden grumos, puedes tamizar la levadura química para que quede más fina y se mezcle mejor en la masa. Engrasa un molde redondo amplio y vierte la masa en él. Hornea con calor solo abajo a 180 grados durante 45 minutos. A mitad de cocción, pon también el calor arriba y abajo para que el bizcocho se dore un poco. Pincha el bizcocho con un palillo largo para comprobar que está cocido. El palillo tendrá que salir sin restos de masa. El bizcocho sube bastante, pero una vez fuera del horno, tiende a bajarse como si fuera un suflé, eso es normal.
Desmolda el bizcocho sin harina con cuidado y deja enfriar en una rejilla. Una vez frío, espolvorea con azúcar glass tamizado. El bizcocho sin harina se conserva bien a temperatura ambiente. También lo puedes envolver en papel film.
Bizcocho de chocolate sin harina

Esta que te vamos a contar ahora es una receta muy sencilla para hacer un bizcocho de chocolate que es pura golosina. En realidad es un pseudobizcocho porque no lleva ni mantequilla ni harina, por tanto es sin gluten. Pero aún así, el resultado es muy tierno y esponjoso. Ideal para estos días en los que es fácil que falte algún ingrediente a la hora de ponernos manos a la obra. Troceamos el chocolate, lo ponemos en un bol amplio y lo derretimos, bien en el microondas o bien calentando el bol al baño maría. Cuando el chocolate esté completamente fundido lo retiramos del fuego y reservamos.
Separamos las yemas de las claras de los huevos y montamos las claras a punto de nieve muy firmes, mejor si es con una batidora de varillas eléctrica o con un robot de cocina. Batimos las yemas de huevo y las añadimos muy despacio sobre el chocolate mientras removemos sin parar con unas varillas. Incorporamos las claras a punto de nieve en tres o cuatro tandas con la ayuda de una espátula y con movimientos envolventes.
Vertemos la masa en un molde antiadherente o forrado con papel de horno de 22 centímetros de diámetro y horneamos durante 25 minutos en horno precalentado a 180 grados. Retiramos del horno cuando al pinchar con un palillo este salga limpio y lo dejamos enfriar en el molde sobre una rejilla. Cuando esté frío desmoldamos. Si no queremos que nos quede una presentación muy sosa podemos espolvorear con un poco de azúcar glass o decorar con algunas fresas troceadas o frutos rojos.
Otra opción

También puedes hacer un bizcocho bajo en calorías, ya que lo más calórico de los bizcochos suelen ser los huevos y el azúcar. Quitando la yema de los huevos, quitamos la mayor parte de sus calorías y grasas.
Las almendras son una buena opción para obtener las proteínas que no obtenemos con la yema de huevo (aunque vegetales). Además, contienen vitaminas, calcio, hierro, fósforo, potasio, magnesio y zinc, que ayudan al correcto funcionamiento de nuestro organismo. También son ricas en vitaminas del grupo B y vitamina E (antioxidante). Las grasas de las almendras son grasas saludables, que ayudan a regular el colesterol.













































