El vino forma parte de la historia de la humanidad, y está unido al desarrollo de nuestras civilizaciones (al menos en occidente), desde el año 6,000 a C, que es cuando se registran las primeras evidencias arqueológicas relacionadas con la elaboración del vino. Concretamente en la región de Georgia, en Europa central. El vino es la fermentación del zumo de la uva mediante levaduras, que se transforma en una bebida alcohólica. A lo largo de los siglos, se ha utilizado como medicina y como elemento cultural y social. Forma parte de cultos religiosos, de la cultura gastronómica y de la economía de muchos países.
CUÁNTAS PERSONAS BEBEN EN ESPAÑA

El vino como símbolo cultural ha ido evolucionando con el tiempo, pero siempre ha formado parte de la vida de las personas en diferentes contextos. En la actualidad sigue siendo un ingrediente importante en a cultura popular y casi imprescindible en cualquier encuentro social. En España se estima que hay un 13% de personas abstemias que jamás han probado el alcohol. El porcentaje se eleva al 37% en cuanto a los que han decidido dejar de consumir este tipo de bebidas. El resto, lo consumen con mayor o menor frecuencia, casi siempre en momentos de ocio y en compañía.
LA CULTURA DEL VINO EN NUESTRO PAÍS

En España la cultura del vino tiene una gran importancia, no solo desde el punto revista del consumidor, sino como gran país productor y exportador. En nuestro país hay una gran variedad de bodegas repartidas por toda la geografía, donde se producen diferentes vinos, procedentes de excelentes viñas. Los vinos españoles se encuentran entre los mejores del mundo porque la cultura vinícola está más que consolidada y arraigada, hasta el punto de forma parte de nuestra vida cotidiana y de nuestro acervo cultural.
LOS EFECTOS BENEFICIOSOS DEL VINO

El vino, por lo tanto, ha sido nuestro gran acompañante en la mesa desde las civilizaciones más antiguas, pero es en los últimos tiempos (cuando la ciencia lo ha permitido), que las investigaciones se han centrado en analizar como actúa este fantástico producto en el organismo. Algunos de los estudios más destacados son los que se han llevado a cabo sobre el resveratrol y su potencial capacidad para inhibir las células cancerígenas. También se han analizado los polifenoles, que tienen propiedades antienvejecimiento. Asimismo, se piensa a que los flavonoides que contiene pueden protegernos de la gripe. Algunas cuentas asocian un consumo moderado de vino a un mejor riesgo de diabetes.
MENOR RIESGO DE MORTALIDAD

Investigadores de la Universidad de Texas Medical Branch, y varias universidades de china, han descubierto que hay una relación directa entre un consumo moderado de vino y la reducción de muertes por causas cardiovasculares. Para llegar a esta conclusión, recopilaron información sobre los hábitos de consumo y saludo de más de 333.000 estadounidenses en un plazo temporal de 1997 hasta 2009. Los resultados se publicaron en el Journal of the American College of Cardiology y concluyeron que las personas que bebían moderadamente, tenían un mejor riesgo de mortalidad en general, pero sobre todo en enfermedades cardiovasculares. Según el Dr. Sreenivas Veeranki de la Universidad de Texas que participó en el estudio, la cuestión es consumir con mucha precaución, ya que la línea que separa los efectos protectores del vino de los de riesgo, es muy fina.
LA FINA LÍNEA ENTRE LA MODERACIÓN Y EL EXCESO

Aquí surge la gran pregunta, ¿qué es exactamente beber con precaución y con moderación? Según indica la asociación Wine Information Council, quienes toman vino con moderación tienen una tasa inferior de mortalidad que los que beben mucho e incluso que los que se abstienen. Esto se conoce como “curva en J” en estadística. El riesgo de muerte por diferentes enfermedades aumenta con cada vaso o copa que se tome por encima de lo que se considera moderación. Si uno o dos vasos pueden tener efectos positivos para la salud, pasarse de ese límite ya no resultará beneficioso, sino que será perjudicial.
¿CUÁNTO SE PUEDE BEBER AL DÍA?

Las personas que disfrutan del vino y lo toman a diario, deben tener en cuenta la cantidad para poder beber sin poner en riesgo la salud. La Asociación Wine in Moderation, que ha sido creada por líderes del sector, públicos y privados, asegura que las mujeres no deben superar dos unidades al día, tres para los hombres. Una unidad serían 10 centilitros de vino con una graduación de unos 12%. Aproximadamente medio vaso por unidad. Nunca se deberían superar las 4 unidades por persona y día.
BEBER PARA DISFRUTAR

Pero la cantidad no es lo único importante, la forma en que se realiza el consumo también tiene mucha relevancia. El vino debe beberse en un contexto de disfrute y preferiblemente, en compañía, es decir, debe asociarse a situaciones gratificasen y agradables. Además, hay que acompañarlo con comida, y después tomar un buen vaso de agua para evitar la deshidratación. Siempre es más recomendable disfrutar del vino de forma repartida en las comidas, que tomar la cantidad recomendada de una sola vez.






































