La influencia de Stallone en Matt Damon que nadie vio venir: el 'Rocky' que inspiró 'Will Hunting'

Matt Damon desvela que el chantaje de Stallone con 'Rocky' fue el truco para no ser reemplazados por DiCaprio en 'El indomable Will Hunting'. Un órdago que cambió Hollywood y que se repetiría décadas después con un coste muy distinto para cada protagonista.

Que Sylvester Stallone inspiró a una generación de machotes ochenteros es un hecho probado. Pero que su mayor legado fuese que Matt Damon y Ben Affleck exigieran protagonizar su propia película ya es otra historia. Una que él mismo ha confesado ahora y que nadie vio venir.

Agárrate. Resulta que en plena fiebre por los guiones de jóvenes talentos en los 90, Harvey Weinstein quería comprar el libreto de El indomable Will Hunting. La oferta era suculenta. El problema: ni Damon ni Affleck aparecían en el plano. Querían a Leonardo DiCaprio. Y aquí es donde entra Rocky Balboa con su chándal y su gorro.

El momento 'Rocky' de Boston

Matt Damon lo ha contado en un homenaje público a Stallone. Cada vez que un estudio les soltaba lo de 'este papel lo bordaría DiCaprio', la respuesta de los dos amigos de Boston era idéntica: 'En realidad, eso ya se ha hecho'. Se referían a que Stallone, un actor de cuarta fila por aquel entonces, se negó a vender el guion de Rocky si no era él quien se subía al ring. Stallone firmó un contrato leonino solo para poder protagonizar su propia historia.

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Así que los chicos de Boston se plantaron. Querían el pastel y también las velas. 'Tuvo una valentía admirable y cambió para siempre el curso de nuestras vidas', espetó Damon. Sin ese órdago previo de Stallone, probablemente estaríamos hablando de la obra maestra de DiCaprio y no del pelotazo que lanzó al estrellato a la pareja de actores.

Un espejo demasiado fiel y algo incómodo

Lo que no detalló tanto Damon en su discurso es que el espejo de Stallone refleja algo más que un final feliz. Su historia también tiene una cara B. El salario que cobró por el primer filme palidecía frente al éxito de la cinta. Y el poder sobre la franquicia se esfumó con los años, hasta el punto de que en Creed III se lee su nombre una sola vez. De pasar de héroe a ser casi un fantasma en su propia saga. Como si Rocky Balboa nunca hubiese existido.

Es la paradoja perfecta. El tipo que les enseñó a pelear por su hueco acabó perdiendo el control de su creación. Mientras, Damon y Affleck sí lograron mantener el timón de sus carreras tras aquel Oscar al Mejor Guion Original. Quizá porque aprendieron no solo del puñetazo, sino del golpe que puede devolver el sistema.

La lección de 'Will Hunting' que sigue resonando

En el fondo, este cruce de caminos entre el boxeador de Filadelfia y el genio rebelde de Boston va de lo mismo: de exigir un lugar en la mesa aunque no te hayan invitado. Hoy nos parece normal ver a un actor primerizo empeñado en dirigir su propio barco. Pero en 1976, Stallone se la jugó quedándose con hambre para firmar un contrato abusivo y en 1997, dos pipiolos usaron ese truco para no ser borrados de su propia vida.

Lo más curioso es que lo contemos ahora, casi tres décadas después. El propio Stallone prepara su biopic, I Play Rocky, para finales de año. Y Matt Damon le ha devuelto el favor con este guiño público. Todo encaja en un bucle de orgullo, testarudez y, sobre todo, de hambre de protagonismo. De la buena.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Sylvester Stallone, Matt Damon y Ben Affleck.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Damon se inspiró en el chantaje laboral de Stallone con Rocky para no ser reemplazados.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque mezcla nostalgia, Oscar, orgullo herido y un plot twist clásico de Hollywood.