Elon Musk tiene un ambicioso plan con su empresa de neurotecnología Neuralink, con la que podría llegar a solucionar uno de los grandes problemas que afectan a millones de personas en todo el mundo, como es la ceguera. La tecnología en la que trabaja su compañía podría llevar a que deje de ser un problema y recuperen la vista.
Su estrategia pasa por devolver la visión con el chip Blindsight en el que la empresa está trabajando, y que podría hacer que las personas ciegas puedan volver a ver, incluso en los casos en los que hayan perdido ambos ojos o el nervio óptico, siempre y cuando la corteza visual esté intacta.
NEURALINK PREPARA LA LLEGADA DE SU CHIP BLINDSIGHT
Los implantes cerebrales de Elon Musk ya están en Europa, pero los planes del magnate sudafricano con Neuralink van un paso más allá, y continúa trabajando en la implementación del chip Blindsight, que podría llegar a lo largo del presente año 2026 para ayudar a curar la ceguera.
Desvelado por primera vez en el año 2024, Elon Musk ha centrado gran parte de los esfuerzos en su compañía de neurotecnología en desarrollar este chip que busca restaurar las afecciones oculares que provocan ceguera.
Blindsight recibió la designación de "Dispositivo innovador" de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). Por lo tanto, cuando recibió esta certificación, en junio de 2025 Neuralink comunicó en boca de Elon Musk que comenzaría a producir los primeros chips a finales de ese mismo año.
CÓMO FUNCIONA LA TECNOLOGÍA DE NEURALINK

La tecnología de Neuralink es clave para permitir que con este chip Blindsight pueda curar la ceguera. Este implante se puede conectar a la corteza visual del cerebro para que envíe las señales necesarias y recrear lo que la persona ciega tiene delante de sí misma.
El propio Elon Musk explicó su funcionamiento en una entrevista, en la que indicaba que inicialmente la visión que podrán obtener los pacientes que reciban este chip será de baja resolución, es decir, que será algo borrosa.
Sin embargo, a medida que evolucione y pase el tiempo, se podrá conseguir una alta resolución. Los pacientes podrán ver en infrarrojo o ultravioleta, "como si tuvieran superpoderes", aseguraba el propio Elon Musk.
Además de permitir la recuperación de la falta de visión, este chip cerebral también podría potenciar otras capacidades humanas, ayudando a "aumentar la inteligencia, los sentidos y el ancho de banda", aunque en estos casos tendría que depender de la inteligencia artificial y su desarrollo.
Por el momento habrá que conformarse (que no es poco) con este chip Blindsight que permite recuperar la visión de las personas ciegas, en lo que puede ser todo un hito para la ciencia, cambiando la vida de las millones de personas que se encuentran afectadas por algún tipo de afección ocular que impide su visión.
NEURALINK QUIERE IMPLANTAR EL CHIP BLINDSIGHT EN 2026

Elon Musk, que tiene una gran competencia con los chips cerebrales que avanzan más rápido que los de Neuralink, tiene un plan entre manos y, a través de una publicación en la red social X, asegura que se encuentran a la espera de recibir la aprobación regulatoria de Blindsight.
Una vez que lo hagan, podrá ser implementado en un paciente humano, lo que podría convertirse en uno de los grandes avances de la ciencia y la medicina. "A la espera de la aprobación regulatoria, también estamos listos para realizar nuestro primer aumento Blindsight que permitirá a aquellos que tienen una pérdida total de la visión ver en baja resolución al principio, lo que llevará a una alta resolución con el tiempo", explica el magnate.
Este chip tiene por objetivo devolver la vista a quienes la han perdido, y permitirá incluso hacer que puedan recuperar la vista las personas que han perdido ambos ojos y el nervio óptico, e incluso a personas ciegas de nacimiento.
Por el momento, ni el propio Musk ni Neuralink han revelado si Blindsight se encuentra en la fase final de ensayos, pero sí sabemos que, en el momento en el que reciba la aprobación regulatoria, comenzará una nueva etapa en la que se buscará su implantación en los primeros humanos en cuestión de meses.




