Los bomberos forestales, agredidos y gaseados por la Policía tras 150 días de huelga: "TRAGSA ha cruzado todos los límites"

  • Los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid, en huelga indefinida desde el 15 de julio, exigen a la empresa pública TRAGSA la negociación de un convenio digno.

  • Este jueves se concentraron frente a la Junta de Accionistas de TRAGSA, pero la movilización terminó con cargas policiales, dos detenidos y diez heridos.
  • Una vez más, los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid se han movilizado para exigir una respuesta a TRASGA, la empresa pública adjudicataria del servicio que no accede a negociar un nuevo convenio colectivo. Son ya incontables las ocasiones en las que el cuerpo ha pedido responsabilidad tanto a la compañía como al ejecutivo madrileño, pero de momento no han logrado sus objetivos.

    Y es que los bomberos forestales de la comunidad autónoma llevan desde el 15 de julio en huelga indefinida, habiendo sido paralizada por los incendios del pasado mes de agosto pero extendiéndose hasta la actualidad. Son cinco meses de protestas, cumpliéndose esta semana 150 días consecutivos y convirtiendo la movilización en una de las más largas de la historia reciente del sector público.

    Durante todo ese tiempo, únicamente se han producido reuniones puntuales en momentos de alta presión mediática (sobre todo durante los episodios de los incendios veraniegos), pero apenas se han producido avances en la negociación. Consideran que el convenio colectivo está caducado desde 2012 y piden poner fin a la temporalidad y establecer medidas eficaces de protección frente a agentes cancerígenos, una situación muy delicada que ya contamos en este diario.

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    El colectivo considera que se trata de un "bloqueo institucional" que pone en peligro la planificación de la próxima campaña de incendios al requerir refuerzos, formación y organización "con meses de antelación".

    Pintadas en apoyo a los bomberos forestales en sedes de TRAGSA
    Pintadas en apoyo a los bomberos forestales en sedes de TRAGSA | Fuente: Bomberos Forestales de la Comunidad de Madrid

    El Comité de Huelga acusa a TRAGSA de vulnerar derechos fundamentales al negarse a negociar, señalando el artículo 37.1 de la Constitución Española y los artículos 6 y 8 del Real Decreto-ley 17/1977, que obligan a ambas partes a dialogar durante una huelga y reconocen al Comité como interlocutor legítimo.

    "La empresa está plenamente capacitada para firmar un convenio propio, tal y como confirmó la Autoridad Laboral en un informe emitido este verano a petición de la Comunidad de Madrid, titular del servicio cuya gestión está encomendada a TRAGSA", aseguran fuentes de los bomberos forestales, denunciando que la empresa se excusa en "motivos organizativos" para no negociar.

    Altercados con la Policía en la última protesta de los bomberos forestales

    Por todo ello, este jueves 11 de diciembre se concentraban frente a la Junta de Accionistas de TRAGSA para exigir tanto a la empresa pública como la Comunidad de Madrid la apertura inmediata de un proceso real de negociación. Con el paso de los minutos, la protesta se fue caldeando y, finalmente, la Policía Nacional cargó contra los bomberos.

    "Es una vergüenza el trato recibido. TRAGSA ha cruzado todos los límites. Estamos luchando por nuestros derechos", denuncian desde el colectivo tras haber recibido diferentes golpes durante los altercados.

    "Nos encontramos en la comisaría de Policía Nacional los bomberos forestales después de la manifestación y los altercados. Exigimos la dimisión del Delegado del Gobierno de la Comunidad de Madrid porque no puede tratar así a un colectivo público como somos los bomberos y las bomberas forestales. Hemos tenido dos detenidos y más de diez personas en Urgencias del Hospital de La Princesa", explicaban varios integrantes del cuerpo.

    La protesta se ha saldado con dos bomberos detenidos y más de diez heridos en urgencias

    Las imágenes y vídeos compartidos con los medios evidencian heridas producidas por los agentes de la policía, y los bomberos denuncian que "desde el minuto uno" han tenido que sufrir actitud violenta, con cargas, golpes y siendo gaseados.

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    "Han venido a pegar a sus bomberos forestales en vez de querer negociar", comentan. "La Policía ha gaseado a los bomberos forestales que este verano estuvimos apagando los fuegos en los pueblos de Madrid, que hemos perdido a compañeros... y así nos lo pagan. Luego se hacen fotos con nosotros, es una vergüenza", sentencian.

    Lejos de llegar a un acuerdo

    Estos sucesos complican todavía más la relación entre las dos partes, encaminándonos hacia el año 2026 sin que se hayan negociado nuevas condiciones laborales para los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid. Tanto es el tiempo que está durando el pulso que el colectivo ha tenido que pedir donaciones para poder financiar la huelga a través de una caja de resistencia, habiendo logrado ya más de 16.000 euros de apoyo, una cifra que cubre el mínimo exigido (15.000 euros), pero todavía lejos de la cantidad óptima (25.000 euros).

    Este sustento es utilizado para garantizar apoyo económico a los trabajadores en huelga para cubrir necesidades básicas, además de reforzar la organización colectiva y la capacidad de negociación del colectivo.

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    Con estas iniciativas, los bomberos forestales buscan fomentar la solidaridad entre trabajadores y ciudadanía en la defensa del monte y el medio ambiente, así como para defender condiciones laborales dignas y la profesionalización del servicio de prevención y extinción de incendios y para visibilizar la precariedad del sector y la importancia de un servicio público estable y de calidad.

    "La negociación es la única vía. Lo que no es aceptable es seguir ignorando un problema que afecta de lleno a la seguridad ambiental y a la ciudadanía de la Comunidad de Madrid", explican.

    Actualmente, el operativo de prevención y extinción de incendios forestales de la Comunidad de Madrid lo componen más de 420 bomberos y bomberas forestales que realizan la prevención en los montes y la extinción de incendios durante todo el año, aunque también actúan en otros tipo de emergencias como la DANA o la borrasca Filomena.

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