El Atlético de Madrid volvió a demostrar que la mentalidad y eficacia que definen a los equipos de Diego Simeone siguen siendo su mayor fortaleza.
En un duelo no apto para cardíacos, el conjunto rojiblanco resistió las embestidas de un Barcelona superior en juego, pero insuficiente en acierto, y se llevó tres puntos que lo coronan como líder en el último partido del año.
5La desesperación blaugrana y el vértigo del final
Con el empate en el marcador, el Barcelona siguió buscando el gol del triunfo. Flick movió el banquillo con la entrada de Ferran Torres y Dani Olmo, pero ni los cambios ni el asedio final lograron superar a la defensa colchonera.
Oblak siguió siendo un muro, y Lewandowski, en una noche para el olvido, no consiguió concretar ninguna ocasión clara.


