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Diaphanum recomienda invertir entre un 5% y un 15% de la cartera en activos ilíquidos

Diaphanum recomienda invertir entre un 5% y un 15% de la cartera en activos ilíquidos y considera que existen oportunidades en venture capital, private equity, renovables, real estate e infraestructuras, ya que así, «se buscan activos con una descorrelación real para aumentar la rentabilidad y proporcionar estabilidad a las carteras».

En renta variable, la entidad apuesta por aprovechar los recortes con la mirada puesta en pequeñas y medianas empresas, y en el sector energético, financiero y de materias primas.

«Pese a la fuerte subida de los resultados, las valoraciones de las bolsas están por encima de sus medias históricas. Puede haber recortes ante la retirada de estímulos de los bancos centrales, sobre todo de la liquidez, algo que se dará en el caso de que los resultados queden por debajo de las expectativas», ha destacado el director de inversores de Diaphanum, Miguel Ángel García.

La firma está infraponderada en Estados Unidos y emergentes, y sobreponderada en consumo no cíclico, tecnología y salud, sectores con «resultados predecibles».

En renta fija, Diaphanum descarta los bonos corporativos en grado de inversión por su baja rentabilidad «que no compensa el riesgo asumido», mientras que apuesta por una selección de bonos de baja calidad que logran remunerar el riesgo.

La sociedad de valores anticipa que la inflación durará más de lo inicialmente previsto, debido al precio de la energía, el coste de la vivienda, el aumento de salarios y la escasez de mano de obra. El alza de los precios será más notable en Estados Unidos.

En este contexto, Diaphanum prevé un giro progresivo de la política monetaria, aunque advierte que los bancos centrales deberán medir bien sus mensajes y la progresiva retirada de estímulos para no provocar fuertes caídas en los mercados, afectar al crecimiento y a los flujos hacia activos de riesgos.

La Reserva Federal estadounidense (Fed), que finalizará la compra de bonos en marzo, podría subir los tipos entre tres y cuatro ocasiones, mientras que el Banco Central Europeo (BCE) retirará los estímulos de forma más gradual.

El crecimiento a nivel global será moderado debido a la inflación, los cuellos de botella, los conflictos geopolíticos y la retirada de estímulos, aunque seguirá por encima de la media: la entidad espera un avance global de 4,9%, en tanto que Estados Unidos crecerá un 5,2% y la Unión Europea, un 4,3%. China, por su parte, lo hará un 5,6%.